«Me puse al lado de los indios y me derrotaron. Me puse al lado de los negros y me derrotaron. Me puse al lado de los campesinos y me derrotaron. Me puse al lado de los obreros y me derrotaron. Pero nunca me puse al lado de los que me vencieron. ¡Esa es mi victoria!» [Darcy Ribeiro, intelectual y político brasileño]

24 de octubre de 1994

Trujillo: el "oligarca-burgués"

Elecciones de 1996: lucha entre oligarquía y burguesía en el Partido Reformista. Las elecciones de 1994 facilitaron el ascenso a la vicepresidencia de un representante de burguesía. El Dr. Balaguer conoce esa realidad y es por eso que, después que se eliminó la reelección, la persona que él escogerá como candidato presidencial de su partido procederá de la oligarquía, la clase que él ha representado y que no es precisamente la de Jacinto Peynado


La descripción utilizada para definir en términos de clases a Rafael Leónidas Trujillo Molina ha sido "creada" por el autor; esperamos que los estudiosos nos permitan tal atrevimiento. Conceptuar a Trujillo como burgués, obviando su realidad oligárquica, es una verdad a medias, como lo sería si le conceptuáramos oligarca al margen del desarrollo que él mismo impulsó en un país donde el capitalismo apenas deslizaba sus primeras raíces. Así como ejerció el poder para doblegar al pueblo, así como pudo constituirse en el dueño absoluto de la República Dominicana, así también supo sembrar el capitalismo industrial, después del enorme atraso que revela la historia dominicana.

Dice Aristóteles que hay oligarquía cuando gobierna un pequeño número de personas ricas; y fue un pequeño número de personas ricas que llevo a Trujillo al poder en el año 1930, conjuntamente con la crisis económica mundial de 1929 ‑producto del llamado "crac" norteamericano‑ y con la crisis política de 1928 ‑originada por los "arreglos" que validaron la prórroga del período presidencial de Horacio Vásquez de 1928 a 1930‑.

21 de octubre de 1994

Dr. Balaguer, ¡ya basta!

Basta de tanta coherencia inconstitucional. Las violaciones a la soberanía nacional y al ejercicio independiente de los poderes del Estado han sido ejecutorias del diario vivir durante todos los períodos de gobierno del Dr. Balaguer


A mediados del último quinquenio de la década 1961 ‑1970 fue Ud. capaz de concebir la forma de regir nuestro país, alejándose de toda concepción institucional, al señalar que la constitución de la República Dominicana no era más que un pedazo de papel.

Su preconcebido señalamiento trazaba las pautas para los que serían sus interminables años al frente del aparato estatal, estableciendo cátedras en lo que respecta al desconocimiento de las reglas que deben darse las sociedades para que tanto sus miembros como sus instituciones caminen de forma natural y ordenada, sujetos a deberes y derechos que les son intrínsecos en toda convivencia democrática.

Usted trazó las pautas para futuras ejecutorias; a partir de ese momento la "autocracia" quedaba establecida, permitiéndose a sí mismo la libertad de imponer sus criterios sin que importaran los de los poderes Legislativo y Judicial.

Sus proezas como mandatario van más allá de lo sensato: señalar que la corrupción termina en la puerta de su despacho, adjudicar al crecimiento de la economía la "institucionalización de la corrupción",

20 de julio de 1994

Juan Bosch y el PLD, la gran diferencia

Juan Bosch y el PLD ante los demás líderes y partidos políticos. Entre el Dr. Peña Gómez y el Dr. Balaguer no existe ninguna diferencia en cuanto a los métodos utilizados para la conquista del poder; de la misma forma, entre el PRD y el PRSC tampoco. Juan Bosch y el PLD hacen la diferencia...


Para la fecha en que este artículo se escribe no se define, aún, la crisis política por la que atraviesa la República Dominicana, generada en gran medida por lo que sería el último intento del Dr. Joaquín Balaguer y sus allegados de perpetuarse en el poder más allá de la eternidad. A más de dos meses de los últimos comicios la crisis se agudiza; anticipábamos la complejidad de la actual situación y más adelante, en este mismo artículo, pasaremos a explicar el porqué.

El actual es el último eslabón de una cadena que comenzaría en 1966, año en el que Balaguer conquistaría el poder gracias a la presencia de tropas extranjeras en territorio dominicano, al temor infundido a la ciudadanía, a la desaparición de urnas y a "otros recursos" que, con el correr de los años, iría asimilando la sociedad dominicana. Balaguer se constituiría en el mejor representante de los intereses norteamericanos y de la oligarquía dominicana de la época.

La cercanía de Cuba y su revolución, "la falta de determinación por parte de Juan Bosch para enfrentar el auge del comunismo" y "la influencia comunista" en la revuelta armada de 1965 -que provocaría la intervención militar norteamericana con sus decenas de miles de efectivos-, crearían una atmósfera de "ideologías extrañas", cuyo "producto más acabado" -el profesor Bosch- debía ser descalificado, aunque con ello el país pasara a convertirse en un caos.