«Me puse al lado de los indios y me derrotaron. Me puse al lado de los negros y me derrotaron. Me puse al lado de los campesinos y me derrotaron. Me puse al lado de los obreros y me derrotaron. Pero nunca me puse al lado de los que me vencieron. ¡Esa es mi victoria!» [Darcy Ribeiro, intelectual y político brasileño]
Ing. Nemen Hazim
Graduado Magna Cum Laude (MCL) en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD - 28/10/1977). Estudios complementarios en Estados Unidos, República Dominicana, Puerto Rico, Cuba, Argentina y Uruguay. En República Dominicana fue Ayudante de Profesor en la UASD; Profesor y Director de las Escuelas de Ingeniería Eléctrica e Ingeniería Mecánica en la Universidad Central del Este (UCE); y Gerente de Turbinas de Gas y Motores Diésel en la Corporación Dominicana de Electricidad (CDE). En Puerto Rico fue Encargado de Proyectos en Caribbean Electrical Industrial Services Corporation (CEISCO) y Co-dueño de Ingeniería Eléctrica y Mecánica (INGELMEC)...

2019-11-10

La traición en todos los acontecimientos de importancia en República Dominicana

No hay que ser experto para saber que en los comicios
de mayo de 2020 habrá segunda vuelta, y que en la primera
existe la posibilidad de que Leonel Fernández supere a uno o ambos
candidatos. ¿De qué manera habrá que explicar a quienes propician un acuerdo
con el expresidente del PLD que este es tan responsable de todos los males que
afectan la sociedad dominicana como Danilo Medina? ¿No fue él quien lo engendró?


El 27 de febrero de 1844 se fundó, como Estado con características propias, la República Dominicana, gracias a la iniciativa de un patricio que lo dio todo por proporcionarnos la dominicanidad. Ese prohombre se llamó Juan Pablo Duarte, y con él concurrieron, en tan hermosa epopeya, Francisco del Rosario Sánchez, Ramón Matías Mella y otros patriotas que sufrieron idénticas calamidades que quienes fueron consagrados como "Padres de la Patria".

Duarte fundó, el 16 de julio de 1838, la sociedad secreta 'La Trinitaria'; lo hizo junto a Juan Isidro Pérez, Pedro Alejandro Pina, Jacinto de la Concha, Félix María Ruiz, José María Serra, Benito González, Felipe Alfau y Juan Nepomuceno Ravelo. Sus fundadores, como los que fueron adhiriéndose a las tareas propias de una agrupación separatista, debían jurar, bajo el lema "Dios, Patria y Libertad", luchar por la fundación de un Estado soberano que llevaría por nombre República Dominicana.

En febrero de 1843, en la ciudad de Santo Domingo, Juan Pablo Duarte luchó junto a los haitianos que formaban parte del movimiento revolucionario conocido como 'La Reforma' (que derrocaría a Boyer y colocaría a Charles Herard en la presidencia de Haití). En esa contienda desempeñó un papel estelar que lo convertiría en el principal líder político de los 'dominicanos'; sin embargo, ese reconocimiento lo exponía -en un medio que se formó con las debilidades multiplicadas de la metrópoli- a la traición, una perversa práctica que germinó y adquirió vida propia en una sociedad que se mantuvo en condiciones de atraso total por más de trescientos años, que fueron los que Felipe II de España -llamado "el Prudente" y quien reinaría desde el 15 de enero de 1556 hasta el día de su muerte (ocurrida el 13 de septiembre de 1598)- les sustrajo al país «en desarrollo económico, y con él más tiempo de desarrollo social y político». [El contenido del entrecomillado español corresponde a Juan Bosch].

En "La pequeña burguesía", un escrito del autor del 17 de marzo de 1995, decíamos que el rezagamiento que aún vive la República Dominicana tiene sus raíces en dos aspectos fundamentales estrechamente vinculados: "la arritmia histórica de mediados del siglo XVI, producto del descenso en el ordenamiento social de la oligarquía esclavista al nivel hatero, y los más de 350 años de vida precapitalista que transcurrieron entre comienzos del siglo XVI y finales del siglo XIX". Expresamos que el retardo en el desarrollo de la burguesía había significado "un enorme atraso en la evolución natural de la sociedad dominicana y en consecuencia una deformación entre sus integrantes"; que los intensos años de vida precapitalista habían marcado nuestra sociedad para siempre y sólo habían servido "para engendrar una pequeña burguesía deforme y sin la base de sustentación necesaria que diera vida propia a cada capa"; y a seguidas, que "la conducta de la pequeña burguesía está regida por el afán desmedido de escalar sectores o capas superiores sin miramientos, haciendo cuanto esté a su alcance para lograr, siempre en el plano personal, los lujos o formas de convivencia atípicos en una sociedad atrasada".

En otro artículo -"La baja pequeña burguesía y el neotrujillismo"-, del 26 de noviembre de 2010, apuntalamos las siguientes palabras (que derivan del conocimiento de las teorías sociopolíticas de Juan Bosch y que sus 'discípulos' no pudieron o no quisieron asimilar): "El bajo pequeño burgués hace lo impensable para subir en la escala social: miente, roba, inventa chismes, mata, traiciona; a su madre critica si le da la espalda; se cree amigo personal de militares y funcionarios que no conoce; 'sabe de todo', calumnia, fabula; repite lo que oye y lee sin constatarlo y su alma vende, al diablo de ser necesario, por la obtención y exhibición de bienes materiales. De él se puede esperar cualquier atrocidad sin importar la magnitud de la misma; es responsable -por los millones de iguales- de la sociedad que existe y ha existido siempre en la República Dominicana; de los interminables gobiernos de Pedro Santana, Buenaventura Báez, Ulises Heureaux, Rafael Trujillo, Joaquín Balaguer, Leonel Fernández y -parece que, por el trabajo sucio que realiza, en un futuro no muy lejano- algún otro Trujillo". [¡Coincidencias de la vida! Para el torneo electoral de mayo de 2020 "otro Trujillo" busca la presidencia cuando se supone que legalmente le está vedada].
Ley 5880

El Consejo de Estado, en el Palacio Nacional, Santo Domingo, Distrito Nacional, Capital de la República Dominicana, a los tres días (3) del mes de mayo (5) del año mil novecientos sesenta y dos (1962)...

«Considerando que durante todo el periodo de la nefasta tiranía de los Trujillo fueron conculcados inexorablemente los más elementales derechos de la persona humana; Considerando que el pueblo dominicano, al liberarse de esa sangrienta tiranía, tiene el legítimo derecho a defender y preservar el estado de libertad y dignidad que disfruta de los residuos y resabios de ese pasado luctuoso que pudieran conspirar contra su tranquilidad; Considerando que cualquier acto o manifestación tendiente a evocar, exaltando, en la forma que fuere, el pasado vergonzoso e incalificable de esa tiranía, puede y debe considerarse como una contribución o participación a estimular a los personeros de dicha tiranía, a promover por medios subversivos el retorno de aquel régimen tiránico y despótico en pugna con el sistema democrático que vive ahora el pueblo dominicano; Considerando que es deber del Estado legislar en el sentido de erradicar del ambiente nacional esas peligrosas e inciviles actuaciones que alteran el orden publico y, además, producen confusión en las mentes de niños y jóvenes;

«Ha dado la siguiente ley:

«Artículo 1.- Toda persona que alabe o exalte a los Trujillo o su régimen tiránico, en alta voz, o por medio de gritos, discursos, escritos públicos o epistolares, dibujos, impresos, grabados, pinturas o emblemas, se considerará y juzgará como autor de delito contra la paz y la seguridad publicas y será castigada con prisión de diez días a un año o multa de diez a quinientos pesos oro o con ambas penas a la vez.
«Párrafo.- En iguales penas incurrirán los que formen parte de grupos o reuniones destinados a los fines arriba indicados, o los que hagan circular rumores relativos al posible restablecimiento del régimen de los Trujillo, por estar éste en pugna con el sistema democrático establecido por la Constitución de la República.»
A partir de ese año -1943-, con la traición a Juan Pablo Duarte, "el quebrantamiento a la fidelidad o lealtad que se debe guardar o tener" pasaría a desempeñar el principal papel en todos los acontecimientos de importancia que se han escenificado en la República Dominicana, siendo sus más enjundiosos protagonistas -en cada uno de sus respectivos eventos (la mayoría conocidos por todos; sólo especificaremos los necesarios)- Pedro Santana, Ulises Heureaux, Rafael Trujillo Molina, Joaquín Balaguer, Antonio Imbert Barrera; los emepedeístas [del Movimiento Popular Dominicano (MPD)] que conspiraron contra Maximiliano Gómez; los militares constitucionalistas [que participaron en la Revolución de Abril (1965) para restablecer la Constitución de 1963] que abjuraron del compromiso con el coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó; los perredeístas de la cúpula [del Partido Revolucionario Dominicano (PRD)] que cercenaron las aspiraciones presidenciales de José Francisco Peña Gómez; Leonel Fernández [en el Partido de la Liberación Dominicana (PLD)], quien renegaría a los principios morales y éticos de su maestro Juan Bosch y claudicaría ante una encomienda generacional; Danilo Medina (en el mismo PLD), quien desbordaría la villanía de su predecesor y sería capaz de calificarse, él mismo -al expresar que no buscaría un segundo mandato presidencial-, inescrupuloso; etc., hasta llegar a Luis Abinader y el PRM (Partido Revolucionario 'Moderno'), quienes, con su propuesta de alianza para los comicios de mayo próximo, estarían validando la impunidad de la que disfruta Fernández por haber saqueado el Estado durante doce años (de gobiernos peledeístas), en tanto le ponen en bandeja de plata una nueva oportunidad de optar, no por uno, sino, por dos períodos consecutivos en el ejercicio del poder.

En un escenario con una sola organización política dispuesta a llevar a los tribunales al Dr. Fernández y sus peledeístas, y al Lic. Medina con los suyos -encabezada por Guillermo Moreno y Minou Tavárez Mirabal-, que lucha por conquistar un espacio en las entrañas de un pueblo acostumbrado a votar por los que se perfilan ganadores, no por los mejores, habíamos depositado la confianza en Luis Abinader y su PRD disfrazado de moderno bajo la encomienda que hemos estado repitiendo desde antes de las elecciones de 2016:
"La unión debe materializarse por encima de protagonismos y mezquindades: los candidatos deben ser los más potables, sin que aparezca, siquiera, la sombra de una de esas tétricas figuras del putrefacto y corrupto PRD asentadas en lo que hoy es el PRM... Este llamado no favorece, en modo alguno, la selección automática del candidato a la presidencia. La figura idónea debe surgir del consenso de todos los partidos con vocación para sanear y enrumbar la patria... y, de ese consenso, debe salir cada presidente de agrupación con la específica encomienda de dirigir el ministerio que más se ajuste a su [capacidad técnica]. El compromiso debe ir más allá; debe ser uno integral en el que cada organización esté representada en el gobierno, no como un premio para el saqueo y la depredación (ejemplo vivo de lo que ha hecho el PLD), sino, bajo la obligación contraída ante el pueblo de ejecutar las propuestas de cambio que el país necesita". [Sólo con una oposición unida se puede sacar del poder al PLD/9 de septiembre de 2015].
Con respecto al pacto que debe formularse entre el PRM y esas agrupaciones, habíamos planteado lo siguiente:
"Sólo Guillermo Moreno y Minou Tavárez Mirabal pueden enjuiciar a los corruptos morados y llevarlos a la cárcel, ya sea que participen y triunfen como candidatos presidencial y vicepresidencial respectivamente o que Abinader resulte el seleccionado, gane el certamen electoral y nombre a Moreno Procurador General de la República y a Tavárez Mirabal Ministra de Interior y Policía (con capacidad y el poder del aparato represivo del Estado a su disposición para actuar libremente durante los cuatros años que abarca el período de gobierno). Para que Moreno y Tavárez Mirabal puedan ejercer de la manera descrita, debe ser nombrado Ministro de Defensa un militar íntegro y honesto que respalde la nueva política de adecentamiento en el manejo de los recursos públicos y que cuente con la gallardía y el valor imperiosos para reducir a la cuarta parte los mandos militares actuales". [Del Partido Revolucionario Moderno y La Fuerza del Pueblo. Quien considerándose honesto pacta con la corrupción, la inmoralidad y el engaño artificioso, traiciona a sus fieles seguidores y a su patria/1 de noviembre de 2019].
Por Facebook y Twitter hemos hecho concretos e innumerables planteamientos acerca del tipo de alianza que debe realizarse para desplazar al PLD del poder [cuando era PLD y ahora que es PLD y LFP (La Fuerza del Pueblo o "Leonel Fernández Presidente")]. Desde el año 2015 hemos venido haciendo los mismos planteamientos; nos atrevemos a decir con toda propiedad que nadie ha abordado ese tema, específico de la República Dominicana, con más frecuencia y desde hace más tiempo que nosotros.

El pueblo ha depositado su confianza en Luis Abinader para que, de llegar al poder, propicie el ambiente de salubridad en el ejercicio público que ha venido proclamando; para que le retorne los recursos saqueados (miles de millones dólares) en 20 años de ejercicio gubernamental del PLD; y para que, por lo menos, los miembros del Comité Político de esa degradada organización (degradada no por su actual división sino por la perversidad que ha exhibido desde que llegó al poder) sean juzgados y encarcelados [desnudos, en una mazmorra a construirse específicamente para ellos en la cima del punto más elevado de las Antillas (cuando hablamos de los miembros del CC nos referimos a los que salieron para LFP y a los que aún permanecen en el PLD, que, para emular la perfidia a la que recurrió Leonel Fernández al usar en su nueva agrupación las siglas que promocionan su candidatura, deberían renombrarlo (a la aberración en que han convertido la que fue la obra más grande de Juan Bosch) "Partido Liderado por Danilo").

Pactar con Leonel Fernández para un certamen electoral que obligará a una segunda vuelta, proporcionándole amplias posibilidades de que retorne al poder, es una práctica política deleznable que condona sus vilezas y hace de la misma una repulsiva maniobra propia de la deslealtad. Abinader no es Vladimir Ilyich Lenin, quien negoció con los militares alemanes para llegar a Rusia -como llegó- atravesando Alemania, lo que fue conocido por sus enemigos políticos que de inmediato lo acusaron de traidor a la patria, pero Lenin tenía formación y temple (por no decir cojones) para sobreponerse a esa acusación: la Historia habla por sí sola; tampoco es el coronel Rafael Tomás Fernández Domínguez, el arquitecto de la Revolución de Abril que arribaría al país en un avión de las fuerzas interventoras y, acentuados su determinación y patriotismo (o sea, sus cojones), ofrendaría su vida en una de las acciones más riesgosas que emprendería el movimiento constitucionalista: la toma del Palacio Nacional, decisión que compartió con Juan Miguel Román, principal dirigente del 14 de Junio (que también caería bajo el fuego asesino de las tropas norteamericanas).

¿Cuál sería el destino de Leonel Fernández bajo un gobierno de Luis Abinader? Se materializara o no alianza alguna entre sus fuerzas, el Dr. Fernández seguirá haciendo vida de príncipe; tanto en el país como fuera de él, porque no sería llevado a los tribunales a rendir cuentas por el desvío que hacía de cuantiosas sumas de dinero para favorecer dirigentes y activistas del PLD, por el destino no conocido hasta ahora de los 130 millones de dólares provenientes de un préstamo de la Sun Land, por la sobrevaloración en la compra de los aviones Tucanos, por la construcción de FUNGLODE con fondos públicos, etc., etc., etc.

Luis Abinader es un burgués o un oligarca; no podemos definirlo con precisión porque no conocemos sus negocios, pero de algo estamos seguros: esas dos clases son las que subordinan los gobiernos en República Dominicana, y, como son clases dominantes pero no gobernantes, apelan a los políticos que salen de la baja pequeña burguesía para que, en el ejercicio del poder, actúen como sus representantes: Joaquín Balaguer, Leonel Fernández y Danilo Medina encarnan fielmente esa función, a la que se entregan incondicionalmente (con Balaguer muerto, su evocación debe ser vista en tiempo pretérito).

¿Cuál es el principal peligro? No hay que ser un experto para saber que habrá una segunda vuelta, y que en la primera existe la posibilidad de que Leonel Fernández quede por encima de uno de los dos candidatos -incapaces de articular el más corto y sencillo de los discursos- o de ambos. ¿De qué manera habrá que explicar a quienes propician un acuerdo con el expresidente del partido morado (y expresidente de la República) que este es tan responsable -de todos los males que afectan la sociedad dominicana- como Danilo Medina? Quizás más: fue él el que lo engendró.

A esa corriente, en la que se han embarcado algunos periodistas y muchos "politiqueros", se suman ahora nuestros “comunistas” de antaño, de quienes, de haber salido triunfantes en "algo", aceptaríamos todo tipo de análisis objetivo, pero, ¿qué calidad moral puede tener algún dirigente de izquierda para hablar de coaliciones si, cuando más se necesitó la unidad de todos los que luchaban por objetivos comunes, prefirieron asumir posiciones sectarias con la “ideología” de cualquier líder soviético o cualquier dirigente chino, confundiendo, como hasta hoy lo hacen, a un oligarca con un burgués, y debatiendo intrascendencias acerca de cuál era la “línea” que había de llevarse a la práctica? Si nuestros comunistas hubiesen dado señales de capacitación política, fortaleza ideológica y vocación unitaria entre tantas “orientaciones” que existían (leninista, maoísta, trotskista, estalinista...), se les podría creer; además, el resultado de la lucha hubiese sido otro, no el aniquilamiento de nuestros mejores hombres ni el desarrollo de la pérfida sociedad que nos consume. Somos el único país de la América hispana que no cuenta con izquierda.

Nota
Como los anteriores, este ensayo parte de una premisa:
Leonel Fernández podrá optar por la candidatura presidencial. Si sucediere que Danilo
Medina y el PLD, por vía de "sus altas cortes", lo incapacitaren, la realidad sería otra...

Ing. Nemen Hazim Bassa
Carolina, Puerto Rico
10 de noviembre de 2019
[Aniversario 100 del nacimiento de Mijaíl Kaláshnikov, diseñador del fusil de asalto soviético Kaláshnikov AK-47, calibre 7.62 mm. Fue el fusil oficial de la Unión Soviética entre 1951 y 1978. En diciembre de 2007 legó a ser el arma de fuego de mayor producción de la historia (cerca de 80 millones de unidades manufacturadas)]