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sábado, 17 de julio de 2021

¡Cese el bloqueo ilícito, abusivo y criminal de Estados Unidos contra Cuba!

Estados Unidos: "Debemos trazar una línea de acción que, siendo lo más habilidosa y discreta posible, logre los mayores avances en la privación a Cuba de dinero y suministros, para reducirle los recursos financieros y los salarios reales, provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del Gobierno". ¿Cómo puede haber buenas intenciones por parte de un país que ha sido capaz de establecer tal atrocidad como línea de acción contra el pueblo cubano? ¿Acaso creen los medios corporativos que de verdad somos torpes? ¿Cómo pretenden que creamos que tan oprobiosa política persigue llevar "libertad y democracia a Cuba"?


Las bombas con las que Cuba asola al mundo

«El bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos contra Cuba es el más prolongado y cruel que haya conocido la historia de la humanidad, y forma parte esencial de su política de hostilidad y agresiones contra el pueblo cubano. Su objetivo, definido desde el 6 de abril de 1960, ha sido la destrucción de la Revolución Cubana... Constituye, asimismo, un componente fundamental de la política de Terrorismo de Estado que, de forma silenciosa, sistemática, acumulativa, inhumana y despiadada, afecta a la población sin distinción de edad, sexo, raza, credo religioso o posición social.» [Subcomandante Marcos | 22/10/2005 | Cuba. Tomado de Rebelión].

Desde antes del triunfo de la Revolución Bolchevique, Inglaterra y Estados Unidos financiaron grupos armados para que lucharan contra del movimiento encabezado por Lenin. Si este hecho pareciere muy alejado, tanto en distancia como en tiempo, sería prudente que el rebaño se cuestionara por qué el inhumano bloqueo a Cuba. El día que la duda asome, acerca del vil comportamiento norteamericano, el mundo comenzará a transitar el humanismo que encarna el socialismo. A los que conforman el rebaño, que son mayoría, hay que explicarle lo que es el bloqueo; lo que es que Estados Unidos se apropie de recursos ajenos para financiar grupos subversivos y desestabilizar regímenes que no comulgan con sus intereses.

Así funcionaría el bloqueo en la casa de cualquier ciudadano (donde viven su esposa, sus padres y sus hijos) si el vecino se antojare de ponerlo en práctica:
Imaginemos que ese ciudadano tiene una pequeña fábrica de helados, pero, con lo que produce la venta de los mismos EL VECINO no le permite comprar los ingredientes; le corta la luz, el agua, el teléfono... porque no tiene los recursos para pagar esos servicios, o, si los tiene, no le permite pagarlos; prohíbe a los hijos ir a la escuela; no permite la compra de medicina ni comida por lo que todos enferman... primero mueren los padres y luego va muriendo cada uno de los hijos; en definitiva, no le permite comprar nada porque las fábricas, los barcos, los camiones, los aviones, los refrigeradores, la compañía eléctrica, el acueducto... ¡TODO!, ¡ABSOLUTAMENTE TODO!, es propiedad de ÉL o fabricado por ÉL, y quien se atreva a vender algo es sancionado, porque en el vecindario todo el que vive y produce algún bien posee alguna pieza de importancia vital para los medios de producción que ha sido fabricada en la casa DEL VECINO.
Estados Unidos no permite el desarrollo de Cuba porque el precedente que esta crearía tiraría por la borda "las bondades" del capitalismo. Cuba superaría a Estados Unidos en bienestar y desarrollo, tal y como hubiera hecho la Unión Soviética si no hubiese tenido que invertir todos sus recursos en frenar la destrucción que le es intrínseca al imperialismo, cuyos ciudadanos son los principales responsables porque validan todas las abyecciones del sistema.

Un memorando secreto del funcionario Lester D. Mallory, Vicesecretario de Estado Asistente para los Asuntos Interamericanos, del 6 de abril de 1960 y desclasificado en 1991 [Department of State: Foreign Relations of United States, volume VI, 1991, p. 886.], reza:
"La mayoría de los cubanos apoyan a Castro... El único modo previsible de restarle apoyo interno es mediante el desencanto y la insatisfacción que surjan del malestar económico y las dificultades materiales... hay que emplear rápidamente todos los medios posibles para debilitar la vida económica de Cuba... [Se debe trazar] una línea de acción que, siendo lo más habilidosa y discreta posible, logre los mayores avances en la privación a Cuba de dinero y suministros, para reducirle los recursos financieros y los salarios reales, provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del Gobierno". [sic erat scriptum]
«Esta política, aplicada y recrudecida por diez administraciones norteamericanas, califica además como un acto de genocidio, en virtud del inciso (c) del artículo II de la Convención de Ginebra para la Prevención y la Sanción del delito de Genocidio, del 9 de diciembre de 1948 y constituye, por tanto, un delito de Derecho Internacional. Dicha Convención define como tal a "(…) los actos perpetrados con la intención de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso", y en esos casos contempla "el sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial". El bloqueo contra Cuba es un acto de guerra económica. No existe norma alguna del Derecho Internacional que justifique el bloqueo en tiempos de paz. Desde 1909, en la Conferencia Naval de Londres, quedó definido como principio del Derecho Internacional que el "bloqueo es un acto de guerra" y sobre esta base, su empleo es posible únicamente entre los beligerantes.» [Subcomandante Marcos... Ibíd.].

La ayuda humanitaria norteamericana

Los presidentes norteamericanos, en su mayoría, producen repulsión; y esa repulsión va en sincronía con una población enajenada que cada día cuestiona menos. El nivel de castración del norteamericano, sin importar la clase a la que pertenezca, lo abstrae de la realidad con la que vive. Joe Biden, justo estrenándose como el número 1 en el poder, consideró a Venezuela "una amenaza inusual y extraordinaria para EE. UU.". Lo dice quien preside la oscuridad del imperialismo. "Esa depravación se impregna en el ambiente porque a ningún norteamericano, sea "culto o chusma", burguesía u oligarquía, se le ocurre preguntarse el porqué, como tampoco se le ocurre preguntarse cómo un país con una deuda de cerca de 25 mil billones de dólares puede proporcionarle a sus ciudadanos tantos recursos para "paliar" los estragos que ha causado la actual pandemia (recursos que con toda seguridad provienen de los saqueos a las naciones que han bombardeado y destruido)".

A George W. Bush "se le revolteó el estómago" con los disturbios que hubo en el Capitolio de Estados Unidos mientras miembros del Congreso se reunían para certificar los resultados del Colegio Electoral sobre las elecciones presidenciales de 2020. En cambio, no ha sido capaz de sentir el más mínimo remordimiento por los niños, mujeres y ancianos asesinados en Irak.

Barack Obama anda por las calles "predicando el bien", cual si fuera la Madre Teresa de Calcuta, pero no ha sido capaz de mirar atrás y ver la desolación y muerte que causaron sus bombardeos en siete países. Cuando le fue entregado el Premio Nobel, millones en todo el mundo nos preguntamos por qué un sicario camuflajeado, formado bajo la tutela del sionismo, había recibido del Comité Noruego del Nobel tal distinción. Pues bien, The New York Times, EL PRINCIPAL PERIÓDICO DE ESTADOS UNIDOS (NO DE RUSIA NI DE CHINA), propiedad de judíos, nos dio la respuesta: "Obama pasará a la historia como un presidente que ha mantenido al país en guerra más tiempo que Franklin D. Roosevelt, Lyndon B. Johnson, Richard M. Nixon o incluso que Abraham Lincoln". Es prudente recordar que Roosevelt encabezó el desempeño norteamericano de la Segunda Guerra Mundial, Johnson y Nixon acaudillaron el de la Guerra de Vietnam y Lincoln capitaneó el de la Guerra de Secesión.

Pareciera que la sociedad norteamericana vive dentro de una burbuja en la que sus gobernantes apelan a la abyección como forma de gobierno; trazan pautas para doblegar otros pueblos que piensan de manera diferente. Joe Biden, el actual mandatario, acaba de expresar que “El comunismo es un sistema fracasado universalmente y no veo al socialismo como un sustituto muy útil. Cuba es, lamentablemente, un estado fallido”. Podría uno preguntarse: ¿cómo puede ser tan absorto y tan vil? El comunismo ha fracasado porque precisamente Estados Unidos lo ha impedido, y lo ha impedido porque 10, quizás 15 familias, hicieron de su modo de vida la acumulación desproporcionada de riquezas con la que crearon un pernicioso imperio que se opone con rabia a cualquier otro sistema, a cualquier otra forma de vida.

Desde antes de las elecciones advertimos acerca de lo que sucedería si Biden conquistaba el poder; incluso criticamos las expectativas que se habían creado algunos funcionarios cubanos y venezolanos. Vivimos una época en la que el imperio no instalará en el poder un gobernante justo y ecuánime, una época de degradación que corroe la sociedad norteamericana, y esa época está marcada por el inicio de su decadencia, lo que lo convierte en más peligroso aún porque en la desesperación por mantener la hegemonía podría llevar a la humanidad a una hecatombe.

Quienes han aupado a Joe Biden, de palabra o con votos, incluyendo los "grandes revolucionarios venezolanos y cubanos" (lo que no hubiese sucedido si Hugo Chávez y Fidel Castro viviesen), "son y serán tan culpables como él por los crímenes de guerra que comete y cometerá Estados Unidos. Ante Dios tendrán que rendir cuenta por los asesinatos de yemeníes, sirios e iraquíes, y de las barbaries que sacudirán al mundo por las intervenciones norteamericanas (que dejarán desolación y muchos muertos)".

Fidel, Raúl y Díaz-Canel en la Plaza de la Revolución Ernesto Che Guevara, de Santa Clara.

Tras casi 60 años de su implementación, el bloqueo de Estados Unidos contra Cuba ha causado pérdidas millonarias a su economía, y se constituye en el mayor obstáculo para su desarrollo. El 7 de febrero de 1962, John F. Kennedy declaró el bloqueo unilateral de EE. UU. contra Cuba mediante la Ley de Ayuda Externa de 1961 aprobada por el Congreso, con el fin de suspender el comercio con Cuba y "cercar al país para provocar el derrocamiento del gobierno revolucionario".

Decíamos, en un artículo anterior, que, "producto de la obnubilación que les produce el capital", [los congresistas norteamericanos se convierten] "en los seres más torpes del planeta. La facilidad que existe hoy para al acceso a la información (o a la desinformación) nos permite refinar (o adulterar) los criterios que nos habíamos forjado acerca de la mediocridad y la estupidez.". Y más adelante, que "Cuando no había información, los torpes y bobos eran, en todas partes, los campesinos, percepción que, con sus cuentos, fue desmontada por Juan Bosch -ese extraordinario literato y político dominicano derrocado por órdenes de John F. Kennedy, El Pentágono y la CIA en septiembre de 1963- y radicalmente silenciada por la revolución que llevara a feliz término Fidel Castro. Leer o escuchar lo que dice un senador norteamericano acerca de algún tema vital nos lleva a precisar que es mucha la sabiduría de un campesino comparada con la ignorancia y la idiotez de quienes toman las decisiones más importantes en el país más poderoso del mundo. Hoy, gracias a la información que nos llega por los propios medios oligárquicos, podemos oler el peligro que habita en cualquier decisión que pudiese ser tomada por los escasos de inteligencia que conforman el congreso norteamericano, acostumbrados a enriquecerse y a enriquecer su nación a costa de otros pueblos".

La agitación en Cuba, patrocinada con dinero norteamericano, ha contado con expresiones ridículas de apoyo; expresiones que reflejan el grado de perversión de quienes las hacen. La canciller colombiana, encargada de gestionar la política exterior del subordinado mandatario de Colombia, "llamó la atención al gobierno cubano por la represión ejercida contra los manifestantes". ¡Nada más y nada menos que la canciller del país cuyos gobiernos han dado muestras irrebatibles de ser los más criminales de la región! Hablar de la represión de los gobiernos colombianos es ridículo: ¡si son los más opresivos y facinerosos de América! Por otro lado, Willie Colón, un servil colonizado de Puerto Rico, osó pedir la libertad en Cuba, el único país verdaderamente soberano de América Latina. No hay manera de procesar cómo, un arrastrado del poder imperial, es capaz de pedir "libertad para Cuba", un país cuyo pueblo ha dado los más grandes ejemplos de lucha, valor, determinación, solidaridad y compromiso con la humanidad. En ambos casos, es la enfermedad del alelado, del abstraído, del enajenado, del vendido, del charlatán, del sinvergüenza...

Revolución es unidad, es independencia, es luchar por nuestros sueños de justicia para Cuba y para el mundo, que es la base de nuestro patriotismo, nuestro socialismo y nuestro internacionalismo [Fidel Castro].

Mientras los países "pequeños" se quejan de que los grandes acaparan las vacunas, Cuba sigue dando ejemplos al mundo de cuáles son las prioridades del ser humano: independencia, lucha, solidaridad, salud, educación, ciencia... Y no es la primera potencia en todo por el bloqueo al que ha sido sometida por Estados Unidos. Fidel Castro tendrá que ser reconocido como uno de los grandes hombres que registra la Historia, y, la Revolución Cubana como paradigma de las más altas virtudes del hombre. "El que quiera ver cómo está Cuba, cómo se vive en Cuba, cómo cada día este pueblo construye páginas de heroísmo, cómo este pueblo en medio de las circunstancias ha enfrentado la pandemia, cómo un gobierno todos los días está volcado a trabajar con los temas que más afectan a la población, podrá ver cuán diferente es el mundo por el que nosotros apostamos, el mundo que queremos construir" [Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista y Presidente de la República de Cuba].

"Lo que Washington ha estado haciendo se llama genocidio porque el bloqueo, condenado casi con absoluta unanimidad por la comunidad internacional, provoca enormes sufrimientos en la población. Esas políticas matan, enferman, provocan hambre y privaciones indecibles. Son, en pocas palabras, un crimen de lesa humanidad. Estados Unidos fue preparando el terreno para el asalto actual en los últimos años, con un bombardeo sistemático, multimillonario, comprando endebles o ambiciosas voluntades, apelando a las redes sociales y sus fatídicos algoritmos, las 'fake news' y el coro formado por su peonada de politiqueros de pacotilla y pérfidos agentes de propaganda disfrazados de “periodistas serios e independientes. Con una maldad inconmensurable Washington intensificó las medidas del bloqueo cuando estalló la pandemia, gesto que es suficiente para desnudar la infamia moral del imperio, su verdadera naturaleza". [Atilio Borón]

Ing. Nemen Hazim Bassa
San Juan, Puerto Rico
17 de julio de 2021
Derechos de autor: Ing. Nemen Hazim Bassa. Imágenes del tema de A330Pilot. Con tecnología de Blogger.
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