«Me puse al lado de los indios y me derrotaron. Me puse al lado de los negros y me derrotaron. Me puse al lado de los campesinos y me derrotaron. Me puse al lado de los obreros y me derrotaron. Pero nunca me puse al lado de los que me vencieron. ¡Esa es mi victoria!» [Darcy Ribeiro, intelectual y político brasileño]

6 de abril de 1999

EE. UU.: de Europa al Caribe

Kosovo en República Dominicana. Por tiempo y por cantidad los haitianos en territorio dominicano cumplen con los mismos requisitos que los albaneses; sólo falta que se reúnan en una provincia del país e inicien acciones terroristas en la consolidación del espacio que poco a poco han ido ocupando en toda nuestra patria


Una pequeña historia.

Debido a la política independiente de Tito, y terminada la Segunda Guerra Mundial, Yugoslavia comienza sus problemas con la URSS. Los satélites soviéticos boicotean a Yugoslavia, obligándola a establecer convenios económicos con los países occidentales. Se convierte en un país comunista bajo la protección de Occidente y Tito mantiene una línea neutral, de apoyo al tercer mundo. En 1964 viaja a Estados Unidos y el presidente Johnson declara a Yugoslavia como nación más favorecida en el comercio. En 1974 Tito es elegido presidente vitalicio, cargo que ostenta hasta su muerte, en mayo de 1980.

El desplome económico de Yugoslavia comienza en medio de la década de los setenta, producto de la política de endeudamiento, sobre todo con Estados Unidos; la deuda externa se eleva a más de 40,000 millones de dólares en menos de 5 años. La grave crisis económica y una inflación galopante se mezclan con los problemas étnicos. Muy a pesar, el sistema sigue funcionando y se recogen los 6,000 millones de dólares para el pago anual de la deuda externa. El FMI y el Banco Mundial apadrinan la recuperación económica y señalan a Yugoslavia como un ejemplo de seriedad en el pago de sus deudas, señalaba un periodista europeo.