«Me puse al lado de los indios y me derrotaron. Me puse al lado de los negros y me derrotaron. Me puse al lado de los campesinos y me derrotaron. Me puse al lado de los obreros y me derrotaron. Pero nunca me puse al lado de los que me vencieron. ¡Esa es mi victoria!» [Darcy Ribeiro, intelectual y político brasileño]

19 de noviembre de 2012

Condena a la reforma fiscal, juicio a los corruptos...

Breve ensayo sobre la oligarquía y los últimos presidentes dominicanos. Los narcotraficantes se han constituido en una “nueva casta”, compuesta por funcionarios, oficiales militares y policiales y pequeños burgueses de los niveles bajos, cuya conducta «… está regida por el afán desmedido de escalar sectores o capas superiores sin miramientos…»


«La iglesia católica confía (sic) que el presidente Danilo Medina podrá sortear con éxito los graves problemas económicos que heredó su gobierno, y reconoce que la única manera de conseguirlo es aplicando la nueva reforma fiscal que fue aprobada esta semana por el Congreso Nacional». (Este es un párrafo de una noticia del Listín Diario, el periódico de la oligarquía dominicana, justificando la implementación de una reforma fiscal que debe ser cubierta en su totalidad por los que, en los pasados gobiernos, desfalcaron las arcas del Estado).

¿Qué es la oligarquía dominicana?

Es la clase que ejerce el control del Estado, aun por encima de la burguesía, que no ha comprendido nunca la verdadera función que le corresponde desempeñar en el espectro sociopolítico dominicano.

8 de noviembre de 2012

De compromisos y ciertas malas palabras

Las malas palabras ante el desinterés y la desidia. Mientras el silencio, la abulia y la apatía observan con pasividad asombrosa lo que sucede en el país, los que están activos en la lucha por la justicia, la educación y la prosperidad del pueblo dominicano son juzgados por ciertas palabras que han pasado a ocupar espacios preponderantes en la escritura responsable


Tema elocuente y delicado es el de la comunicación individual que intenta alertar a millones de “incomunicados”, ¡ciegos, sordos y mudos!, a quienes todo le hiede y nada le huele.

Ser oveja negra, en un entorno azulado -¡por lo del color de la sangre!- que caga orquídeas (la más exótica de las flores) y mea “No. I Imperial Majesty” (el más caro de los perfumes del mundo), es un hermoso conflicto que enorgullece y distingue, a la vez que preocupa y mueve a reflexión.

Lo primero no amerita de explicación alguna pero, lo segundo, sí que llama a reflexión. Antes de hacerlo, es necesario compartir unas expresiones que salieron de la boca de cierto personaje (para la época un vasallo de carne y hueso; hoy, aristócrata empedernido de la Edad Media, con hijos en la calle y fortuna de origen dudoso, mezquino y despreciable),

2 de noviembre de 2012

Justicia en las repúblicas bananeras

De escarpadas montañas y vacas sagradas. Si doña Aida de Los Santos fuese culpable, teniendo tantos lugares para ocultarse en la República Dominicana –mismos que ni la CIA intervencionista y criminal que opera fuera de territorios americanos daría con ellos- no se hubiese montado en un avión para exponerse a un juicio en el que será sometida a toda serie de humillaciones, conjeturas y vejámenes


Si la esposa de cualquier hombre, sea este mecánico, juez, ingeniero, médico, abogado, plomero, billetero, etc., aparece muerta en el hogar en el que ambos convivían, ¿no es de suponer que sea el marido el primer sospechoso, sobre todo si los medios están saturados con la circulación de ciertos relatos públicos acerca de la traumática relación que aparentaba adornar el matrimonio de la occisa con un exjuez?

¿Por qué la empleada doméstica Aida de Los Santos es tomada como carne de cañón en la muerte de la señora Georgina Ortiz Ortiz?

¿Acaso es Aida de los Santos, por ser dominicana e indocumentada, desechable, frente al sagrado, intocable e inmencionable exjuez?