«Me puse al lado de los indios y me derrotaron. Me puse al lado de los negros y me derrotaron. Me puse al lado de los campesinos y me derrotaron. Me puse al lado de los obreros y me derrotaron. Pero nunca me puse al lado de los que me vencieron. ¡Esa es mi victoria!» [Darcy Ribeiro, intelectual y político brasileño]
Ing. Nemen Hazim
Graduado Magna Cum Laude (MCL) en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD - 28/10/1977). Estudios complementarios en Estados Unidos, República Dominicana, Puerto Rico, Cuba, Argentina y Uruguay. En República Dominicana fue Ayudante de Profesor en la UASD; Director de las Escuelas de Ingeniería Eléctrica e Ingeniería Mecánica y profesor en la Universidad Central del Este (UCE); y Gerente de Turbinas de Gas y Motores Diésel en la Corporación Dominicana de Electricidad (CDE). En Puerto Rico fue Encargado de Proyectos en Caribbean Electrical Industrial Services Corporation (CEISCO) y Co-dueño de la empresa Ingeniería Eléctrica y Mecánica (INGELMEC)...

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viernes, abril 05, 2013

Carta a Leonel Fernández

Plagio a una carta al diablo... Que perdone el autor. En el infinito cosmos encontrará Leonel Fernández quien tiemble ante su presencia y su asqueroso poder –sustentado en el saqueo de los recursos del erario- y logre más éxitos de los que pueda sembrar y cosechar en este país


Señor Leonel Fernández:

Comprendo su actitud aunque no signifique que la justifique. Comprendo que sus actos, en principio, se limiten a aprovecharse de ciertos descuidos del pueblo con respecto a lo que sucede en este país.

Usted, que es muy listo…, ¡demasiado!, campa a sus anchas sobre todas las debilidades del dominicano, que tiene de por sí una interminable lista de falencias con las que puede manipular desde el más pendejo hasta el más encumbrado de los “Vinchos”.

Sabrá, porque su capacidad de mirar el país es amplia, que hay sectas de adulonería y lambones baratos que le han convertido en el punto de destino de sus más caras expectativas y le rinden generalmente secretas devociones.

Lo más fácil en esta carta sería reclamarle por los robos, las hijaeputadas y demás atropellos que sufrimos los dominicanos, pero no se trata de hacer apología ni propaganda alguna de sus maléficos talentos que evidentemente Ud. no necesita, sino adentrarme un poco en la sutil movilidad de sus mañas para conseguir sorprendentes resultados.