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15 de julio de 2010

Aída Trujillo da estacada mortal a su tía Angelita

Aída Trujillo desmiente a Angelita y exalta figura de Juan Bosch. Aída Trujillo se encarga de elevar la figura del profesor Juan Bosch al señalar en su obra que el tirano "sentía admiración por algunos de sus enemigos declarados, como el profesor Juan Bosch. Aquello era algo que Aída escuchó más de una vez en boca de Tantana, su madre...". Sus declaraciones son una estocada al pretendido intento de su tía por reivindicar el nombre del tirano



Después de interpretar "Trujillo, mi padre en mis memorias", de Angelita Trujillo -hija del dictador Rafael Leónidas Trujillo Molina-, y haberlo comentado capítulo por capítulo, sentimos la imperiosa necesidad de leer "A la sombra de mi abuelo" (Premio Nacional de Novela 2008), de Aída Trujillo- nieta del tirano e hija de Ramfis, su primogénito-, dada la insistencia de la primera en querer convertir en verdades las burdas mentiras que aparecen en su obra.

Debíamos confrontar sus argumentos con opiniones de un familiar suyo y parece que del cielo cayeron las palabras de su sobrina Aída: "esto no es un ensayo de historia, es mi propia historia y, por lo tanto, la de parte de mi familia. Es un relato novelado, tal y como yo lo he vivido. Hechos reales, que me han costado años y lágrimas averiguar, se compaginan con vivencias mías, muchas reales, algunas increíbles... ".

De “A la sombra de mi abuelo" (Aída Trujillo, 2da Edición, 2009, Editorial Norma, S.A./Editora Búho, C. por A.) son las cinco citas que transcribimos a continuación y que contrastan sustancialmente con las fábulas que consigna Angelita Trujillo.

8 de julio de 2010

Comentarios al libro "Trujillo, mi padre en mis memorias", de Angelita Trujillo (Completo)

"...No puedo ser tu juez, aunque esté en desacuerdo con el modo en que actuaste como gobernante. Las últimas vivencias a tu lado, las memorias que entonces cobijé en mi mente como oro en paño, ¡son tan distintas a lo que descubrí más tarde! Aquel a quien yo conocía y amaba tanto era un abuelo tierno y un mandatario justo, no el hombre despiadado y cruel del que la historia habla... Con el tiempo tuve que admitir que todo un pueblo no puede estar equivocado... Es verdad que tu apellido en algunas ocasiones me ha abierto algunas puertas aunque, en otras, me las haya cerrado. Gracias a toda esa sangre y sufrimientos derramados por ti, conocí la buena vida... Gracias a ti no conocí hasta muy tarde lo duro que es ganarse la vida. Sin embargo, la culpabilidad que he sentido en forma intuitiva durante tantos años, ha sido una carga demasiada pesada para mí. ¡Las cosas, para comprenderlas, hay que vivirlas! Ahora, después de tanto sufrir rebuscando en lo más recóndito de mi subconsciente, sé el porqué de mi rechazo al dinero, al poder, a la prosperidad. Ahora sé por qué, en mi fuero interno, los sentía como algo sucio, perjudicial... Empecé a darme cuenta de... unos pensamientos que repulsan el bienestar económico por estar íntimamente relacionados con el abuso y el crimen..." [Aída Trujillo, nieta del tirano e hija de Ramfis, autora de la extraordinaria obra "A la sombra de mi abuelo" (Premio Nacional de Novela 2008)]


Composición de nivel primario sobre el "Generalísimo, Benefactor y Padre de la Patria Nueva" (I de VII). Lo único nuevo (si es que puede servir para algo), en este primer capítulo de "Trujillo, mi padre en mis memorias", de María de Los Ángeles del Sagrado Corazón de Jesús -Angelita- Trujillo de Domínguez, es que a Ramfis, su padre, el criminal Rafael Leónidas Trujillo Molina, le llamaba "Papón"



Angelita Trujillo comienza a desarrollar su libro, "Trujillo, mi padre en mis memorias", partiendo de una realidad socioeconómica muy propia, totalmente distanciada del entorno social dominicano de esa y de todas las épocas, incluyendo la actual. La "princesa" Angelita, en la "monarquía" de su padre, es la expresión de la desconexión total de la "hija mimada" con una sociedad forjada, durante 30 años, sobre la miseria de obreros y campesinos, explotados como en los mejores tiempos de la esclavitud, y las torturas y asesinatos más horrendos que haya conocido pueblo alguno en América Latina. Por eso la fotografía de la portada: "La Princesa y el Rey en un nivel celestial".

Angelita inicia la elaboración, no de un libro, como tendría que ser, sino, de "...una composición acerca de mis vivencias, de mi mundo y mis experiencias, como la hija mimada que fui, del padre más maravilloso del mundo..." (Pág. 41, Cap. I, 1ra Edición, 2009), lo que podría dar por concluida la lectura, acción que no tomaremos para poder desarticular la inconclusa tarea que le quedó pendiente de la escuela superior: una "composición" sobre su padre, el "Generalísimo, Benefactor de la Patria y Padre de la Patria Nueva".

4 de julio de 2010

Comentarios al capítulo VII del libro "Trujillo, mi padre en mis memorias", de Angelita Trujillo (VII de VII)

El nombre de Trujillo debe permanecer junto al de Satanás (VII de VII/Último). Es necesario anular todos los intentos de Angelita Trujillo y sus secuaces de santificar a su padre. Trujillo asesinó más de veinte mil seres humanos, y ella es tan cómplice como sus hijos y otros familiares que han disfrutado, con el dinero del pueblo dominicano, de vidas propias de la más distinguida aristocracia de la época medieval



…Sin embargo, podemos suponer que si hoy en día, a pesar de todos los adelantos tecnológicos, aun resulta difícil detectar las manzanas podridas de un barril, mucho más difícil (resultaba, NH) por aquellos años, con técnicas primitivas, poco refinadas y poco eficientes” (Angelita Trujillo, Trujillo, mi padre en mis memorias, Pág. 340, Cap. VII, 1ra Edición, 2009). Con estas palabras pretende Angelita Trujillo justificar la dificultad del régimen en depurar a los "comunistas"; se embarca en la tarea de validar los muertos que se producirían por la “decapitación de la hidra comunista que amenazaba el orden establecido”. Su padre, Rafael L. Trujillo, “…por convicción personal y deber constitucional tenía que actuar en defensa de los ideales patrios” (Pág. 341). Es el argumento para disculpar las monstruosidades del tirano; intenta encubrir la matanza que se desató en los últimos años de la dictadura contra una juventud que comprendió que había llegado el momento de poner punto final al terror, al miedo y a los asesinatos.

Incapaz de razonar, dice en la página 343 que República Dominicana era gobernada por “un régimen autocrático”. Según la Real Academia Española (RAE) "régimen autocrático" es un “sistema de gobierno en el cual la voluntad de una sola persona es la suprema ley”, definición que es diametralmente opuesta a lo que la Sra. Trujillo consigna: “Constitucionalmente nuestro sistema de gobierno está llamado a ser democrático y mi papá era firme creyente de que era el sistema o forma de gobierno más conveniente para el pueblo dominicano, no porque fuera perfecto, pero era la mejor opción (sic)”.
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