«A mí me inspira mi pueblo y su destino. A mí no me inspiran ni me preocupan el dinero y las riquezas. A mí me inspira, me seduce, el ejemplo de los hombres como Simón Bolívar, como San Martín, como Sucre, como Eugenio María de Hostos, como Máximo Gómez... de esos hombres libertadores que, como bien lo dice otro gigante de la América Nuestra, el Apóstol José Martí, “hacen pueblos y son más que hombres”» (Juan Bosch)

2017-08-30

¿Por qué tanto encarnizamiento con Venezuela?

La desgracia de poseer petróleo y otros recursos naturales


La vida de los seres humanos se desarrolla dentro de un escenario en el que los hechos se muestran, no importa si así suceden, en un contexto altamente influenciado por la hipocresía, la cobardía y los intereses, bajo la distorsión que les proporcionan los medios de comunicación con objetivos muy marcados, así como aquellos que, por satisfacer ciertos apetitos y actuar como cáfilas, descaradamente se prestan a pregonar informaciones que redundan en detrimento, incluso, de una nación.

Si comparamos las actuaciones de Estados Unidos y Venezuela, dentro y fuera de sus límites geográficos, podríamos apreciar las grandes diferencias que existen en el accionar de cada uno con relación a sus connacionales o a los nacidos más allá de sus fronteras. Estados Unidos ha llegado al mundo para, como dijera Simón Bolívar -en carta que el 5 de agosto de 1829, desde Guayaquil, destinara al coronel Patricio Campbell, encargado de negocios de la corona británica-, "plagar la América de miseria en nombre de la libertad". Esas expresiones de 'El Libertador', transcurridos casi dos siglos (sólo doce años nos separan para que se cumplan doscientos de tan reconocida clarividencia), cobran extraordinaria notoriedad porque no es solamente América el continente que ha sido plagado de miseria "en nombre de la libertad"; Asia, África y el mismo continente europeo han vivido las desgarradoras intervenciones de quienes se creen "destinados por la Providencia".

2017-08-12

Complicidad del pueblo norteamericano en los desmanes del imperio

Pueblo y sistema norteamericanos son la misma cosa


En 1982 sostuvimos -mientras asistíamos a un congreso sobre la industria azucarera que se efectuaba en La Habana, Cuba-, en una reunión con un grupo de cubanos, en contraposición a sus planteamientos y a los del propio Fidel, que el pueblo norteamericano era tan culpable como el mismo establishment de la habitual violación a la soberanía de otros pueblos.

Barack Obama, presidente 'insignia' de Estados Unidos, premiado con un Nobel por hacer la guerra, bombardeó siete países y asesinó uno de sus presidentes y cientos de miles de sus ciudadanos -ancianos, mujeres y niños la mayoría-, y a ese pueblo de cervezas, drogas y enajenante televisión poco le importaron esos hechos a la hora de despedirlo con tan representativo nivel de aprobación.

Que Donald Trump haya expresado que Estados Unidos tiene "muchas opciones para Venezuela, incluida una posible opción militar si es necesario”, no tiene nada de raro; ha sido el modus operandi de todos los mandatarios que, desde Vietnam, no han encontrado oposición por parte del rebaño al que dan sustancia más de 300 millones de autómatas. En Venezuela "la gente está sufriendo y están (sic) muriendo”, agregó el majareta y burdo presidente al afirmar que el país caribeño "está sumido en un lío muy peligroso”.

2017-08-02

Venezuela y la adulación del Caribe insular hispánico no cubano

Mujer venezolana: imán ante la falta de identidad


El Caribe insular hispánico, con la marcada excepción de Cuba, no ha podido desprenderse de los atrasos que han derivado por hacer de frontera imperial. Cuba ha logrado superar los mismos gracias a la Revolución, que logró convertir a sus ciudadanos en focos de atención mundial. República Dominicana y Puerto Rico han permanecido con sus deformaciones sociales: una, por la preponderancia que ha tenido la baja pequeña burguesía en la conformación de la nación y, la otra, por la falta de identidad que ha derivado al estar sometida a un anómalo sistema político que ha castrado la soberanía plena o la anexión al imperio.

Debido al extenso intercambio académico y cultural cubano con todas las naciones del mundo, un sudamericano, un centroamericano o un mejicano llega a Cuba y, por la forma de hablar, no llama la atención; sin embargo, si llegare a Quisqueya o a Borinquen, se convertiría en foco de atención.

Hemos escuchado loas desproporcionadas, de dominicanos y puertorriqueños, por la “hermosa” forma de hablar de ciudadanos de habla hispana ajenos al Caribe insular (¡si llegaran a conocer el corazón de la auyama!). Sabemos de muchos que por haber establecido relaciones con el “lindo ‘cantaíto’” adquieren, en apenas horas, el “acento”. Otros, incluso, lo practican para escucharse “nice”. Sucede algo parecido con el fútbol, deporte jugado en todos los países del mundo por gente pobre pero, en Puerto Rico y República Dominicana, los pequeños burgueses de las capas altas inducen a sus hijos a practicar ese juego, porque, de acuerdo al más alto nivel de su "intelectualidad", “está in”… “está cool”.
Ing. Nemen Hazim
Graduado Magna Cum Laude (MCL) en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD - 28/10/1977). Estudios complementarios en Estados Unidos, República Dominicana, Puerto Rico, Cuba, Argentina y Uruguay. En República Dominicana fue Ayudante de Profesor en la UASD; Profesor y Director de las Escuelas de Ingeniería Eléctrica e Ingeniería Mecánica en la Universidad Central del Este (UCE); y Gerente de Turbinas de Gas y Motores Diésel en la Corporación Dominicana de Electricidad (CDE). En Puerto Rico fue Encargado de Proyectos en Caribbean Electrical Industrial Services Corporation (CEISCO) y Co-dueño de Ingeniería Eléctrica y Mecánica (INGELMEC)...