«Me puse al lado de los indios y me derrotaron. Me puse al lado de los negros y me derrotaron. Me puse al lado de los campesinos y me derrotaron. Me puse al lado de los obreros y me derrotaron. Pero nunca me puse al lado de los que me vencieron. ¡Esa es mi victoria!» [Darcy Ribeiro, intelectual y político brasileño]

16 de agosto de 1996

El discurso de Leonel Fernández

Un discurso optimista y con sentido histórico. Pronunciado con sentido histórico, abarcando desde la guerra de la Restauración de 1863, encabezada por los inmortales Gregorio Luperón y Gaspar Polanco, hasta el posmodernismo innovador y la globalización


Pronunciado con sentido histórico, abarcando desde la guerra de la Restauración de 1863, encabezada por los inmortales Gregorio Luperón y Gaspar Polanco, hasta el posmodernismo innovador y la globalización.

Un discurso optimista, de compromiso con todas las representaciones políticas y de la sociedad civil, sólido, de perspectivas definidas en el marco del desarrollo de un Estado moderno que pueda proporcionar justicia, salud, educación y oportunidades de superación... un Estado que dignifique la dominicanidad. Un extraordinario discurso superado solo por el pronunciado por el profesor Juan Bosch aquel 27 de febrero de 1963 vía su primera agrupación política.

Leonel Fernández nos hace meditar seriamente acerca de los 33 años transcurridos entre la toma de posesión de Juan Bosch y la que le acredita la actualidad. El optimismo, la solidez y el planteamiento de reformas fundamentales en la estructura del Estado nos recuerdan ese magnífico discurso pronunciado por Juan Bosch; las intenciones íntimamente vinculadas, tal cual existen entre la madre y el hijo en el vientre. Pensamos en el tiempo que ha desperdiciado la República Dominicana... 33 años en el vacío, fruto de la incidencia de una oligarquía recalcitrante.