Juan Bosch

"Prefiero al escritor comprometido, pero comprometido con la causa buena, y la causa buena es la lucha por la liberación de los pueblos, por la liberación de los hombres. La causa buena es la que señala un rumbo, un camino hacia el futuro, un camino hacia el mayor bienestar de la humanidad, no de una minoría que viva a expensas el resto de la humanidad, sino de la humanidad completa. El escritor debe tener una conciencia bien clara de que el mundo mejor sería el mundo donde todos pudieran ser escritores, pintores, músicos, bailarines y cantantes. Es decir, el mundo donde las facultades humanas, las mejores facultades humanas, se expresaran con mayor intensidad y mayor brillo" (Juan Bosch).

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Personajes de la Historia Dominicana


.- MANUEL AURELIO TAVARES JUSTO (Manolo)

.- ULISES HEUREAUX

.- MANUEL DE JESUS TRONCOSO DE LA CONCHA

.- FRANCISCO HENRIQUEZ Y CARVAJAL

.- CESAR NICOLAS PENSON

.- AMERICO LUGO HERRERAS

.- EUGENIO DESCHAMPS PEÑA

.- FRANCISCO XAVIER BILLINI

.- GASTON FERNANDO DELIGNE

.- JUAN BAUTISTA VICINI

.- MANUEL RUEDA

.- PEDRO HENRIQUEZ UREÑA

.- ULISES FRANCISCO ESPAILLAT

.- ERCILIA PEPIN ESTRELLA

.- JOSE NUÑEZ DE CACERES



.- MANUEL AURELIO TAVARES JUSTO (Manolo)

Nació en Monte Cristi el 2 de enero de 1931. Desde muy joven sus padres le comentaban sus experiencias sobre la intervención norteamericana del 1916. Estos relatos, según refieren algunos de sus amigos, contribuyeron al desarrollo de la actitud anti-imperialista del joven. Otro factor decisivo en la formación sociopolítica de Manolo Tavares, fue el contacto directo que tenía con campesinos, mientras trabajaba en la finca de su padre, propietario de plantaciones de arroz de nivel medio, ubicadas en la sección Las Peñas, de Monte Cristi

Graduado de Bachiller en Filosofía y Letras en el Liceo Juan Pablo Duarte de la ciudad capital, obtuvo más tarde, en la Universidad de Santo Domingo, el doctorado en Derecho. Fue en la universidad donde conoció a Minerva Mirabal Reyes, ardorosa opositora de la tiranía implantada por Rafael Leónidas Trujillo Molina, con la que contrajo matrimonio el 30 de noviembre de 1955. Unidos, coordinaron sus luchas antitrujillistas.

La invasión que se produjo el 14 de junio de 1959 fortaleció en la joven pareja la decisión de crear un frente de resistencia al odioso régimen imperante. Según palabras de Domingo Antonio Peña Castillo (La Cuca), compueblano y compañero de ideales de Manolo, fue el 20 de julio de ese mismo año cuando se dieron los primeros pasos para la organización del movimiento denominado "14 de Junio", teniendo a Manolo como su máximo dirigente. Una de las reuniones claves para la formalización del "Movimiento 14 de Junio" se realizó el 10 de enero de 1960 en la finca del señor Charles Bogaert, en Mao.

Al parecer, un infiltrado en las filas del movimiento clandestino comunicó su existencia al Servicio de Inteligencia Militar, el tenebroso SIM, que desató enseguida una persecución contra sus miembros, resultando Manolo apresado en su residencia de Monte Cristi, el 13 de enero de 1960. Tanto Tavares Justo como sus compañeros fueron salvajemente torturados en la cárcel conocida como "La 40" -en Santo Domingo-, de donde serían trasladados, algunos, a la cárcel de Puerto Plata. El 25 de noviembre de 1960, Minerva y María Teresa Mirabal partieron hacia Puerto Plata a visitar a sus esposos -Manolo y Leandro Guzmán-, acompañadas por Patria, cuyo marido -Pedro González- permanecía preso en una cárcel de la Capital. Para tal ocasión contrataron un “jeep”, pues la carretera que llevaba a Puerto Plata -por la vía de Tamboril- era difícil y se encontraba en muy mal estado. Le acompañaba como chofer Rufino de la Cruz Disla, simpatizante de la causa antitrujillista.

Las hermanas Mirabal comentaron acerca de los rumores que circulaban en Salcedo sobre la posibilidad de que sufrieran un “accidente”. El informe preocupó enormemente a los dirigentes del 14 de Junio: Manolo sugirió que cesaran los viajes y que se mudaran a Puerto Plata para evitar transitar por carretera, pero la recomendación llegó demasiado tarde. La orden de asesinar a las hermanas Mirabal ya había sido cursada.

Cuando las hermanas Mirabal abandonaban Puerto Plata rumbo a su hogar, fueron detenidas por un vehículo que interceptó el jeep que las conducía. Introducidas a empujones al carro de los matones, y llevadas a un lugar previamente escogido en la carretera bordeada por un precipicio, fueron asesinadas a garrotazos, junto al chofer Rufino de la Cruz Disla. Luego de poner los cadáveres en el jeep, los sicarios lo precipitaron hacia el abismo.

Manolo salió de la cárcel el 26 de julio de 1961, casi dos meses después de que fuera asesinado Trujillo, e inmediatamente comenzó los trabajos para constituir formal y públicamente la Agrupación Política 14 de Junio, resultando designado como Presidente en la Asamblea General, celebrada el 30 de julio de 1961.

Tavares Justo recorrió todo el país comunicando la política y la orientación de su agrupación. Participó activamente en la lucha contra el gobierno transitorio que después de la muerte de Trujillo encabezó el Dr. Joaquín Balaguer, manteniendo también una oposición radical al gobierno del Consejo de Estado. En su calidad de líder del 14 de Junio, proclamó la abstención de su partido en las elecciones nacionales del 20 de diciembre de 1962 que culminaron con la elección del Prof. Juan Bosch Gaviño como Presidente de la República. Posteriormente manifestó: "La posición del 14 de Junio frente al gobierno la hemos definido como constructiva y revolucionaria. Hemos dicho que el 14 de junio respaldará las medidas revolucionarias del gobierno y que conjurará todas aquellas que atenten contra los intereses del pueblo" (14 de junio de 1963).

Criticó el gobierno de Bosch porque según entendía, no daba los pasos necesarios para realizar una Reforma Agraria profunda, pero también hizo insistentes llamados de alerta contra los planes conspirativos que se desarrollaban contra el gobierno. Consumado el golpe de Estado, se desata una persecución policial que lo obliga a vivir en la clandestinidad.

El 28 de noviembre de 1963 Manolo Tavares encabezó una insurrección armada, creando un foco guerrillero -en la sección Las Manaclas, San José de las Matas, en las montañas que forman parte de la Cordillera Central- con la intención de luchar en contra del Triunvirato establecido en República Dominicana luego del golpe de Estado a Juan Bosch. El foco estaba compuesto por 29 combatientes, de los que solamente ocho salvaron la vida.

El 21 de diciembre de 1963 el Dr. Manuel Aurelio Tavarez Justo (Manolo) y catorce compañeros más perecieron en Las Manaclas a manos de efectivos del Ejército Nacional. Según el parte oficial, el grupo murió en combate; pero sus compañeros sobrevivientes aseguran que fueron asesinados después de rendirse, atendiendo un llamado que hizo por la radio el ingeniero Manuel Tavarez Espaillat, miembro del Triunvirato en el poder, prometiendo que se respetaría la vida de Tavarez Justo y sus compañeros.

Su pensamiento político se conserva en discursos pronunciados en concentraciones públicas, en los que planteó insistentemente la necesidad de una revolución de Liberación Nacional en República Dominicana. Con su muerte, el movimiento de izquierda dominicano perdió al líder de mayor arraigo en el seno del pueblo. Después de la Revolución Constitucionalista de abril de 1965, el partido que dirigió Manuel Aurelio Tavares Justo atravesó por luchas internas entre diversas tendencias y terminó fraccionándose.

Sobreviven a Manolo y Minerva sus hijos Manuel y Minú Tavares Mirabal.

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.- ULISES HEUREAUX

(Puerto Plata, 1844 - Moca, 1899) Militar y político dominicano, presidente de la República en dos ocasiones (1882-1884 y 1887-1899). Durante su segundo mandato impuso un férreo sistema dictatorial en el país.

Hijo de Dassas Heureaux y Josefa Level, desde temprana edad fue entregado en adopción, no legal, y durante algún tiempo se llamó Hilarión. Al ser reconocido legalmente por su padre, éste le dio el nombre de Ulises. Muy joven se sumó a las filas restauradoras, donde estuvo al mando de diversos jefes, incluido Gaspar Polanco, hasta caer bajo las órdenes de Gregorio Luperón. Al lado de éste desempeñó las funciones de militar y político, aunque luego, alcanzada la presidencia de la República, traicionaría los postulados de Luperón.

En 1880, iniciado en el camino del poder, respaldó al padre Fernando Arturo de Meriño como candidato a la presidencia de la República, pasando a ser su ministro de Interior y Policía, ejecutor, en ocasiones por cuenta propia, de las medidas de fuerza que se creyeron necesarias para retener el poder. Al término del período de Meriño le sustituyó como presidente de la República, respaldado por el Partido Azul.

Conocido popularmente como Lilís, Heureaux asumió por primera vez la máxima magistratura del Estado el 1 de septiembre de 1882 y abandonó el sillón presidencial dos años más tarde, con la llegada al Palacio Nacional del escritor Francisco Billini, a quien el mismo Heureaux y otros le hicieron imposible gobernar.

Declarado defensor del independentismo dominicano, Heureaux gobernó en armonía con los dictados constitucionales durante su primer mandato. Pero cuando accedió nuevamente a la presidencia, instauró un régimen personalista que liquidó los principios democráticos, favoreció la corrupción y dejó al país en bancarrota.

Para garantizar su continuismo, estableció un sistema electoral de votaciones indirectas que justificaban una y otra vez su reelección en el cargo, y así consiguió perpetuar su dictadura en cuatro períodos consecutivos: entre 1887 y 1889, entre 1889 y 1893, entre 1893 y 1897 y entre 1897 y 1899.

Demostró una inusitada sagacidad como estadista para seleccionar entre la clase política a todos aquellos personajes que pudieran cumplir con eficacia los dictados de su administración. A su servicio se pusieron líderes del Partido Rojo, cabecillas del Partido Azul y seguidores de otras tendencias ideológicas que, formando parte del mismo bando, garantizaban la estabilidad del gobierno y la consolidación de su presidente en el cargo.

También logró fomentar enemistades entre sus propios compañeros de partido, y acabó con el liderazgo de Luperón para evitar que se organizara una fuerza política sólida con capacidad para limitar sus poderes. Sin oposición, derogó leyes, controló órganos legales y fortaleció el ejército para disuadir posibles levantamientos. Se ganó el apelativo de "pacificador de la patria", pero la estabilidad se sustentaba en métodos de coacción que contemplaban desde detenciones y destierros hasta asesinatos para quien se oponía a su gobierno. Cayó asesinado en Moca, víctima de una conspiración, el 26 de julio de 1899, dejando el país seriamente endeudado y expuesto frente a acreedores extranjeros, situación que llegó a comprometer la administración de las aduanas dominicanas hasta el año de 1947.

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.- MANUEL DE JESUS TRONCOSO DE LA CONCHA

Distinguido abogado y profesor, nació en Santo Domingo el 3 de abril de 1878, hijo de Jesús María Troncoso y Baldomera de la Concha. Inició sus estudios en la Escuela Preparatoria y luego pasó al Seminario Conciliar Santo Tomás de Aquino, donde se graduó de Bachiller en Filosofía y Letras el 25 de noviembre de 1895. Sus estudios universitarios los realizó en la Universidad de Santo Domingo, graduándose de Licenciado en Derecho el 3 de abril de 1899, justo el día en que cumplió 21 años de edad.

Fue profesor de Filosofía en la Universidad en el año de 1914, confiriéndosele el título de doctor Honoris Causa en esa rama del saber. Cultivó la ciencia jurídica, la historiografía y la narración, sobresaliendo en esta última. También fue profesor de Derecho, impartiendo la cátedra de Derecho Civil durante muchos años en la Universidad de Santo Domingo. Fue Juez de Instrucción del Distrito Judicial de Santo Domingo y desde 1911 hasta la hora de su muerte, ocupó cargos de importancia en el gobierno, entre los cuales pueden mencionarse el de Secretario de Justicia e Instrucción Pública; Secretario de Interior y Policía, Secretario de Fomento y Comunicación y Secretario de Guerra y Marina.

Durante la "Era de Trujillo" fue Vicepresidente de la República y a la muerte de Jacinto B. Peynado pasó a desempeñar la primera Magistratura del Estado. Es autor de: "Génesis de la ocupación norteamericana de Santo Domingo", considerado como uno de sus trabajos más importantes y en donde analiza las causas económicas y políticas que motivaron la ocupación de 1916. Otra importante obra es "Ocupación de Santo Domingo por Haití", donde hace un relato del alegato haitiano de que la ocupación fue solicitada y admitida de buen grado por los dominicanos y "Narraciones Dominicanas", que definitivamente le da un lugar destacado en las letras de nuestro país. Ha sido considerado, tras César Nicolás Penson, como el mejor en su género. En sus narraciones se mezclan la historia, lo artístico, la tradición y la leyenda, haciendo de su lectura una experiencia amena e instructiva. Murió en Santo Domingo, el 30 de mayo de 1955.

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.- FRANCISCO HENRIQUEZ Y CARVAJAL

Médico, abogado, escritor, pedagogo y político. Nació en Santo Domingo el 14 de enero de 1859, hijo de la pareja compuesta por Noel Henríquez, de origen sefardí, y Clotilde Carvajal. Realizó sus primeros estudios bajo la tutoría del insigne educador puertorriqueño Ramón Baldorioti de Castro y, años más tarde, estudió Derecho Romano bajo la orientación de Félix María del Monte. El Derecho Constitucional lo estudio con el sabio educador Eugenio María de Hostos, realizando, además, estudios de Filosofía en el Seminario Conciliar de Santo Tomás en Santo Domingo.

A los 26 años se graduó de licenciado en Derecho en el Instituto Profesional y más adelante fue diplomado como Maestro Normal. Poco tiempo después se recibió como licenciado en Medicina y Cirugía. En 1887 se marchó hacia Europa, radicándose en París, Francia, hasta el año 1891. En la Universidad de Paris obtuvo el doctorado en Medicina.

De regreso a República Dominicana ejerce su profesión de Médico, orientándose luego hacia el magisterio. Durante unos seis años funge como profesor de la Escuela Normal fundada por Hostos y en el Instituto de Señoritas que dirigía su esposa, la notable educadora y poeta, Salomé Ureña.

Se dedicó al periodismo y fue Director del periódico "El Maestro". Al entrar en contradicción con la dictadura del general Ulises Heureaux (Lilís), decidió abandonar el país, residiendo durante cinco años en Cabo Haitiano donde estrechó su amistad con Juan Isidro Jiménez, regresando junto con él al país tras la muerte de Heureaux. Jiménez, designado Presidente de la República, lo nombró Ministro de Relaciones Exteriores.

En 1901 viajó a los Estados Unidos comisionado por el Gobierno para concertar un acuerdo con los acreedores externos de la República, pero este acuerdo fue rechazado por el Congreso Nacional. A la caída de Jiménez en abril de 1902, Francisco Henríquez se marchó voluntariamente a Cuba donde fijó residencia, revalidó su título de doctor en Medicina y pasó a ejercer su profesión. Al término del gobierno provisional de Horacio Vásquez en 1903, regresó al país, pero volvió a salir siete meses más tarde, resuelto a no regresar. En 1907, sin embargo, aceptó del presidente Ramón Cáceres la misión de delegado ante la II Conferencia de Paz, en La Haya.

En 1911 fue designado por el presidente Cáceres como Ministro Plenipotenciario en Haití, a raíz de las diferencias fronterizas dominico-haitianas. Permaneció en esa nación sólo el tiempo necesario para la concertación de un acuerdo, marchando de nuevo a Santiago de Cuba, donde residía.

Al alcanzar nuevamente la presidencia Juan Isidro Jiménez, lo designa junto a Federico Velásquez y el Lic. Jacinto B. Peynado, en una misión diplomática en Washington. De allí pasó a Buenos Aires como delegado dominicano a la Conferencia de la Alta Comisión Financiera Panamericana (abril 1916). Es en esa ciudad donde le llega la noticia del primer desembarco de tropas norteamericanas en su país. Salió inmediatamente hacia los Estados Unidos y, presentándose en el Departamento de Estado, protestó contra la ocupación. Luego regresó a Cuba y allí recibió un telegrama informándole que, frente a la crisis gubernamental, había sido designado a unanimidad por las cámaras, Presidente de la República, solicitándosele su inmediato regreso a la patria. Regresó para ocupar la presidencia el 31 de julio de 1916.

Las tropas norteamericanas y los agentes intervencionistas impidieron, sin embargo, el normal funcionamiento del nuevo gobierno. Tras una serie de dificultades que Henríquez y Carvajal resistió dignamente, y frente a la resistencia contra las pretensiones norteamericanas, finalmente, y por orden del presidente Woodrow Wilson, el país fue puesto oficialmente en estado de ocupación y sometido al ejercicio de la ley militar de las tropas invasoras, el 29 de noviembre.

Tras su derrocamiento, Henríquez y Carvajal salió del país el 8 de diciembre e inició un peregrinaje de protesta contra la odiosa intervención. Este intenso peregrinaje lo llevó a Cuba, Francia, Dominicana (por breve tiempo en 1921) y Estados Unidos de Norteamérica.

Durante el gobierno de Rafael L. Trujillo fue designado Ministro Plenipotenciario en Francia, y más tarde en Cuba, país donde murió en el año 1935.

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.- CESAR NICOLAS PENSON

Notable escritor y periodista, nació el 22 de enero de 1855. Sus padres fueron Willian Penson Herrera y Juana Tejera Díaz. Estudió en el Colegio San Luis Gonzaga, graduándose de abogado posteriormente. Ejerció su profesión y desempeñó varias funciones en la Judicatura. También se dedicó a la enseñanza, colaborando con Salomé Ureña en el Instituto de Señoritas.

El 29 de abril de 1880 se casó con Francisca Antonia Rodríguez Montaño, con quien procreó 18 hijos. Desde muy joven, Penson se aficionó al periodismo y a la literatura. En 1875 publicó el periódico La Idea, órgano de la Sociedad “Amigos del País”, de la que fue miembro notable. En 1882 fundó El Telegrama, primera publicación diaria de la República Dominicana, la cual tuvo una existencia efímera. Creó, además, los periódicos El Diario del Ozama (1883) y La Lucha Activa (1886). También colaboró en los principales periódicos de la época. En la literatura se distinguió como escritor y poeta, hizo incursiones en la crítica literaria, realizó estudios filológicos y folklóricos y traducciones de obras francesas e italianas. Murió en 1901.

Su orientación literaria era el tradicionalismo del folklore dominicano. Profundo conocedor de su idioma, desenvuelve su estilo serena y majestuosamente con impecable corrección. También escribió poesía. Su obra más conocida es "Cosas Añejas", publicada en 1891, que recoge tradiciones dominicanas de fines del siglo XVIII hasta principios del siglo XIX.

César Nicolás Penson recopiló un conjunto de acontecimientos que permanecían depositados en archivos o en la tradición oral del pueblo. Al referirse a la importancia de Cosas añejas, José Alcántara Almánzar señala: “Su valor principal es histórico... Pone énfasis fundamentalmente en ciertos acontecimientos –en su opinión importantes- y se basa casi con carácter exclusivo en la transmisión oral, al confiar en las relaciones hechas por ancianos en conversaciones directas para echar los cimientos de sus tradiciones. No obstante, el autor trata de hallar aquí y allá, elementos descriptivos (ruinas, calles, iglesias) que fortalezcan y ubiquen correctamente la acción de sus relatos”.

En su estructura, la obra de Penson se compara a las Tradiciones Peruanas, de Ricardo Palma, y ambos textos se inscriben dentro de un tipo de escrito que surge durante el siglo XIX y que busca “rescatar” el pasado y las tradiciones de las sociedades criollas en Hispanoamérica.

En la obra de Penson se percibe el sentimiento antihaitiano que en esa época se fomentaba a nivel gubernamental, y del cual la prensa se hacía eco. César Nicolás Penson era un asiduo colaborador de El Teléfono y otros periódicos, y su libro no escapa a esos influjos. Penson respondía a una concepción propia de su tiempo, en lo referente al antihaitianismo, que en Cosas añejas ha originado juicios contradictorios entre los intelectuales dominicanos. Joaquín Balaguer se identifica con la nota antihaitiana de la obra de Penson y da a entender incluso que en Penson opera un instinto protector de la nacionalidad y la territorialidad dominicana.

Cosas añejas está compuesto por once narraciones que Néstor Contín Aybar, en su Historia de la literatura dominicana, clasifica en tradiciones (“Drama horrendo”, “Barriga Verde”, “La muerte de Padre Canales”, “El martirio por la honra”, “Los tres que echaron a Pedro entre el pozo”, “Muerte por muerte” y “Las Vírgenes de Galindo”) y episodios (“Bajo Cabello o un rasgo audaz”, “¡Profanación!”, “Entre dos miedos” y “El santo y la colmena”). Todas las tradiciones, a excepción de “Barriga Verde”, se subdividen en dos o más capítulos.

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.- AMERICO LUGO HERRERAS

Nació en Santo Domingo el 4 de abril de 1870, hijo del matrimonio de Tomás Joaquín Lugo y Celia Herreras y Veras. Se graduó de abogado siendo muy joven, inclinándose por la investigación histórica y jurídica, sobresaliendo en ambos campos. Fue Consejero de las Legaciones Dominicanas en los Estados Unidos de Norteamérica y en Europa. Pedro Henríquez Ureña lo consideraba "la primera figura de nuestra juventud literaria" y Félix E. Mejía se refería a su persona diciendo que era "el más alto, activo y docto; la primera pluma del país".

La pluma de Américo Lugo se expresó valientemente durante la ocupación militar norteamericana de 1916 a 1924 y, enviado por los patriotas dominicanos a la Cuarta Conferencia Panamericana reunida en Buenos Aires, Argentina, en el 1916, al decir de Blanco Fombona "denunció ante el mundo al imperialismo norteamericano".

Por su actitud severa y valiente manifestada a través de sus artículos que denunciaban el régimen norteamericano, fue condenado a un año de prisión y al pago de mil quinientos pesos de multa. Américo Lugo asumió su propia defensa frente al tribunal militar y pronunció un apasionado y patriótico discurso donde expresaba, entre otra cosas:
"Señores: No estoy listo para ser juzgado. Al escribir el artículo por el cual se me imputa un delito, he entendido que cumplía un deber de dominicano. En mi calidad de ciudadano dominicano, no puedo reconocer en la República Dominicana la existencia de otra soberanía sino la de mi patria. Toda suplantación de esta soberanía, sea cual fuere el principio invocado, no es ni será a mis ojos sino un hecho de fuerza. Por consiguiente, y puesto que creo que no he cometido ningún delito y que no puedo reconocer ninguna jurisdicción sobre mi a este tribunal, no he venido a defenderme: he comparecido solamente obligado por la fuerza".
Durante el oprobioso régimen del tirano Rafael Leónidas Trujillo Molina mantuvo una actitud de abierta oposición. Amenazado y vigilado se vio en la necesidad de vivir prácticamente encerrado en su hogar. Muchas veces fue invitado para que aceptara cargos públicos y rechazó cada una de esas invitaciones.

Acosado por el régimen trujillista y marginado por muchos que una vez fueron sus amigos íntimos, casi en la miseria, murió en Santo Domingo en 1951. Es autor de: Defensas; La Concesión; Ensayos Dramáticos; Bibliografía; Flor y Lava; El Estado Dominicano ante el Derecho Público; La intervención Americana; Asuntos Prácticos; Camafeos; Por la Raza; El Plan de Validación Hughes-Peynado; El nacionalismo dominicano; Colección Lugo; Los Restos de Colón; Minas en La Española, y muchas más.

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.- EUGENIO DESCHAMPS PEÑA

Nació en Santiago de los Caballeros el 16 de junio de 1861, fruto de la unión de Eugenio Deschamps, de nacionalidad francesa, y de Natividad Peña. Fue educado bajo la tutoría de su tío Manuel de Jesús Peña y Reynoso, poeta y pedagogo, demostrando desde la juventud una gran vocación por las letras y la política.

Fundó los periódicos "La Alborada" y "La República" entre los años 1883 y 1885, que sirvieron como tribuna a su incipiente carrera. Opuesto ardorosamente al régimen del dictador general Ulises Heureaux (Lilís), fue perseguido continuamente, imposibilitando que llevara una vida regular y libre de peligros. Forzado por las circunstancias, se trasladó a Puerto Rico donde permaneció por espacio de 14 años, pero, antes de partir hacia el exilio, fundó una sociedad destinada a luchar contra Heureaux.

En la vecina isla fundó "El Correo de Puerto Rico" y una revista para continuar con la difusión de sus ideas combativas al tiránico régimen imperante en República Dominicana; estas tribunas se constituyeron en las nuevas trincheras para el combate.

A la muerte del General Heureaux el 26 de julio de 1899, regresó al país. El Presidente Juan Isidro Jiménes lo designa durante su primer gobierno Ministro de Correos y Telégrafos (1899-1900); luego se le nombró Gobernador de Puerto Plata (1900-1902). En 1902 nuevamente sale al exilio y retorna en 1903 para ocupar por breve tiempo la Vicepresidencia de la República.

Deschamps Peña es recordado como el orador político de mayor persuasión y de más arraigo popular. Sus piezas oratorias más conocidas son la bienvenida a Máximo Gómez y la que dedicara al luchador independentista puertorriqueño José de Diego.

Sus escritos políticos, como su oratoria, fustigaban ardorosamente las oligarquías y a los tiranos de turno. Colaboró en el país con diversas publicaciones tales como "Letras y Ciencia" y "Listín Diario", donde publicara sus artículos: Arma al Brazo (20 y 21 de septiembre, 1899); Rasgos Negros (22 de septiembre, 1899); En Resumen (23 de septiembre, 1899) y Rectificando (25 de septiembre, 1899), entre otros.

Es autor de: Réprobo, un ataque a la dictadura de Heureaux; Esbozo de una idea; Juan Morel Campos; A las sociedades políticas; Mi raza; Inri; Notas y Reflexiones sobre nuestros límites occidentales, entre otros.

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.- FRANCISCO XAVIER BILLINI

Sacerdote, nació en la antigua ciudad de Santo Domingo el 1 de diciembre de 1837. Su padre, Juan Antonio Billini, italiano, fue comerciante, y su madre, Ana Joaquina Hernández y González, nació en Cuba de padres dominicanos. Desde muy joven se inclinó por la vida eclesiástica, realizando sus estudios en el Seminario Santo Tomás de Aquino. Obtuvo la licencia de hábito en 1851 y fue ordenado sacerdote en Puerto Rico en abril de 1861. Su primera misa, cuando retorna a Santo Domingo, fue oficiada en la Iglesia de Regina Angelorum el 9 de junio

Simpatizante de la anexión de la República Dominicana a España, se expresó en favor de la paz a raíz de los sucesos de la Guerra de la Restauración y se marcha a Cuba en 1865 junto a su familia cuando los españoles abandonaron el territorio dominicano. Su vida, sin embargo, preocupada siempre y dedicada al servicio de los más necesitados, lava la sombra de esa simpatía vergonzosa.

De Cuba pasó a Saint Thomas, donde se encontró con el general dominicano Gregorio Luperón, quien le convence de regresar a Santo Domingo. Llegó el 1 de agosto de 1866 y se consagró, desde entonces, a la enseñanza. Fue Director del Colegio San Luis Gonzaga durante 26 años.

Prestó servicios en varias parroquias de diferentes localidades del país y en 1867 fue Vicario General de la Arquidiócesis de Santo Domingo. En 1869 funda la Casa de Beneficencia donde mantenía personas desvalidas, y crea varios periódicos entre los cuales se cuentan “La Crónica” y “El amigo de los niños”. Establece, además, una Biblioteca Popular para favorecer a las personas de escasos recursos.

Dedicado a la caridad y a la enseñanza, no dudó en pedir ayuda a los gobiernos para destinarla a los necesitados. En 1880 solicitó al Poder Ejecutivo, presidido en ese momento por el Dr. Fernando Arturo Meriño y Ramírez, el edificio del Hospital San Andrés para dedicarlo a sus obras de beneficencia. Hoy día es un moderno hospital que lleva su nombre.

Entre sus actividades se recuerda la fundación de la Lotería de la Junta de la Caridad, cuyos beneficios eran destinados al bien social. A la hora de su muerte, el 9 de marzo de 1896, pidió: “Atenme las manos y los pies... Acuéstenme para reposar así, con toda humildad”.

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.- GASTON FERNANDO DELIGNE

Nació en Santo Domingo el 23 de Octubre de 1861. Fueron sus padres Gastón Deligne y Ángela Figueroa. Quedando huérfano a corta edad fue protegido por su profesor el presbítero Francisco Xavier Billini, lo que permitió que pudiera realizar sus estudios en el Colegio San Luis Gonzaga hasta completar el bachillerato. Al término de estos estudios se traslada a San Pedro de Macorís, donde vivió por más de veinte años, trabajando durante toda su vida como encargado de contabilidad en una casa comercial.

Estudioso vocacional, se dedica en cuerpo y alma en su tiempo libre a cultivar las letras y la Filosofía, llegando a dominar no sólo el latín, sino otras lenguas modernas. Al destacarse en sus trabajos literarios, siendo quizás el más alto poeta dominicano de su época, se formó en torno suyo un amplio círculo literario sobre el cual tenía gran influencia y cuya fama se extendió no tan sólo al resto del país, sino también hacia el exterior.

Fue colaborador de las más prestigiosas publicaciones, entre las que se destacan "Letras y Ciencias", "La Revista Ilustrada", "El Lápiz" y "La Cuna de América", en Santo Domingo; "El Cable" y "Prosa y Verso", en San Pedro de Macorís y, en Santiago de Cuba, "Cuba Literaria".

El estilo literario de Gastón Deligne, con quien se inicia una nueva era de profundidad en el pensamiento literario dominicano, ha sido inscrito como "Poesía Psicológica", dentro del cual se incluye la poesía política que cultivó con gran acierto, siendo su principal exponente, en este ramo, "Ololoi", que trata la lucha constante entre la libertad y la opresión. Con extensas y ricas imágenes renovó el lenguaje que se utilizaba hasta entonces, dando un especial carácter y profundidad a su estilo con sus enfoques filosóficos, morales y psicológicos.

Entre sus valiosos trabajos publicados, en verso y en prosa, encontramos: Soledad; Romances de la Hispaniola; y Páginas Olvidadas, edición recogida por Rodríguez Demorizi en la cual recopila toda la producción poética de Deligne, dispersa o inédita, así como sus trabajos en prosa.

Padeciendo de lepra y afectado por una gran tortura psicológica, se suicidó de un disparo en la cabeza el 18 de enero de 1913.

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.- JUAN BAUTISTA VICINI

Nació en Santo Domingo el 19 de julio de 1871. Fueron sus padres Juan Bautista Vicini, inmigrante italiano llegado al país durante el resurgimiento de la industria azucarera, y María Burgos.

Según reseña el reconocido investigador holandés H. Hoetink en su obra "El Pueblo dominicano, 1850-1900", Juan B. Vicini (padre) ya poseía dos plantaciones en 1882 y que, amparado en sus buenas relaciones con el general Ulises Heureaux (Lilís), hacía una gran fortuna. En 1893 ya es señalado como propietario del Ingenio "Angelina" y al año siguiente recibió la concesión para fundar el Central Azuano. Vicini padre también actuó como prestamista de importancia durante el gobierno de Lilís.

Juan Bautista (hijo) heredó de su padre, convertido en un pilar de la economía nacional -que descansaba sobre la industria azucarera-, la experiencia en la industria y su gran habilidad política. Moldeado en la sobriedad de una educación familiar al más rígido estilo europeo, poseía una gran cultura, fuera de lo común para esos tiempos en nuestro medio. Muy joven aprendió varios idiomas, entre ellos: inglés, francés e italiano, y adquirió conocimientos administrativos generales e industriales.

Después que se aprobara el Plan Hughes-Peynado, fórmula política lograda por la burguesía liberal para facilitar la evacuación de las tropas invasoras norteamericanas que ocupaban el país desde el 1916, fue seleccionado como candidato a la presidencia provisional de la República y fue electo en 1922. Al día siguiente nombró su gabinete compuesto por:
José del Carmen Ariza, Secretario de Estado de lo Interior.
Cayetano Armando Rodríguez, Secretario de Estado de Justicia e Instrucción.
Eladio Sánchez, Secretario de Estado de Fomento y Comunicaciones.
Manuel Sanabia, Secretario de Estado de Sanidad y Beneficencia, y
Pedro Pérez, Secretario de Estado de Agricultura e Inmigración.
Con este paso quedó abierto el camino para la definitiva evacuación de las tropas interventoras. Al prestar juramento, el 21 de octubre, expresó su esperanza en "la prudencia y el patriotismo del pueblo dominicano; en la eficacia del ‘Plan de Evacuación’, así como en los altos propósitos y espíritu de redención y justicia de que la gran nación dominicana había dado tantas pruebas en sus esfuerzos por afianzar la libertad e independencia de otras naciones del mundo".

El gobierno de Vicini Burgos, a pesar de sus buenas intenciones, estuvo maniatado por las disposiciones contenidas en el Tratado Hughes-Peynado. Fue continuamente presionado por las fuerzas militares norteamericanas, que aun se encontraban en el país. Aun así, patrocinó una de las elecciones más limpias conocidas hasta entonces, en las cuales resultó vencedor Horacio Vásquez, el 15 de marzo de 1924, frente a su opositor Francisco J. Peynado.

Cuando abandonó el poder, Vicini Burgos se reintegró a sus negocios azucareros, abandonando la política. A la hora de su muerte, ocurrida el 25 de mayo de 1935, dejó a sus descendientes uno de los más grandes emporios azucareros antillanos.

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.- MANUEL RUEDA

Esta privilegiada figura polifacética en el campo de la cultura, nace en
Montecristi el 27 de agosto de 1921. Pianista, poeta, dramaturgo y periodista destacado, también se ocupa de la recopilación y difusión de nuestro folklore. Fueron sus padres Manuel de Jesús Rueda Ibáñez y Marina González Tavárez, ambos dominicanos.

Fue alumno del Liceo Musical dirigido por el maestro José de Jesús Ravelo, donde tiene como profesoras a María Luisa Nanita y a Oliva Pichardo. Más tarde, recibe clases con Manuela Jiménez. Debido a sus brillantes cualidades, se graduó a temprana edad como profesor de piano, obteniendo una beca para cursar estudios superiores de música en el Conservatorio de Santiago de Chile, ciudad donde permaneció por espacio de 14 años. Fue el alumno predilecto de la notable pianista Rosina Renard, junto a la cual realizó una gira por Sudamérica junto al pianista chileno Armando Palacios. Esa gira culminó en la República Dominicana.

A su regreso a Chile, después de este exitoso recorrido que lo lanzó profesionalmente, recibió el Premio "Orrego Carvallo", que es el máximo galardón destinado a los pianistas y que había permanecido desierto durante varios años. A su regreso al país fue designado como director del Liceo Musical Pablo Claudio, de San Cristóbal y luego profesor de Cursos Superiores de Piano en el Conservatorio de Santo Domingo, alcanzando más tarde la Dirección de dicha institución. Creó Cursos de Pedagogía Musical.

Rueda participó en innumerables recitales como solista, tanto con la Orquesta Sinfónica Nacional como con la de Puerto Rico. Durante la visita que realizara el maestro Pablo Casals a República Dominicana en marzo 1972 para asistir al Festival Interamericano de Música, fusionándose las orquestas de Santo Domingo y la de Puerto Rico bajo la dirección del Maestro Víctor Tevah, Manuel Rueda ejecutó el Concierto en fa de Gershwin. Actúa en numerosos conciertos en Puerto Rico, Cuba, México y Nueva York. Junto al maestro y compositor Manuel Simó, compone la "Primera Misa Quisqueyana". Colabora con el Obispado de Santiago de los Caballeros en la creación de un "Cancionero Litúrgico Dominicano".

Como escritor se inició en Chile con su libro de sonetos "Las Noches", seguido por "Tríptico", escrito en colaboración con Irma Astorga y Víctor Sánchez Ogaz. En Santo Domingo se integró al grupo de la Poesía Sorprendida. Fundó, junto a otros poetas, la colección "La Isla Necesaria". En 1954 gana el Concurso Internacional de las Brigadas Líricas del Uruguay. Ganó el Premio de Literatura de 1957 con su obra teatral "La Trinitaria Blanca", que marca el comienzo de una nueva época en el teatro dominicano. Otra, entre sus obras más importantes, es: "Vacaciones en el Cielo" (escrita en 1957) en la que se anticipó al nuevo sentido espiritual de la Iglesia.

En una conferencia dictada en la Biblioteca Nacional, el 22 de Febrero de 1974, sentó las bases de lo que sería el Movimiento Pluralista, con su texto teórico "Claves para una poesía plural" y con el texto poético que las encarna "Con el Tambor de las Islas. Pluralemas" (1975).

A partir de 1980 comienza a dirigir el suplemento sabatino del diario "Hoy": "Isla Abierta". Fue miembro de la Academia Dominicana de la Lengua, correspondiente de la Española; Miembro Honorario de la Facultad de Ciencias y Artes Musicales de la Universidad de Chile; Miembro del patronato rector del Teatro Nacional; Director del Instituto de Investigaciones Folklóricas de la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña.

Otras obras:
. Las noches (1949, 1953)
. La criatura terrestre (1963)
. Teatro (1968)
. Adivinanzas dominicanas (1970)
. Conocimiento y Poesía en el Folklore (1971)
. Antología panorámica de la poesía dominicana contemporánea (1912-1962 Tomo I)
. Por los mares de la dama (1976)
. La prisionera del Alcázar (1976)
. Las edades del viento (1979)
. Todo Santo Domingo (1980)
. Papeles de Sara y Otros relatos (1985)

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.- PEDRO HENRIQUEZ UREÑA

Este ilustre dominicano, escritor, filólogo y pedagogo, considerado como el principal humanista de América, nació en Santo Domingo el 29 de julio del año 1884, fruto de la unión de Francisco Henríquez y Carvajal y Salomé Ureña de Henríquez, tronco de una de las más ilustres familias de intelectuales de República Dominicana y de quienes heredó el amor a la poesía y el interés por las ciencias y la investigación..

Luego de recibir los conocimientos básicos de lectura de sus progenitores ingresó, a los once años de edad, a la escuela de enseñanza primaria y continuó los estudios de bachillerato en el Liceo Dominicano, bajo la dirección de Emilio Prud'homme, donde recibió el título de Bachiller en Ciencias y Letras (1901). Ese mismo año partió hacia la ciudad de New York con el propósito de realizar estudios universitarios y de aprender el idioma inglés.

Vivió en los Estados Unidos, Cuba, México, España y Argentina, países en los que se educó y a los que aportó también sus conocimientos y sus dotes de gran humanista. En 1914 se graduó de abogado en la Universidad Nacional de México y de Doctor en Filosofía y Letras en la Universidad de Minnesota, en los Estados Unidos. En México se desempeñó como profesor de lengua española en la Escuela Superior de Comercio y Administración, (1910); profesor de literatura española e hispanoamericana en la Escuela Preparatoria de la Universidad Nacional (1912-1913); y Director General de Enseñanza Pública en el Estado de Puebla, (1923-1924).

En los Estados Unidos de Norteamérica fue corresponsal del periódico Heraldo de Cuba; profesor de las universidades de Minnesota, Chicago y California; e invitado especial de la Universidad de Harvard para dictar la prestigiosa cátedra Charles Eliot Norton (1940-1941).

En Argentina enseñó lengua española y literatura, en la Universidad Nacional de La Plata (1924-1931); literatura argentina, americana y europea en el Instituto de Profesorado de Buenos Aires; y literatura general en la Universidad de Buenos Aires. En diciembre de 1931, atendiendo a una petición del entonces Presidente dominicano, Rafael Leónidas Trujillo Molina, regresó a Santo Domingo a ocupar la Superintendencia de Enseñanza. Pero en 1933 renunció a dicho cargo acosado por el control que ejercía el tirano sobre las instituciones del Estado.

La imposibilidad de poner en práctica el programa de enseñanza que él anhelaba para la República Dominicana lo hizo volver a Argentina en 1933, donde permaneció hasta el momento de su muerte. Paralelo al desempeño de sus funciones académicas, fue produciendo su obra crítica y de investigación. Entre sus obras más celebradas se destacan: “Gramática castellana”, “La cultura y las letras coloniales en Santo Domingo”, “Seis ensayos en busca de nuestra expresión”, “Corrientes literarias en Hispanoamérica” y “Auntaciones de la novela en América”, entre otras.

Tuvo el privilegio de trabajar con las más grandes personalidades de las letras españolas e hispanoamericanas de su época, entre ellos Alfonso Reyes, José Vasconcelos, Amado Alonso, Ezequiel Martínez Estrada y Jorge Luis Borges. Pedro Henríquez Ureña es el más grande humanista dominicano y uno de los intelectuales de más prestigio universal. Su nombre aparece junto a los de Andrés Bello, José Enrique Rodó, Domingo Faustino Sarmiento, Juan Montalvo y José Martí, considerados como los forjadores del pensamiento crítico contemporáneo en Hispanoamérica. Murio en Buenos Aires el 11 de mayo de 1946.

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.- ULISES FRANCISCO ESPAILLAT

Nació en Santiago de los Caballeros el 9 de febrero de 1823. Fueron sus padres Pedro Ramón Espaillat y María Petronila Quiñones. Casó con su prima hermana Eloisa Espaillat, con quien procreó seis hijos.

Hombre culto y de vigorosas convicciones, madurez de criterio y profundidad de pensamiento, desde muy joven fue reclamado por la sociedad para el desempeño de cargos públicos de responsabilidad. Fue miembro del Senado y de la Cámara de Representantes, Interventor de Aduanas de Puerto Plata, miembro de la Diputación provincial de Santiago y Comisionado del Gobierno en esa ciudad y en las provincias del noroeste del país.

Se desempeñó en diferentes ocasiones como miembro del Ayuntamiento de Santiago de los Caballeros y formó parte de la Asamblea Constituyente que se reuniera en Moca entre los años 1857-1858; además, participó en la Sociedad de Fomento de Santiago.

Trabajó arduamente por el progreso de su pueblo y convencido de que para el éxito en el área agrícola era indispensable una buena comunicación, abrió un nuevo camino entre Santiago y Puerto Plata. En el campo político se opuso ardientemente a la anexión del país a España y, acusado por sospecha de complicidad con el movimiento de la Restauración, fue condenado a diez años de expatriación. Indultado más tarde, regresa al país en 1863.

Fungió como Vicepresidente de la República en 1864. Hombre de posiciones firmes y decididas, fue perseguido y encarcelado en varias oportunidades y, decepcionado, decide retirarse de la vida política pero, un hombre de valores como éste no se deja ir mansamente y es requerido nuevamente por sus conciudadanos. En el año de 1876 fue elegido Presidente de la República por abrumadora mayoría de votos y, como tal, suprimió las regalías y dádivas que por costumbre y en inmoral acción, entregaban los presidentes a aquellos jefes y oficiales que habían colaborado en su ascenso al poder.

La moralidad y honradez de este ilustre hombre fueron ejemplos mientras duró su presidencia. Fue depuesto, en gran parte debido a la supresión de las gratificaciones mencionadas y al abandonar la presidencia dijo: “Yo creí de buena fe que lo que más aquejaba a la sociedad de mi país era la sed sumamente moral y regeneradora; pero otra sed aún más terrible la devora: la sed de oro”.

Como escritor de amena y conceptuosa prosa, nos dejó su interesante obra “Escritos de Espaillat”, una serie de documentos, cartas y artículos que se editó como iniciativa de la Sociedad “Amantes de la Luz” de Santiago de los Caballeros.

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.- ERCILIA PEPIN ESTRELLA

Nació 7 de diciembre de 1886 en Santiago de los Caballeros, República Dominicana. Su modesta situación y orfandad dificultaron su asistencia a los escasos centros de enseñanza de la época, lo que no impidió que se autoeducara y fuese nombrada en 1901, con apenas 14 años de edad, como Directora de la Escuela de Niñas de Nibaje. El éxito alcanzado por Ercilia en el desempeño de su labor le valió la designación, en 1908, como profesora de Matemáticas, Física y Naturales del Colegio Superior de Señoritas de Santiago. Comenzaba la "Revolución Erciliana", que duraría toda su vida.

Ercilia Pepín instituye el desayuno escolar, dota de laboratorio el plantel donde trabaja, impone el uniforme para los escolares a quienes exigía una veneración respetuosa cuando el Himno Nacional era interpretado. Ordena izar y arriar el pabellón nacional todos los días; hace respetar los símbolos patrios; se empieza a cantar en la escuela y las clases de inglés son regulares.

Desde 1909 hasta 1916 se dedicó a impartir docencia privada a grupos de jóvenes, para formarlas como maestras normalistas y bachilleres en Ciencia y Letras, sin descuidar sus clases oficiales. En el 1913 obtiene su título de Maestra Normal, haciéndose acreedora de los elogios del jurado examinador por la calidad de la tesis presentada.

Desde el 1910 hasta 1920 luchó activamente en pro de los derechos de la mujer en relación con su capacidad natural para instruirse al igual que el hombre y ser apta para el desempeño de funciones públicas de responsabilidad, expresándose de la siguiente manera: "Hora es ya de que el legislador dominicano, inspirándose en los verdaderos fueros de la democracia, otorgue a la mujer, los privilegios que el Derecho Público va otorgando ya... ".

Se solidariza con actos patrióticos contra dictaduras y tiranías, repudiando enérgicamente la invasión norteamericana a República Dominicana. Hace suyos los movimientos guerrilleros de países hermanos por la libertad y la democracia. Algo especialmente memorable es la carta que dirigió al General Sandino, al enviarle la bandera de Nicaragua, bordada por las niñas de su escuela. En 1927 colabora con el comité pro libertad y democracia de la República de Haití.

En el año 1921, el Gobierno Militar de Ocupación yanqui le extendió el nombramiento de Delegada de la República ante el Congreso Pan-Americano del Feminismo a celebrarse en Baltimore. Ercilia se niega a aceptarlo y puntualiza: "No podría ir a representar a mi país al extranjero, llevando credenciales escritas por los jefes de las fuerzas invasoras de mi Patria".

En reconocimiento a su labor docente y a su lucha librada contra la ocupación del país por los vecinos del norte, el Ayuntamiento de Santiago la declara Hija Benemérita de Santiago en el año 1925. Trabajadora, decidida y enérgica, patriota ante todo, rechaza con valentía los desafueros tiránicos de Rafael L. Trujillo.

Aquejada por una enfermedad terminal y previendo su próximo fin, solicita de su amigo, el Arq. Rafael Aguayo, la construcción de su tumba, cuyo diseño le entrega, para ser construida en el Cementerio Municipal. Una vez terminada, va a visitarla y a darle su aprobación.

Esta portentosa mujer, Maestra de Maestras, fallece el 14 de junio de 1939. El pueblo se volcó a desfilar detrás del carro fúnebre que la condujo a su lugar de descanso. Hoy día, varios centros educativos, parques de recreación, escuelas y calles dominicanas se enorgullecen de llevar el ilustre nombre de Ercilia Pepín.

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.- JOSE NUÑEZ DE CACERES

José Núñez de Cáceres (14 de marzo de 1772 - 11 de septiembre 1846); nació en la ciudad de Santo Domingo, siendo sus padres Francisco Núñez y María Albor. Su madre murió a los pocos días de su nacimiento. Desde temprana edad demostró gran amor a los estudios; su padre era hombre de campo, trabajador y honrado. Se llevó a su hijo al campo, pero no pudo conseguir que cambiara los libros por la agricultura.

Núñez de Cáceres se esforzó para terminar sus estudios, y, a los 23 años, obtuvo la Licenciatura en Derecho Civil; formó una distinguida clientela y llegó a ser catedrático en la “Universidad de Santo Tomás de Aquino". Al finalizar el siglo XIX contrae matrimonio con Juana de Mata Madrigal Cordero. De su unión nacieron seis hijos.

Mientras Santo Domingo era colonia francesa, Núñez de Cáceres fue funcionario del gobierno español en Cuba. Luego del restablecimiento del poder español en Santo Domingo, Núñez de Cáceres vuelve a su tierra natal. Desde 1809 el gobierno español de la Colonia estaba a cargo de Juan Sánchez Ramírez, y José Núñez de Cáceres se desempeñó como Asesor General.

En los años comprendidos entre el 1809 y el 1822 España prestó poca atención a la Colonia. Por esa razón, se conocieron como el período de la “España Boba”. Núñez de Cáceres ocupó varios cargos en este período; Asesor General del Gobierno de Intendencia; Primer Rector de la Universidad de Santo Domingo; y Teniente Gobernador y Auditor de guerra. Al asumir ese último cargo puso en marcha sus planes de separación logrando ganar para su causa a los jefes de varios cuerpos militares.

Cuando en noviembre de 1821 circulaban los rumores sobre una posible invasión haitiana sobre el este de Santo Domingo -y era bastante profusa la circulación de hojas fomentando en nuestro territorio el independentismo, impresas en Venezuela o en Haití-, correspondió a José Núñez de Cáceres el mérito histórico de labrar nuestra primera emancipación.

La noche del 30 de noviembre de 1821 hizo preso al Gobernador y Capitán General y, finalmente, el 1 de diciembre, quedó constituido el «Estado Independiente de Haití Español» -nombre sugerido para diferenciarlo de la ex colonia francesa, Haití-, separándose definitivamente de España.

Núñez de Cáceres ejerció la presidencia del gobierno provisional e inmediatamente se solicitó la protección de la Gran Colombia, pues se temía una invasión de la vecina Haití. Envió como emisario ante Simón Bolívar, presidente de la Gran Colombia, a Antonio María Pineda, quien no llegó a entrevistarse con el Libertador.

Jean Pierre Boyer, Presidente de Haití, declaró que el territorio de la isla era uno e indivisible, e invadió la parte oriental de la isla el 9 de febrero del 1822. Núñez de Cáceres ordenó izar la bandera haitiana y entregó al presidente Boyer en persona las llaves de la ciudad de Santo Domingo (Cáceres estaba todavía en Santo Domingo, haciendo gestiones clandestinas para obtener apoyo de las autoridades de la Gran Colombia. Boyer se enteró de sus actividades y exigió el exilio a José Núñez de Cáceres, argumentando que su presencia era un inconveniente en la isla y que si no se ausentaba de ella voluntariamente lo embarcaría por la fuerza).

Núñez de Cáceres se dirigió a Venezuela, donde se dedicó al periodismo. Finalmente acabó viviendo con su familia en México, donde primero se estableció en la ciudad de San Luis Potosí y luego en Ciudad Victoria, capital del Estado de Tamaulipas. En los primeros años ejerció la abogacía. En 1830 fue nombrado fiscal de la Corte Suprema de Justicia. En 1833 fue elegido senador del Estado de Tamaulipas y miembro del Congreso de la Confederación Mexicana. En ese mismo año se le designó Ciudadano Benemérito de Tamaulipas. También ocupó el cargo de Tesorero de Hacienda Pública. Muere en Ciudad Victoria, Estado de Tamaulipas, México, el 11 de septiembre de 1846.

La independencia del Santo Domingo español duró sólo dos meses y ocho días; desde el 30 noviembre de 1821 a febrero de 1822; por eso se le conoce como la Independencia Efímera.

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HIMNO NACIONAL DOMINICANO

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