"No puedes criar serpientes en tu jardín y esperar que sólo muerdan a tus vecinos" (Homeland, extraordinaria serie sobre el funcionamiento de la CIA que desnuda la perversa moral del imperio).

19 de mayo de 1996

CARTA AL PLD-1996

Carta al PLD

Partido de la Liberación Dominicana
Santo Domingo, Distrito Nacional
República Dominicana

Atención :
Dr. Leonel Fernández, candidato presidencial,
Miembros del Comité Central

Referencia : Análisis al proceso electoral del 16 de mayo de 1996.

Compañeros:

El proceso electoral concerniente a la primera vuelta que acaba de finalizar presenta un cuadro digno de ser analizado. En lo que respecta a quien suscribe, el análisis será llevado desde dos ángulos diferentes: el primero, relacionado con el comportamiento del Centro de Cómputos de la Junta Central Electoral y el segundo, el universo de potenciales votantes a favor de la candidatura del Dr. Leonel Fernández.

ANÁLISIS RELACIONADO CON EL COMPORTAMIENTO DEL CENTRO DE CÓMPUTOS DE LA JUNTA CENTRAL ELECTORAL

Cuatro gráficas, designadas como No. 1 [Comportamiento % de los Partidos], No. 2 [Comportamiento Votos Partidos], No. 3 [Comportamiento % Cortado al Boletín 6] y No. 4 [Votos Cortados al Boletín 6], nos servirán de referencia para la evaluación del comportamiento del Centro de Cómputos en lo que respecta a la información contenida en los primeros 6 boletines emitidos por La Voz de la Junta Central Electoral.

La gráfica No. 1 muestra, en el recorrido de los primeros seis boletines, un distanciamiento desproporcional frente a lo que se observa en el desarrollo de la misma en los siguientes 20 boletines (el boletín 26 es proyectado). El impacto inicial se creó con los primeros dos; el PRD sube del 45.15% al 46.08% y el PLD cae abruptamente del 36.26 al 33.83 con la finalidad de condicionar la mente del pueblo dominicano y de los observadores internacionales. Hasta el mencionado boletín 6, el PRD se mantiene subiendo y el PLD bajando. ¿Con qué finalidad? Después de incluir la interpretación a la gráfica 2 pasaremos a explicar los fines.

Es fácil observar en la gráfica No. 2 que para el boletín 6 el PRD saca su mayor ventaja frente al PLD, pero a la vez se convierte en el punto más próximo entre el PLD y el PRSC. ¿Con qué finalidad? Es obvio que tenemos que hacernos la misma pregunta. El boletín seis debió haberse emitido a las cuatro de la madrugada (quien suscribe estaba dormido, por lo tanto, no precisa la hora exacta, aunque asumimos que si La Voz de la Junta Central Electoral mantenía la emisión cada hora entonces la apreciación es correcta), hora que forma parte del inmenso número de acontecimientos oscuros que ha vivido la República Dominicana.

El PRD se mantuvo durante mucho tiempo anunciando a nivel internacional que alcanzaría la victoria en la primera vuelta, a la vez que presentaba ante la opinión pública mundial que el PLD y su candidato el Dr. Leonel Fernández no eran contendientes de consideración. El Dr. Balaguer había realizado cambios en los mandos militares y en la jefatura de la Policía Nacional, dos o tres días antes de la celebración de los comicios, que precipitaron la decisión en el PRD de implementar una estrategia (establecida con suficiente tiempo para que los técnicos en computación de la Junta pudiesen maniobrar rápidamente) frente a la posibilidad de que acontecimientos pasados pudiesen repetirse en esta contienda, y entendemos que para que fuera efectiva, como lo fue, debió contar con personal del Centro de Cómputos del Colegio Electoral.

Lo que queremos establecer es que, frente a la posibilidad de una interrupción en el conteo de los votos para las horas finales de la madrugada, el PRD tenia asegurada la victoria con una marcada proyección a una votación por encima del 50% y una cantidad de votos abrumadora. Esto sería lo que los observadores internacionales verían y llevarían al mundo. Con un conteo paralizado y una cruda presión internacional, sobre todo después de los comicios fraudulentos de 1990 y 1994, la opinión pública mundial obligaría a la proclamación del Dr. José Francisco Peña Gómez. Las gráficas 3 y 4 precisan lo que acabamos de exponer.

La gráfica No. 3 [Comportamiento % Cortado al Boletín 6] presenta una curva para el PRD de crecimiento sostenido al 50% y otra para el PLD de descenso continuo al 30%. La gráfica 4 [Votos Cortados al Boletín 6] ratifica con mayor claridad lo dicho: los votos del PRD se proyectan bruscamente hacia arriba mientras los del PLD tienden a encontrarse con los del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), lo que daría una segunda alternativa a la estrategia trazada, ya que la cercanía a la votación del PRSC abría las puertas para que este último reclamara la segunda posición, por encima del Partido de la Liberación Dominicana.

La condición de vanguardia revolucionaria del Partido de la Liberación Dominicana necesariamente tenía que asegurarle una mayor votación en los centros urbanos, tal y como se produjo; por eso a las 11:00 P.M. del 16 de mayo el PLD tenía la mayoría de los votos en las primeras 2,700 mesas (información obtenida por quien suscribe de una fuente peledeísta en Santo Domingo -dos ejemplos pueden ilustrar con suficiente claridad: de las primeras 80 mesas computadas en la Junta Electoral de San Pedro de Macorís el PLD había obtenido mayoría en 66 de ellas, y de las primeras 54 mesas computadas en la Junta Electoral de San Cristóbal el PLD había ganado en 47‑), que por estar en esos centros generaban las informaciones con mayor rapidez que las procesadas en los centros rurales y en la periferia de los centros urbanos, donde el PRD obtuvo la mayoría de los votos. Siendo de esta forma, ¿cómo se explica que el PRD desde el inicio estuviese en primer lugar, y más aún, incrementando su ventaja sobre el PLD? Sólo hay una explicación y es la señalada anteriormente: el Centro de Cómputos, de común acuerdo con el PRD, preparaba el escenario para que el Dr. Peña Gómez saliese airoso frente a una eventual crisis política.

ANÁLISIS DE LAS VOTACIONES DEL 16 DE MAYO. UNIVERSO DE POTENCIALES VOTANTES A FAVOR DEL PLD PARA LA CONTIENDA DEL 30 DE JUNIO.

Utilizando un lenguaje diferente, pasamos a analizar los resultados de los comicios preliminares a la ronda final a celebrarse en junio 30. Los votos del PLD, por proceder de los centros urbanos, provienen en su gran mayoría de la clase obrera, de la alta y mediana pequeña burguesía y cierta cantidad de la pequeña burguesía de la capa baja propiamente dicha. Los votos del PRD son en su gran mayoría de la baja pequeña burguesía pobre y muy pobre, que es la que se enmarca en las zonas rurales, campos y sectores de la periferia de las grandes ciudades.

Los resultados de los comicios pasados arrojan los siguientes números (el boletín #26 se proyectó como el último, correspondiente a las 470 mesas faltantes al momento en que la Junta Central Electoral dio los resultados a las 11:55 P.M. del 17 de mayo):
PRD Y ALIANZAS (1,330,548 Votos, 45.79%)

PLD (1,139,059 Votos, 39.20%)

PRSC (432,377 Votos, 14.88%)

ASD (3,775 Votos, 0.13%)
NOTA: Estos números (al igual que los correspondientes a votos nulos, votos observados y abstención) pueden variar en su exactitud pero el cambio en el porcentaje establecido no alterará lo que queremos señalar.

Si se analiza la votación del PRD se observará que es prácticamente la misma que obtuvo en las elecciones de 1994. En otras palabras, no hubo crecimiento alguno, pero su votación fue lo suficientemente sólida como para mantener el mismo nivel de votación; los perredeístas todos salieron a votar por su candidato, situación que no se dio con los peledeístas por lo que pasamos de inmediato a explicar, tomando como referencia el lugar en el que el autor ejerció su derecho al voto: en varias mesas de San Pedro de Macorís muchas personas que previamente habían manifestado su intención de votar por el PLD no lo hicieron porque tenían que hacer largas filas. Sabemos de un recinto electoral donde había tres mesas en el que 43 mujeres, previamente inscritas, no regresaron a votar.

En esta parte del análisis incluimos la gráfica No. 5 [Votación Vs. Total Inscritos], que nos presenta resultados mucho más alentadores que los obtenidos en el marco del total de votos emitidos, marco este que no considera la abstención, quizás el parámetro más importante para el desarrollo del trabajo político inmediato.
PRD Y ALIANZAS (1,330,548 Votos, 35.48%)

PLD (1,139,059 Votos, 30.37%)

ABSTENCIÓN (797,112 Votos, 21.25%)

PRSC (432,377 Votos, 11.53%)

VOTOS NULOS (45,381 Votos, 1.21%)

ASD (3,775 Votos, 0.10%)

VOTOS OBSERVADOS (2,250 Votos, 0.06%)
Enfoquemos los partidos y la abstención.
PRD y alianzas:

Las últimas dos jornadas electorales han manifestado una votación sólida, aunque sin crecimiento. De todas formas es de esperarse que, en una contienda que enfrente a PRD y PLD solamente, una cantidad apreciable de la baja pequeña burguesía pobre y muy pobre se incline por el voto del Acuerdo de Santo Domingo, y en número mucho menor la alta, mediana y baja (no le vemos relevancia cuantitativa a la burguesía; por su lado, los obreros -su contraparte- están definidos en su intención de voto). De un 35.48% el Dr. Peña Gómez puede subir al 38.0% [1,425,191 votos], independientemente de cierta cantidad de votos que fluirá al Partido de la Liberación Dominicana.

Partido Reformista Social Cristiano (PRSC):

Su votación no necesariamente corresponde a Jacinto Peynado. La votación proviene, casi en la totalidad, de la baja pequeña burguesía pobre y muy pobre, un número sin relevancia de la burguesía dominicana y unos cuantos pequeños burgueses de las capas alta y media. Decimos que la votación no necesariamente corresponde a Jacinto Peynado pues una cantidad apreciable de la baja pequeña burguesía pobre y muy pobre no tenía la capacidad de entender el mensaje que pronunció el Dr. Balaguer en la concentración de cierre de campaña. Como quiera que sea, los 432,377 votantes (+/‑) a favor del Partido Reformista (quizás el 50% siga a Jacinto Peynado ‑216,189 votantes‑ ) nutren el universo de votantes que estará disponible para sufragar por conquista o por simpatía en favor del PLD en la vuelta del 30 de junio.

ABSTENCIÓN:

Las casi 800,000 personas que no ejercieron el derecho al voto están distribuidas, más o menos, de la forma siguiente: unas 175,000 se encuentran residiendo en el exterior y su incorporación es mínima en el proceso (razones económicas); restan 625,000 pertenecientes en mayor medida a la alta y a la mediana pequeña burguesía, y una cantidad razonable a la baja propiamente dicha.
NOTA: no hemos mencionado la clase obrera pues su distribución, entendemos nosotros, está en la misma proporción en cada uno de los partidos que participarán en la justa electoral del 30 de junio, y se constituye en voto duro para ambos.
Partido de la Liberación Dominicana (PLD):

Posee el voto duro de la clase obrera, quizás en la misma medida en que lo posee el PRD, pero se nutre en mayor proporción de la alta y la mediana pequeña burguesía. La lucha para salir airoso de las elecciones venideras debe concentrarla en:
.‑ Rescatar el discurso de la revolución y la liberación nacional, dirigido exclusivamente contra el Acuerdo de Santo Domingo, para socavar parte de su clase obrera; un discurso bien llevado, con energía, pero que no traspase los linderos del reformismo y/o balaguerismo. Este discurso debe ser constante, utilizando para su difusión una cadena de radio y televisión que identifique la expresión del PLD.

.‑ Atraer la baja pequeña burguesía pobre y muy pobre que depositó su voto por Jacinto Peynado, mediante contacto directo con sus integrantes, donde se resalte su importancia como clase en una sociedad como la nuestra (?).

.‑ Conquistar la alta, la mediana y la baja (propiamente dicha) pequeña burguesía que conforma la mayoría de los 625,000 que dejaron de votar en los comicios pasados.

.‑ Y, por último, concientizar al que simpatiza, al que colabora, al que se acerca, al que cree en el PLD, que para votar hay que dedicar ese día, que es uno cada 1,460 (total de días que hay en 4 años). Concientizar en el sentido de que ese día hay que dedicárselo por completo al partido y al país; que las filas serán largas pero el voto que depositarán cambiará la suerte del país.
Los votos morados deben salir del PLD (votación obtenida el 16 de mayo de 1996), del PRSC y de los que se abstuvieron de votar en las elecciones pasadas. En términos cuantitativos, el PLD debe luchar por obtener una votación mínima de 1,475,000 votos (39.3% del total de inscritos). La abstención para esta segunda vuelta tendrá que ser necesariamente mayor que la que se dio en la primera vuelta.

Sobre la base del universo de los inscritos -3,750,502-, los porcentajes, podrían estar en el orden de:
PLD - 39.3% (1,475,000 Votos) - Votación mínima que debe obtener el PLD para poder ganar las elecciones del 30 de junio.

PRD - 38.0% (1,425,191 Votos)

ABSTENCIÓN - 22.7% (850,311 Votos)
Expresión porcentual partiendo de los que ejercerán el voto:
PLD - 50.86% (Para que este porcentaje sea realidad, el PLD debe atraer cerca de 336,000 nuevos votantes).

PRD - 49.14%
Ing. Nemen Hazim Bassa
San Juan, Puerto Rico
19 de mayo de 1996