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I.- Leonel Fernández y la Asamblea Constituyente...

Para septiembre de 1996, un mes después de haberse instalado el gobierno del PLD, Leonel Fernández planteaba la modificación de la Constitución por medio de una Asamblea Constituyente, siendo presidente constitucional de la República Dominicana pero no teniendo apoyo legislativo, ya que la mayoría, en ambas cámaras, le era adversa.​..

En un artículo que publicamos el 25 de septiembre del 1996 bajo el título “Las opiniones de Peña Gómez y un enfoque más allá de sus fronteras” hablábamos, en lo referente al conflicto entre el Congreso y el Ejecutivo, “…de la necesidad que tienen el PRD y el Partido Reformista de modificar la Constitución para seguir en las cámaras hasta el año 2000 y atar por cuatro años al Ejecutivo, pero en virtud de la oposición que ha encontrado en el país la modificación de la constitución sugerida por perredeístas y reformistas vía la legislatura instalada y no a través de una Asamblea Constituyente como sugieren el Dr. Fernández, el PLD y la sociedad civil en su totalidad, lo que se estila es acusar al presidente de intentar desplazar al Congreso cuando en realidad el Congreso es quien quiere desplazar al presidente”.

Para septiembre de 1996, un mes después de haberse instalado el gobierno del PLD, Leonel Fernández planteaba la modificación de la Constitución por medio de una Asamblea Constituyente, siendo presidente constitucional de la República Dominicana pero no teniendo apoyo legislativo, ya que la mayoría, en ambas cámaras, le era adversa.

El 31 de diciembre del 2001, ya no como presidente de la República, decía, en un artículo titulado PLD, reelección y extensión congresual (Nuevo Paradigma, 2da Edición, página 227): “Por diferentes medios, el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) ha manifestado su oposición a que en estos momentos se realice una reforma a la Constitución de la República con el objetivo de reincorporar la reelección presidencial y extender el actual mandato de los congresistas hasta el año 2004”. Se repetía exactamente lo mismo del 1996, con la diferencia de que el PRD ejercía el control de los poderes legislativo y ejecutivo. Más adelante señalaba “…las tres principales fuerzas políticas del país suscribieron un acuerdo en virtud del cual acordaron… introducir la figura jurídica de la Asamblea Constituyente. El PLD hizo sus reservas respecto al porcentaje de votación… ya que consideraba que esa medida… debería ser conocida en una Asamblea Constituyente…”. Para el último día del 2001, y como opositor, Leonel Fernández planteaba de nuevo la modificación de la Constitución por medio de una Asamblea Constituyente.

El 7 de enero del 2002, apenas siete días después de haberse expresado al respecto, y como para ser reiterativo, en el artículo La Suprema Corte y las tendencias del PRD (Obra citada, página 190), decía, desde la oposición, refiriéndose al Ing. Hipólito Mejía, que “…el Presidente… actuó en forma correcta cuando designó por decreto una comisión integrada por representantes de diversas organizaciones de la vida nacional, con la finalidad de identificar los distintos aspectos a ser incluidos dentro de una verdadera reforma a la Constitución de la República. La comisión cumplió su cometido; las principales fuerzas políticas del país firmaron un pacto en virtud del cual se comprometían… a incorporar en la Constitución la figura de la Asamblea Constituyente (entre otras propuestas, NH). Todas las reformas sugeridas… podrían ser valoradas en forma democrática por la Asamblea Constituyente”. Para los primeros días del año 2002, y desde la misma oposición, Leonel Fernández se hacía reiterativo: la Constitución debe modificarse por medio de una Asamblea Constituyente.

El 14 de enero del 2002, haciéndolo ya en forma repetitiva, el Dr. Fernández alude la modificación de la Constitución, esta vez sin mencionar la Asamblea Constituyente como el mejor instrumento para ejercer dicha acción. (Ver Psicopatología de la política dominicana -Nuevo Paradigma, páginas 165 a 167-). Se basta con las siguientes palabras para describir el tipo de modificación que requiere nuestra Constitución: “La importancia de la existencia de figuras jurídicas de esa categoría (Control preventivo de la constitucionalidad por parte de la Suprema Corte de Justicia, NH)… es una prueba adicional de que nuestro país requiere de una reforma a la Constitución… seria y responsable…”. Y una reforma “seria y responsable”, tal y como la describe, es exactamente una modificación por medio de una Asamblea Constituyente... por una razón muy simple: aunque nuestro “genio” es tan cambiante, y alude con tanta frecuencia “los nuevos tiempos”, no es posible que, habiendo planteado la Asamblea Constituyente el 31 de diciembre del 2001 y el 7 de enero del 2002, la forma que plantea para el 14 de enero del 2002, apenas siete días después, sea diferente.

Para las elecciones del 2004, y en el Programa de Gobierno 2004-2008 del Partido de la Liberación Dominicana, se consigna lo siguiente, en la página 32:
La Constitución de la República… debe ser reformada en consonancia con los cambios y las expectativas de la sociedad moderna, en su dimensión institucional, económica, social y política. Las exigencias de una sociedad más democrática y más plural y una nueva revalorización de los derechos y deberes ciudadanos crean el escenario propicio para una amplia reforma, en la que prime el consenso y la libertad de propuestas…”.
Continuará...

Ing. Nemen Hazim Bassa
San Juan, Puerto Rico
8 de octubre de 2006
La falacia de la democracia

Mientras el voto del intelecto tenga el mismo peso que el de la ignorancia, la democracia no será más que un instrumento falaz al servicio del capitalismo, destinada a acrecentar la riqueza de oligarcas y burgueses, y a perpetuar a la mayoria de la población mundial en la indigencia cognitiva y material. Bajo esta farsa, y con los grandes consorcios mediáticos confabulando en su infame labor de desinformar, las mayorías quedan condenadas a subsistir bajo la mentira impuesta por las minorias.
Ing. Nemen Hazim Bassa
12 de febrero de 1997
San Juan, Puerto Rico

Himno Nacional Dominicano




Letra de Emilio Prud'Homme y música de José Reyes
Quisqueyanos valientes, alcemos, nuestro canto con viva emoción, y del mundo a la faz ostentemos nuestro invicto, glorioso pendón.
¡Salve! el pueblo que, intrépido y fuerte, a la guerra a morir se lanzó, cuando en bélico reto de muerte sus cadenas de esclavo rompió.
Ningún pueblo ser libre merece si es esclavo, indolente y servil; si en su pecho la llama no crece que templó el heroísmo viril,
Más Quisqueya la indómita y brava siempre altiva la frente alzará; que si fuere mil veces esclava otras tantas ser libre sabrá.
Que si dolo y ardid la expusieron de un intruso señor al desdén, Las Carreras! Beller!… campos fueron que cubiertos de gloria se ven.
que en la cima de heroico baluarte de los libres el verbo encarnó, donde el genio de Sánchez y Duarte a ser libre o morir enseñó.
Y si pudo inconsulto caudillo de esas glorias el brillo empañar, de la guerra se vió en Capotillo la bandera de fuego ondear.
Y el incendio que atónito deja de Castilla al soberbio león, de las playas gloriosas le aleja donde flota el cruzado pendón.
Compatriotas, mostremos erguida nuestra frente, orgullosos de hoy más; que Quisqueya será destruida pero sierva de nuevo, jamás!
Que es santuario de amor cada pecho do la patria se siente vivir; y es su escudo invencible, el derecho; y es su lema: ser libre o morir.
¡Libertad! que aún se yergue serena la Victoria en su carro triunfal, y el clarín de la guerra aún resuena pregonando su gloria inmortal
¡Libertad! Que los ecos se agiten mientras llenos de noble ansiedad nuestros campos de gloria repiten Libertad! Libertad! Libertad!

Himno a la Revolución de Abril de 1965




Letra y Música de Aníbal de Peña
A luchar soldado valiente, que empezó la revolución, a imponer los nobles principios, que reclama la constitución.
Desgarró la noche serena, la sirena de la libertad, cual clarín que llama a la guerra, defendiendo la Patria inmortal.
Como hermanos de Duarte luchemos, que ya Mella en el grito encarnó, si cual Sánchez al martirio iremos, venceremos como Luperón.
No cedamos un paso, marchemos, por senderos de gloria y honor, y otra vez al traidor venceremos, y otra vez al grosero invasor.
A luchar soldado valiente... A luchar soldado valiente.

Himno a la Raza Inmortal [Catorce de Junio-1J4]




Escrito por Ángel Concepción, Leandro Guzmán y Vinicio Echavarría. Musicalización de Héctor Jiménez
LLegaron llenos de patriotismo, enamorados de un puro ideal, y con su sangre noble encendieron, la llama augusta de la libertad.
Su sacrificio que Dios bendijo, la Patria entera glorificará, como homenaje a los valientes, que allí cayeron por la libertad.
LLegaron llenos de patriotismo, enamorados de un puro ideal, y con su sangre noble encendieron, la llama augusta de la libertad.
Su sacrificio que Dios bendijo, la Patria entera glorificará, como homenaje a los valientes, que allí cayeron por la libertad.
14 de junio, gloriosa gesta nacional; tus mártires están en el alma popular.
Hermanas Mirabal, heroínas sin igual, un grito vibrante, es el grito de la Patria inmortal.
14 de junio, gloriosa gesta nacional; tus mártires están en el alma popular.
Hermanas Mirabal, heroínas sin igual, un grito vibrante, es el grito de la Patria inmortal.
LLegaron llenos de patriotismo, enamorados de un puro ideal, y con su sangre noble encendieron, la llama augusta de la libertad.
Su sacrificio que Dios bendijo, la Patria entera glorificará, como homenaje a los valientes, que allí cayeron por la libertad.

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