«Me puse al lado de los indios y me derrotaron. Me puse al lado de los negros y me derrotaron. Me puse al lado de los campesinos y me derrotaron. Me puse al lado de los obreros y me derrotaron. Pero nunca me puse al lado de los que me vencieron. ¡Esa es mi victoria!» [Darcy Ribeiro, intelectual y político brasileño]

24 de agosto de 2018

¿Marchar sin luchar por el poder?

¿Sólo marchar? El poder se conquista con las armas o con una agrupación política capaz y combativa, educada y formada para tales fines, para desde él adecentar la forma de vida del pueblo


Antes del 12 de agosto, fecha en la que se celebró la "Marcha del Millón", habíamos realizado, por las redes sociales, tres publicaciones acerca de esa refinada manifestación de lucha que buscaba integrar la mayor cantidad de dominicanos para exigir a sus gobernantes el fin de la corrupción y la impunidad.

Expresamos el día 8: «[Nuestro] corazón está con la marcha verde del domingo; [esperamos] que el pueblo se desborde para protestar contra la corrupción y la impunidad. ¡Ojalá un millón asista! ¡Dos sería fabuloso! ¡Con dos sacamos a estos truhanes a puntapiés del gobierno! [Esperamos] que la protesta se haga sentir; que prime la ira y el deseo de ajusticiar a los cleptómanos que perturban y desvalijan la sociedad;

11 de agosto de 2018

Obama: usurpador de un premio Nobel

Obama se adjudica un Nobel de la Paz por hacer la guerra. Millones en todo el mundo nos preguntamos por qué un sicario camuflajeado, formado bajo la tutela del sionismo, recibió del Comité Noruego del Nobel tal distinción. The New York Times nos da la respuesta: "Obama pasará a la historia como un presidente que ha mantenido al país en guerra más tiempo que Franklin D. Roosevelt, Lyndon B. Johnson, Richard M. Nixon o incluso que Abraham Lincoln".


Barack Obama ganó el Premio Nobel de la Paz en el año 2009 con apenas 8 meses y 15 días en el poder, y, cuando entregó el mando, el 20 de enero de 2017 -87 meses y 15 días después-, lo hizo sin haber cumplido una sola de las cinco razones por las que le fue otorgado el galardón internacional (cierre de la base de Guantánamo, eliminación de las sanciones sobre Cuba, supresión de la tortura en los interrogatorios, solución al genocidio que cometen los judíos contra los palestinos y reducción de las armas nucleares).

Millones en todo el mundo nos preguntamos por qué un sicario camuflajeado, formado bajo la tutela del sionismo, recibió del Comité Noruego del Nobel tal distinción. Pues bien, The New York Times, el principal periódico de Estados Unidos, propiedad de judíos, nos da la respuesta: "Obama pasará a la historia como un presidente que ha mantenido al país en guerra más tiempo que Franklin D. Roosevelt, Lyndon B. Johnson, Richard M. Nixon o incluso que Abraham Lincoln". Es prudente recordar que Roosevelt encabezó el desempeño norteamericano de la Segunda Guerra Mundial, Johnson y Nixon acaudillaron el de la Guerra de Vietnam y Lincoln capitaneó el de la Guerra de Secesión.

Mantener a EE. UU. en constante conflagración, como bien señala ese antro de la propaganda imperialista, significó para Barack Obama: incrementar el número de países con fuerzas especiales estadounidenses de 60 en 2009 a 138 en 2016 (70% de las naciones).