«Me puse al lado de los indios y me derrotaron. Me puse al lado de los negros y me derrotaron. Me puse al lado de los campesinos y me derrotaron. Me puse al lado de los obreros y me derrotaron. Pero nunca me puse al lado de los que me vencieron. ¡Esa es mi victoria!» [Darcy Ribeiro, intelectual y político brasileño]

1 de julio de 2020

Por qué Leonel Fernández es el dominicano más corrupto, cínico, indolente y perverso que ha parido la República Dominicana - (Completo)

«Cuando el presidente Leonel Fernández habla o escribe sobre la corrupción, los grandes arquetipos mentales con los que intenta siempre impresionarnos son desahuciados por meras imágenes sensoriales. Las ideas le salen artríticas, antañonas. Y desde la decepción uno piensa que cuánto más cambian las cosas, más idénticas permanecen... Leonel Fernández puede seguir haciendo flores de retórica con el tema de la corrupción, pero él no puede hablar de la corrupción como si fuera un analista social, lejano y admirado, como se porfía en hacernos creer. Él está indisolublemente vinculado por su régimen al despliegue de la corrupción en nuestro país. Leonel Fernández... [es, NH] un hombre escindido entre las pequeñas escorias del poder y la verdad.» (Andrés L. Mateo)



La baja pequeña burguesía dominicana. Rafael Leónidas Trujillo Molina y Joaquín Balaguer no engañaron a nadie. Trujillo, que nació ladrón, fue formado por las tropas interventoras yanquis para reprimir, cercenar libertades y asesinar; Balaguer, que nació y creció respetando lo ajeno, se formó con Trujillo y no podía aprender otra cosa que no fuera reprimir, cercenar libertades y asesinar


El 26 de noviembre de 2010 escribimos un artículo titulado «La baja pequeña burguesía y el neotrujillismo. A 50 años de las hermanas Mirabal haberse convertido en símbolo del ideal libertario». Hicimos un compendio acerca de la baja pequeña burguesía dominicana que consideramos necesario incluir en el presente ensayo para conocer la vileza que encarna el Dr. Leonel Fernández. Citamos:
«El pequeño burgués de las capas baja, baja pobre y baja muy pobre, cuando adopta una definición ideológica, la alimenta con sentimientos y emociones que lo empujan a “destacarse socialmente”, a "escalar posiciones que lo distingan"; sólo le interesa darse a conocer y nada más.» [Juan Bosch (JB)].

«Las capas bajas de la pequeña burguesía se nutren del campesino que llega a las ciudades, que, por sus condiciones materiales de existencia, es ideológicamente burgués. De ellas sale tanto el guardia y el policía como el activista político, que vota convirtiendo ese acto en una inversión que, cree él, conoce muy bien el candidato por el cual sufragó. Está totalmente convencido de que el voto que emitió fue el que hizo presidente de la República a su candidato y que este también lo cree, por lo que espera una “retribución material” a cambio.» [JB].