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miércoles, 26 de mayo de 2021

Estados Unidos: el imperio del mal

Si bien la «"destrucción arbitraria de ciudades, pueblos y aldeas" se considera un crimen de guerra que no prescribe en el Derecho Internacional, resulta escandaloso que el bombardeo aéreo de ciudades sea un acto que no solo queda impune, sino que prácticamente tampoco se puede acusar a sus responsables. El bombardeo aéreo es terrorismo de Estado... Se han asesinado con bombas más inocentes en las últimas seis décadas que todos los asesinatos juntos cometidos por el terrorismo en todos los tiempos...» [C. Douglas Lummis, escritor, académico y ex marine norteamericano]



Donald Trump es un perverso, un loco; por su clase social acciona en contra de la oligarquía que ostenta el poder en Estados Unidos. Habíamos confiado plenamente en él para que hiciera añicos el lado oscuro del imperio que tanto daño ha ocasionado a la humanidad. Casi lo logra; lo dejó con profundas heridas...

Trump se hace merecedor de los peores calificativos; fabuloso sería si fuera juzgado y encarcelado, como todos sus predecesores, aún siendo el único presidente que no intervino ni bombardeó otro país. Ahora, estar de acuerdo con los dueños de las redes sociales en lo que concierne al cierre total de sus cuentas, es muy peligroso, porque precisamente esas redes se han convertido en el único recurso que poseemos (eso pensábamos: "una cosa piensa el burro y otra quien lo apareja") para combatir las mentiras y los desmanes que emanan de los grandes emporios noticiosos, que son los que ejercen el verdadero poder en EE. UU. y demás países capitalistas, no importa el tamaño del país. Es un precedente que tarde o temprano nos alcanzará y vamos a lamentar... (El autor ha sido censurado cuatro veces en Facebook: en la actualidad cumple "condena" de un mes por haber pedido fin al bloqueo contra Cuba y haber llamado asesinos a los soldados imperialistas, calificativo que escuchamos y leemos hasta la saciedad, pero contra chinos y rusos).

Los medios oligárquicos que controlan el Estado norteamericano -CNN, NBC, CBS, FOX, ABC...- fomentan el odio contra China, estimulan la contagiada mentalidad de más de 300 millones de autómatas armados hasta los dientes, propician los asesinatos de seis "Asian Americans", y luego, como si no fuesen responsables, inician, con programas y documentales que llevan a derramar lágrimas, una campaña de solidaridad con los familiares de los muertos. Así actúan con los "alimentos": los promocionan, enferman hasta el tuétano al menos común del rebaño y luego, con la mayor insolencia, promueven infinidad de fármacos creados para "sanar" las enfermedades que ayudaron a "pandemizar". Igual hacen con las invasiones, la destrucción, el saqueo y los asesinatos de millones de ciudadanos: consumados los más horrendos crímenes, son los primeros en llorar las desgracias que estimularon. Eso se llama perversidad, vileza, abyección. Eso es Estados Unidos: uno de los más malvados imperios que ha conocido la humanidad. ¿Verdad, Mark Zuckerberg? (Pregunta que le hiciéramos al dueño de Facebook por haber cerrado nuestra cuenta).
A George W. Bush se le descompuso el estómago con los disturbios del Capitolio. Nada más y nada menos que a él, quien ni siquiera se inmutó con los cientos de miles de niños, mujeres y ancianos asesinados en Irak por orden suya y con las bombas que su país fabrica.
La facilidad que existe hoy para al acceso a la información (o a la desinformación) nos permite refinar (o adulterar) los criterios que nos habíamos forjado acerca de la mediocridad y la estupidez. Cuando no había información, los torpes y bobos eran, en todas partes, los campesinos, percepción que, con sus cuentos, fue desmontada por Juan Bosch -ese extraordinario literato y político dominicano derrocado por órdenes de John F. Kennedy, El Pentágono y la CIA en septiembre de 1963- y radicalmente silenciada por la revolución que llevara a feliz término Fidel Castro.

Leer o escuchar lo que dice un senador norteamericano acerca de algún tema vital nos lleva a precisar que es mucha la sabiduría de un campesino comparada con la ignorancia y la idiotez de quienes toman las decisiones más importantes en el país más poderoso del mundo. Hoy, gracias a la información que nos llega por los propios medios oligárquicos, podemos oler el peligro que habita en cualquier decisión que pudiese ser tomada por los escasos de inteligencia que conforman el congreso norteamericano, acostumbrados a enriquecerse y a enriquecer su nación a costa de otros pueblos.
Se fue Donald Trump, etiquetado como loco -con sobradas razones- mientras ejercía el poder hegemónico norteamericano (no inició una sola guerra durante su mandato de cuatro años), y entró un armígero, un belicista... (con una vasta experiencia adquirida con Barack Obama, el nigger casero que bombardeó siete países). Quienes no oran deberían comenzar a hacerlo...
Biden, justo estrenándose en el poder (en la posición 1; la 2 la había ocupado por ocho años), consideró a Venezuela "una amenaza inusual y extraordinaria para EE. UU.". Lo dice quien preside la oscuridad del imperialismo. Esa depravación se impregna en el ambiente porque a ningún norteamericano, sea "culto o chusma", burguesía u oligarquía, se le ocurre preguntarse el porqué, como tampoco se le ocurre preguntarse cómo un país con una deuda de cerca de 25 mil billones de dólares puede proporcionarle a sus ciudadanos tantos recursos para "paliar" los estragos que ha causado la actual pandemia (recursos que con toda seguridad provienen de los saqueos a las naciones que han bombardeado y destruido).

Quienes han aupado a Joe Biden, de palabra o con votos, incluyendo los "grandes revolucionarios venezolanos y cubanos" (lo que no hubiese sucedido si Hugo Chávez y Fidel Castro viviesen), son y serán tan culpables como él por los crímenes de guerra que comete y cometerá Estados Unidos. Ante Dios tendrán que rendir cuenta por los asesinatos de yemeníes, sirios e iraquíes, y de las barbaries que sacudirán al mundo por las intervenciones norteamericanas (que dejarán desolación y muchos muertos).

Países bombardeados por Estados Unidos
Corea 1950-1953 (Guerra de Corea)
China 1950-1953 (Guerra de Corea)
Guatemala 1954
Indonesia 1958
Cuba 1959-1961
Guatemala 1960

Congo 1964
Laos 1964-1973
Vietnam 1961-1973
República Dominicana 1965 (Revolución de Abril)
Perú (1965)
Camboya 1969-1970

Guatemala 1967-1969
Granada 1983
Líbano 1983, 1984
Libia 1986
El Salvador, 1980
Nicaragua, 1980

Irán 1987
Panamá 1989
Irak 1991 (Guerra del Golfo Pérsico)
Kuwait 1991
Somalia, 1993
Bosnia 1994, 1995

Sudán 1998
Afganistán 1998
Yugoslavia 1999
Yemen 2002
Irak 1991-2003
Irak 2003-2015

Afganistán 2001-2015
Pakistán 2007-2015
Somalia 2007-8 2011
Yemen, 2009, 2011
Libia de 2011, 2015
Siria 2014-2016

Ing. Nemen Hazim Bassa
San Juan, Puerto Rico
25 de mayo de 2021
Derechos de autor: Ing. Nemen Hazim Bassa. Imágenes del tema de Storman. Con tecnología de Blogger.
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