Completo.- Luis Abinader y el "Gobierno de la Reversa": entre el discurso de campaña y la realidad del poder
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La cara del clímax..."Abinader y su gobierno en reversa": concepto político acuñado por el PLD que se utiliza para acusar a Luis Abainader del retroceso del país y para resaltar su tendencia a retirar proyectos de ley después de haberlos sometido...
Abinader y la incoherencia (2016-2026)
Es común que en la política dominicana se debata intensamente sobre la coherencia de los mandatarios, y el caso de Luis Abinader no ha sido la excepción. Su estilo de gestión se ha caracterizado por lo que muchos llaman "rectificaciones" o el "gobierno de la reversa", una dinámica en la que, tras una reacción popular, el Ejecutivo suele retirar o modificar proyectos. A continuación, presentamos una lista de las contradicciones y cambios de postura entre su etapa como candidato y sus años de gestión:
Fideicomisos y alianzas público-privadas ─ Endeudamiento público
Como candidato, Luis Abinader abogaba por una gestión estatal eficiente y criticaba la "privatización" encubierta de servicios públicos. Ya en el poder, ha impulsado con fuerza los Fideicomisos Públicos (como Punta Catalina o Pedernales), generando críticas de la sociedad civil, que ve en esto una contradicción a su promesa de fortalecer lo puramente público, lo que lo ha llevado a retirar o modificar varias piezas legislativas.
Como candidato, criticó ferozmente el endeudamiento constante de los gobiernos del PLD, calificándolo de insostenible y peligroso para la soberanía económica. No obstante, su gestión ha sido una de las que más préstamos ha tomado. Aunque el oficialismo justifica todo mediante la pandemia y la posterior recuperación, el ritmo de endeudamiento contradice frontalmente el discurso de austeridad sostenido antes de 2020.
Costo de los combustibles y la "fórmula" ─ Reforma fiscal e impuestos
Como candidato, criticó durante años los altos impuestos a los combustibles, y aseguró que, aplicando una "fórmula transparente", los precios bajarían significativamente. Sin embargo, como presidente, mantuvo la estructura de precios e incluso los congeló. Prometió una reducción basada en la transparencia y terminó escudándose en el precio del barril de petróleo. La famosa "fórmula" nunca resultó en la reducción prometida. Hoy, en 2026, los impuestos a los carburantes siguen siendo el "cajero automático" del gobierno para financiar un gasto público indetenible.
Aseguró en campaña que no era necesario aumentar impuestos, sino mejorar la calidad del gasto y eliminar la corrupción para que el dinero "rindiera". Sin embargo, como presidente, en múltiples ocasiones (en 2021 y más recientemente tras su reelección en 2024-2025), planteó reformas fiscales profundas para aumentar la recaudación, teniendo que dar marcha atrás en varios puntos ante el rechazo social.
Independencia del Ministerio Público ─ Migración y seguridad fronteriza
Su principal bandera ha sido un "Ministerio Público Independiente". La realidad es que, aunque designó a figuras de prestigio (como Miriam Germán), no pudo —real y efectivamente— constitucionalizar la independencia del control que sigue manteniendo el Poder Ejecutivo, cuya influencia resulta determinante en la selección de lo que en otros países se conoce como Ministro de Justicia.
Prometió un control estricto, pero las cifras de migración irregular siguen siendo alarmantes. Como presidente, a pesar de la construcción del muro fronterizo y del aumento de las deportaciones, la presencia de extranjeros en situación irregular no cesa. El "cambio" que prometió en la frontera, para ganarse los votos de una sociedad degradada, no ha surtido ningún efecto; parece haber sido más mediático que efectivo. Mientras se realizan operativos para las cámaras, se percibe una aceptación de presiones internacionales para recibir personas que no son nacionales dominicanos, convirtiendo el límite fronterizo más en un negocio que en una barrera real. Se han capturado filmaciones de marchas considerables de haitianos cruzando la frontera como si estuvieran desplazándose en su propio país. El discurso de "mano dura", que no ha sido otra cosa que chantaje, ha generado frustración, enojo y decepción.
El "Gobernante de la Reversa" y la desconexión administrativa
El sobrenombre de "Gobernante de la Reversa" ha sido una constante hasta 2026 (durante los 6 años que ha ejercido la presidencia). Se manifiesta cuando el presidente anuncia medidas (peajes, ley DNI, nuevos impuestos) y se retracta ante la presión de las redes sociales alegando que "escucha al pueblo". Para sus seguidores —como es de esperarse de quienes caminan detrás del "Mesías" ciegamente (aunque no tan ciegamente: prebendas y sueldos están envueltos)—, es señal de democracia ("el presidente escucha a su pueblo"); para sus críticos (y no tan críticos: solo se requiere de sentido común), es evidencia de improvisación y falta de un plan coherente de política de Estado.
Existe una desconexión profunda entre el discurso de soberanía, nacionalismo, "transparencia" y ejecución administrativa. Mostramos algunos puntos que tocan fibras muy sensibles de la opinión pública dominicana actual, especialmente en lo que respecta a la equidad y el uso de los fondos del Estado.
Relación con Estados Unidos ("servilismo")
Sumisión al imperialismo yanqui
La alineación con Washington es casi total. Luis Abinader ha adoptado posturas que sacrifican la soberanía de la República Dominicana en favor de los intereses estadounidenses, especialmente respecto a la crisis en Haití. No ha tenido la virtud de la coherencia para terminar con la incongruencia, o con la incoherencia, o con la hipocresía, o con la farsa, o con la simulación, o con la manipulación, o con su propia inestabilidad, entre muchas otras definiciones que reflejan inseguridad o baja autoestima. Bajo su mandato, la República Dominicana ha tomado posturas totalmente alineadas con los intereses de EE. UU., tanto en foros internacionales como a nivel de decisiones internas que lo han convertido en el presidente más menudo que ha tenido la nación.
El señor Abinader es libanés, como el autor. O sea, es árabe (como el autor). Padres en algunos casos, y abuelos en otros, llegaron del Líbano, Siria y Palestina; somos dominicanos porque se asentaron en esta tierra, nos alumbraron en ella y lo dieron todo por la patria. Ni siquiera esa sangre que corre por sus venas lo ha llevado a sancionar el genocidio que cometen judíos y sionistas en Palestina: más de 70 mil palestinos han sido asesinados vilmente por las armas yanquis en manos de Israel —incluidos más de 40 mil niños, mujeres y ancianos—; más de 25 mil han sido desmembrados; Gaza completa ha sido destruida; no hay comida ni agua, tampoco hospitales y médicos; y, con toda esa barbarie —televisada—, ese señor, en lugar de defender su sangre, fue capaz de ofrecer apoyo al "perverso pueblo del diablo", que tiene que ser como debe darse a conocer al pueblo judío.
Estados Unidos bombardeó a Irán en plenas negociaciones acerca de su programa nuclear, asesinando de entrada a 164 niñas mientras recibían clases en una escuela; le ha quitado la vida —además— a más de 4 mil iraníes, ha destruido hospitales con médicos en pleno ejercicio, ha bombardeado estructuras vitales, asesinó a su líder político y espiritual, y, con todo eso en sus narices, ese señor, en lugar de condenar tal atrocidad, apoya una intervención más del imperialismo yanqui, el más malvado que ha conocido la humanidad y el único que ha lanzado bombas atómicas —dos, no una: sobre indefensos japoneses de Hiroshima y Nagasaki, ciudades en las que murieron cerca de 300 mil personas—, tan inmoral que persigue y asesina a pueblos que intenten desarrollarla (que no es el caso de Irán, que a partir de ahora sí debe fabricarla: es la única diplomacia que entienden los colonialistas e intervencionistas gringos y europeos).
Abinader ha etiquétado al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán y a Hezbolá como organizaciones terroristas. Este señor es tan servil, y tan poca cosa, que escribió reconociendo el heroísmo de su padre, José Rafael Abinader Wassaf —íntegro, honesto y revolucionario, de quien no sacó otra cosa que no haya sido capital económico—, quien fuera Ministro de Finanzas durante el gobierno constitucionalista encabezado por el coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó durante la Revolución de Abril de 1965, sin darse cuenta de lo vil en que lo convierte tal acción: mientras su padre estuvo del lado constitucionalista en la Revolución (que también fue Guerra Patria, pues la invasión de más de 40 mil marines yanquis le dio esa categoría), él, hijo de José Rafael, le ha entregado esta patria de Caamaño al yanqui imperialista.
Para poner fin a este tema, debemos señalar lo que está haciendo Luis Abinader con las relaciones con Rusia y China: el país está operando bajo un "manual de instrucciones" escrito en Washington que lo que hace es prostituir la soberanía. En los últimos años, esa alineación ha sido muy evidente. ¿Cuáles son los resultados? La política exterior de esta gestión es la de arrodillarse y alinearse ciegamente con los intereses estadounidenses.
Política exterior
Freno a la inversión China ─ Postura ante Rusia y el conflicto en Ucrania
Aunque las relaciones con China existen, Abinader ha dejado claro que "sectores estratégicos" (puertos, 5G, electricidad) están vetados para ellos por orden directa de EE. UU. Mientras el gobierno dice buscar el desarrollo, limita la entrada de capitales y tecnología china —que son más baratos o eficientes— solo para no "incomodar" al amo. Se percibe un desarrollo nacional supeditado al permiso del Departamento de Estado, sacrificando oportunidades económicas reales por pura lealtad política.
Abinader ha sido uno de los presidentes de la región que más rápido y con más fuerza se alineó con la narrativa de la OTAN. Al condenar a Rusia, olvidó el impacto en el turismo: los rusos eran el segundo mercado emisor de turistas más importante. Mientras otros países latinoamericanos mantuvieron una postura neutral para proteger sus economías, República Dominicana (con Abinader a la cabeza) se lanzó al frente de la crítica para ganar "puntos" en Washington, aunque eso significara vaciar hoteles en Puerto Plata o Bávaro.
Corrupción, "pensiones solidarias, maquillaje" y clientelismo
Percepción de corrupción y robo al Estado
Abinader ha vendido el rollo de la "justicia independiente", pero solo se persigue con fuerza el pasado (funcionarios de gobiernos anteriores). Hay mucha tibieza con los funcionarios que han sido señalados por irregularidades o que han tenido que ser destituidos tras escándalos. El caso del Dr. Santiago Hazim (primo a quien queremos y querremos entrañablemente mientras Dios nos dé vida), quien era su amigo íntimo, ha sido la excepción. Abinader ha asumido una posición aberrante al condenar públicamente a quien fuera el director del Seguro Nacional de Salud (SENASA). Su falta de coherencia y el manejo atropellado de la justicia lo convirtió en un perverso violador de la "presunción de inocencia".
Abinader, que siempre ha predicado la "independencia de la justicia", declaró al Dr. Hazim culpable antes de que un juez dicte sentencia, bajando una línea directa al Ministerio Público y a los jueces. Ese afán de juzgar por televisión lo retrató: un fantasioso que aparenta lo que no es; miente o presume para impresionar. Sacrificó al amigo para salvar su imagen, pero la torpeza lo llevó a mostrar algo que muy pocos han tomado en cuenta: cuando abordó por ocasión primera el tema, dijo públicamente que SENASA solo requería de más fondos debido al crecimiento del número de asegurados ("eso es calidad del gasto", diría), pero, poco tiempo después, cuando se comenzó a hablar de la procedencia de los recursos para su reelección, se desbocaría ─como dicen por estas tribus─ al expresar "tengo amigos, pero no cómplices".
La justicia es selectiva: se persigue al enemigo político, pero al funcionario que "mete la pata" simplemente se le quita del cargo (y a veces ni eso) o se le pone "en pausa" hasta que pase la tormenta mediática. El robo al Estado no se ha detenido; simplemente ha cambiado de manos y de métodos (vía fideicomisos o contratos de asesoría). Luis Abinader no lucha contra la corrupción; exhibe una estrategia de comunicación para mantener la popularidad mientras el sistema de contrataciones sigue presentando las mismas fallas de siempre. Es un panorama enrarecido donde la comunicación del gobierno choca constantemente con la experiencia del ciudadano que espera soluciones estructurales y no solo parches o decretos selectivos.
Pensiones especiales para cuanto dominicano labore fuera del tren gubernamental
Como ingeniero mecánico electricista, con 72 años de edad ─11 de servicio en la Corporación Dominicana de Electricidad (CDE, 1977-1988)─, vemos cómo se nos veda una pensión digna mientras el gobierno otorga, mediante decretos, pensiones elevadas a figuras del entretenimiento, el deporte, periodistas y aliados políticos ("compañeritos y compañeritas" del PRM y de las sectas rémoras ─PRD y PRSC─) que nunca sirvieron en la administración pública.
Esa veda nos afecta a muchos ─cientos, quizás miles, de ingenieros y profesionales de otras disciplinas que también laboraron en la CDE, INAPA y otras dependencias─, y es una de las mayores burlas para quienes sirvieron al Estado con dedicación y entrega (sobre todo para quienes entregamos entre 10 y 20 años de nuestras vidas trabajando con honestidad, integridad, profesionalismo y capacidad en instituciones fundamentales para el sostenimiento de la economía, la educación y la salud, entre otras ramas que dan sustancia a la organización que rige un territorio delimitado y su población). Es un uso selectivo, funesto e ignominioso del presupuesto para el clientelismo. ¿Qué hace el gobierno de Abinader? Emitir decretos otorgando pensiones elevadas a personas que nunca laboraron para el Estado; una práctica ilegal y oportunista que solo busca reconocimiento en el ámbito de la "chercha".
Gastos en publicidad y nominillas perremeístas
A pesar de la promesa de austeridad y de "eliminar las botellas", los datos oficiales han mostrado un incremento significativo en la nómina pública y en la creación de nuevas instituciones o fideicomisos que duplican funciones. El gasto en promoción de la figura presidencial y los logros del gobierno ha alcanzado cifras récord, lo que viene a ser una forma de "comprar" una percepción positiva que no refleja la realidad del alto costo de la vida.
El alivio lo sintió como un orgasmo. Empero, poco le han dolido los más de 70 mil palestinos y los más de 5 mil libaneses asesinados por Israel con armas yanquis (llevando en su sangre, del Líbano, sus cedros milenarios, aunque ausentes el valor, la fuerza y la resistencia que nos han caracterizado a través de los siglos)Conclusión
No se trata de errores de gestión, sino de una falla de carácter e integridad en la figura presidencial. Cuando los cambios de opinión son constantes, y las promesas se rompen una tras otra, es natural que la confianza se quiebre y se perciba al "líder" como alguien que simplemente no tiene palabra que valga. Esa sensación de que el gobierno es una "escenografía" mientras por detrás se favorece a los de siempre o se cede ante intereses extranjeros, es lo que indigna. En la política dominicana, ese contraste entre el "discurso bonito" (que en su caso ni siquiera es eso) y la realidad del día a día (comida cara, pensiones injustas, favoritismos y entrega de la soberanía) suele ser el detonante de grandes crisis.
Al final, cuando la lista de incoherencias es tan larga que "si sigues no acabas", el problema deja de ser un tema de una sola ley o un solo decreto, y pasa a ser un cuestionamiento total a la legitimidad de quien dirige el país. La recepción de expulsados de EE. UU. se ha convertido en la gota que colma el vaso en términos de servilismo. Se percibe como si el país hubiera pasado de ser una nación soberana a convertirse, por voluntad propia, en el "patio trasero" (siempre lo hemos sido por voluntad del imperialismo yanqui) donde se resuelven los problemas migratorios de Washington. Es un panorama donde el "relato" del gobierno (la narrativa de transparencia y modernidad) choca frontalmente con la cruda realidad de un país con una inflación que no da tregua, una inmigración sin techo y una soberanía que parece estar en oferta.
Ing. Nemen Hazim Bassa
Santo Domingo, República Dominicana
17 de mayo de 2026







