«A mí me inspira mi pueblo y su destino. A mí no me inspiran ni me preocupan el dinero y las riquezas. A mí me inspira, me seduce, el ejemplo de los hombres como Simón Bolívar, como San Martín, como Sucre, como Eugenio María de Hostos, como Máximo Gómez... de esos hombres libertadores que, como bien lo dice otro gigante de la América Nuestra, el Apóstol José Martí, “hacen pueblos y son más que hombres”» (Juan Bosch)
Ing. Nemen Hazim
Graduado Magna Cum Laude (MCL) en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD - 28/10/1977). Estudios complementarios en Estados Unidos, República Dominicana, Puerto Rico, Cuba, Argentina y Uruguay. En República Dominicana fue Ayudante de Profesor en la UASD; Profesor y Director de las Escuelas de Ingeniería Eléctrica e Ingeniería Mecánica en la Universidad Central del Este (UCE); y Gerente de Turbinas de Gas y Motores Diésel en la Corporación Dominicana de Electricidad (CDE). En Puerto Rico fue Encargado de Proyectos en Caribbean Electrical Industrial Services Corporation (CEISCO) y Co-dueño de Ingeniería Eléctrica y Mecánica (INGELMEC)...

2013-05-22

Rafael Fernández Domínguez y Arlette Fernández: unión para la historia

Ejemplar unión de coraje, entrega, dedicación y compromiso con la patria


Coronel Rafael Tomás Fernández Domínguez

Prócer [Eminente, elevado, alto. Persona de la primera distinción o constituida en alta dignidad...].

2013-05-05

A Juan Bosch hay que desgarrapatizarlo

A Bosch hay que desgarrapatizarlo
de Leonel, leonelistas y demás yerbas


La historia no puede llevar dos hombres tan opuestos, tan diferentes... tan encontrados, al mismo lugar. O Juan Bosch es un charlatán y un sinvergüenza, o lo es Leonel Fernández. Quien escribe, como dueño absoluto de estas palabras, tiene su opinión: el charlatán, sinvergüenza, corrupto, indolente y cínico lo es Leonel Fernández; no se puede seguir permitiendo a los corruptos del PLD el uso de la figura de Juan Bosch, "el moralista problemático", como lo definiera Andrés L. Mateo. No se puede ser ladrón y boschista al mismo tiempo; tampoco boschista y sinvergüenza; menos indolente y boschista... y mucho menos boschista y descarado.