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Indignación...

Respetemos la memoria de los próceres caribeños. Juan Pablo Duarte, José Martí y Eugenio María de Hostos viven en el corazón de cada uno de nosotros, predicando moralidad, entrega a la patria, desprendimiento... Lo menos que podemos hacer frente a semejante atropello es gritar, más allá de nuestros límites, ¡que se respete la solemnidad de la Plaza de la Libertad, lar borincano de nuestros ilustres!

Los abajo firmantes manifestamos nuestra más profunda indignación frente al atropello que se quiere cometer el próximo domingo 15 de agosto de 1999 con las figuras cimeras de Duarte, Martí y Hostos, al proclamar, “unos pocos”, la realización de un homenaje a la fenecida periodista Isabel Vargas en el pequeño rincón de Borinquen donde los tres próceres antillanos se muestran al mundo con toda su historia y sus valores patrios.

Los tres grandes de las Antillas representan la esencia de los que hoy orgullosamente somos dominicanos, cubanos y puertorriqueños. Sus extraordinarias proezas les han llevado a ocupar un espacio sagrado en todos los ámbitos de este planeta en que cohabitamos la totalidad de los que conformamos la humanidad.

No pretendemos desvirtuar los valores de Isabel Vargas ni de ninguna otra persona a quien un grupo entienda merecedora del reconocimiento por acciones realizadas en vida; sólo pretendemos que se reconozca el sitial destinado a los inmortales antillanos, al que nosotros los mortales comunes y corrientes debemos reconocimiento, distinción y reverencia.

Juan Pablo Duarte, José Martí y Eugenio María de Hostos viven en el corazón de cada uno de nosotros, predicando moralidad, entrega a la patria, desprendimiento... Lo menos que podemos hacer frente a semejante atropello es gritar, más allá de nuestros límites, ¡que se respete la solemnidad de la Plaza de la Libertad, lar borincano de nuestros ilustres!

José Encarnación/Elvin Santana/Ing. Nemen Hazim
San Juan, Puerto Rico
10 de agosto de 1999
La falacia de la democracia

Mientras el voto del intelecto tenga el mismo peso que el de la ignorancia, la democracia no será más que un instrumento falaz al servicio del capitalismo, destinada a acrecentar la riqueza de oligarcas y burgueses, y a perpetuar a la mayoria de la población mundial en la indigencia cognitiva y material. Bajo esta farsa, y con los grandes consorcios mediáticos confabulando en su infame labor de desinformar, las mayorías quedan condenadas a subsistir bajo la mentira impuesta por las minorias.

Ing. Nemen Hazim Bassa
12 de febrero de 1997
San Juan, Puerto Rico

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