«Me puse al lado de los indios y me derrotaron. Me puse al lado de los negros y me derrotaron. Me puse al lado de los campesinos y me derrotaron. Me puse al lado de los obreros y me derrotaron. Pero nunca me puse al lado de los que me vencieron. ¡Esa es mi victoria!» [Darcy Ribeiro, intelectual y político brasileño]

Pulse si desea escuchar música relajante de fondo...

martes, abril 28, 2015

Carta a un primo querido

Lo que necesitamos es un cambio. Si la oposición se une y gana las elecciones, el nuevo grupo que administrará la nación estará obligado a hacerlo mejor, de la misma forma que en el futuro, de convertirse el PLD en oposición, cuando los que gobiernen actúen de manera similar a como se ha venido haciendo desde 1963 (sin excepciones), ese mismo PLD se verá obligado a buscar el retorno al poder con la experiencia de haber superado sus malas mañas


Querido primo:

El PRD no adecenta la política del país. Comprendo su renuencia a cifrar esperanzas en él, pero, ¿acaso el PLD lo hace?

La vida se sustenta en el eterno movimiento; el PLD agotó un ciclo decepcionante y traumático en la política dominicana. Ante los desafueros cometidos por perredeístas y reformistas, y con el aval de las enseñanzas del profesor Bosch, el PLD se presentó ante el pueblo como la única esperanza para dar inicio a la prosperidad, a la decencia y a la institucionalidad, pero defraudó, casi desde sus inicios en el poder, la confianza depositada.

Dimos lo mejor de nosotros para llevar ese partido a administrar el Estado, pero no podemos cerrar los ojos cuando ha sido tan evidente la bonanza económica de los miembros del Comité Político y de algunos del Comité Central que no llegan a formar parte del más alto organismo de dirección. Si las cosas quedaran ahí, los daños serían menores; estaríamos hablando de un centenar de millonarios paridos por el erario, pero la degradación moral, el cinismo y la burla con que se han manejado han desvirtuado los valores que dan sustancia a la sociedad. Con el PRD (o PRM; constituyen lo mismo con la diferencia de una letra), y mucho menos con el Partido Reformista, puede haber esperanza, pero tampoco la hay con el PLD.
Usamos cookies para darte un mejor servicio.
Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar tu experiencia. Acepto Leer más