Usamos cookies para brindar un mejor servicio. OK Más información

Completo.- El PLD, la peor pesadilla que ha vivido República Dominicana...

Los gobiernos del PLD han sido una desgracia para la sociedad dominicana. Las desviaciones de la sociedad hatera, que quedó conformada a mediados del siglo XVI con la extinción del comercio azucarero, resurgirían de nuevo en el Partido de la Liberación Dominicana como las cucarachas, que, «por su aspecto y el peligro que representan, son los insectos que despiertan más sentimientos de desagrado y fobia»

El PLD, la peor pesadilla que ha vivido República Dominicana. Los gobiernos del PLD son una desgracia; los peledeístas se volcaron hacia la vida depravada, usurpando los recursos del pueblo...
Desde que Cristóbal Colón puso sus pies en lo que hoy es República Dominicana, hemos vivido pesadilla tras pesadilla; y cada una ha servido, con carácter de exclusividad, para castrar la sociedad, diferente a lo que ha sucedido con otros países que, a pesar de sus grandes tragedias, han alcanzado elevados niveles de desarrollo y civilización. Las desgracias sufridas por estas naciones, aunque dejaron destrucción y millones de muertos, les permitieron, por haber padecido hambre, desolación y dolor, transitar por caminos de superación, integradores de valores humanos, que los han llevado a establecer, en la generalidad, sociedades de individuos rectos, probos e intachables.

En esos países -que han atravesado guerras, plagas, genocidios y destrucción total-, el ordenamiento social se ha dado de forma natural, pasando por cada una de las etapas que la economía ha ido desarrollando. En nuestro caso, que sólo hemos sufrido desviaciones sociales, la desgracia adquiere otros ribetes: ignorancia, mediocridad, desorden, irrespeto, burla, chisme, "caliesaje", "lambonismo", cinismo, vileza, corrupción...; todas, conductas de una sociedad que no transitó la historia de manera metódica, que vino a ver la luz del mundo capitalista, por vez primera, en el tercer cuarto del siglo XX, y desarrolló las estructuras sociales de todas sus clases bajo los vicios propios de la baja pequeña burguesía, cuyos integrantes se valen del escalamiento rapaz para ascender, a como dé lugar, y mediante el uso de recursos inimaginables, al nivel de las clases que detentan el poder, o, para servirles incondicionalmente de la manera más perversa y detestable.

España dejó de comprarnos azúcar; además, prohibió que la vendiéramos a Francia e Inglaterra; este fue el inicio de todas nuestras calamidades. Desapareció la producción azucarera y, en lugar de dar sustancia a la oligarquía esclavista, que era el estadio previo al desarrollo de la burguesía, pasamos a convertirnos en una sociedad hatera que, con el correr de los años, nos ha llevado a consolidar una colectividad pequeñoburguesa a la que le ha resultado muy difícil menguar el número de ciudadanos que integran las capas bajas (baja propiamente dicha, baja pobre y baja muy pobre), aquellas en las que la deformación social moldea individuo y comunidad. Nutren las capas superiores, llevando consigo, en un adulterado proceso de escalamiento, todas las imperfecciones morales con las que han matizado su existencia.

Además de ser los únicos en América que no nos independizamos de quienes fueron nuestros colonizadores, somos parte de la única isla en el mundo que comparte territorio con dos naciones, y, lo peor, opuestas en todo, característica muy peculiar que nos ha llevado a vivir en conflictos permanentes con nuestro vecino Haití, precisamente de quien logramos liberarnos en una lucha que "no fue una guerra vulgar... Era la lucha solemne de costumbres y de principios que eran diametralmente opuestos; de la barbarie contra la civilización, de la luz contra las tinieblas, del bien contra el mal" (comillas de Eugenio María de Hostos, 'Ciudadano de América', cuyos restos descansan en el Panteón Nacional).

De esa lucha por la independencia sobresale un personaje que nos hace únicos en incoherencias y contradicciones: Pedro Santana, prócer de la patria y anexionista, dos condiciones que sólo pueden coexistir en ciudadanos paridos por la deformación social; no es coincidencia que haya sido el mayor exponente de esa sociedad hatera que prevaleció hasta mediados del siglo pasado. La maligna dualidad con la que ha recorrido la historia ha sido común denominador, incluso en época reciente, en jóvenes que una vez soñaron y lucharon por un mejor país... hasta tanto sus famélicos cuerpos vieron satisfechas sus necesidades materiales de existencia.

Describir cada etapa y analizarla es tarea ardua: la anexión; "la inestabilidad política, el desorden social, los derrocamientos, la corrupción y las revoluciones montoneras" que dieron notoriedad al período conocido como Concho Primo; la intervención norteamericana y Trujillo; la reelección de Horacio Vásquez y Trujillo; Trujillo, el sátrapa; Balaguer y el desmantelamiento de la escuela hostosiana; Imbert, el héroe; el golpe de Estado a Bosch; la Revolución de Abril y la segunda intervención gringa; Imbert, el traidor (de nuevo, la misma dualidad de Santana); Balaguer, la reelección y "la corrupción se detiene en la puerta de mi despacho"; la guerrilla de Caamaño y la traición; presidentes, conflictos y divisiones del PRD... Cada una ha estado marcada por los vicios y las deformaciones sociales de la baja pequeña burguesía: traición, corrupción, deshonestidad, reelección, arribismo, adulación... La desolación y las muertes que han provocado han sido insignificantes comparadas, por ejemplo, a las de cualquier país europeo.

Sin embargo, de todos los males que ha experimentado la nación, ninguno iguala la vileza que encarna el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), concebido por Juan Bosch "para completar la obra que iniciaron Duarte, Sánchez y Mella". Creado con eficaces mecanismos de fiscalización para evitar que sus integrantes lo convirtieran "en otro PRD u otro PR", dejó de ser la esperanza de toda una generación para convertirse en la peor pesadilla que ha padecido la República Dominicana.

Culpar a Juan Bosch por haber fundado dos partidos que el tiempo y las malas mañas, propias de una sociedad degradada, convirtieron en los más corruptos, es una iniquidad. Sus intenciones descansaron siempre en la construcción de una patria saludable, culta y próspera para todos los dominicanos. Que los integrantes de ambas agrupaciones -PRD y PLD- hayan volcado hacia la vida fácil y depravada, usurpando los recursos del pueblo y obviando décadas de adiestramiento y formación, es otra cosa; los valores morales nacen en el hogar, no se aprenden con lecciones de sociopolítica... Este fue el gran error; nos equivocamos creyendo que los círculos de estudio, el centralismo democrático y otras medidas pragmáticas implementadas por Bosch servirían para algo, pero no ha sido así. El “tigueraje”, máxima figura de la baja pequeña burguesía, es indomable.

Podemos adjudicar al profesor Bosch la culpa por no haber previsto este desenlace, por haberle dejado a un grupo de oportunistas, simuladores irreformables, las herramientas que, en lugar de accionar para el pueblo, lo han ultrajado despojándole hasta el alma. Debimos advertir que, tan pronto desapareciera de escena quien con su autoridad moral fiscalizaba los vicios y deformaciones que se camuflajeaban en la práctica política, las desviaciones de la sociedad hatera que quedó conformada a mediados del siglo XVI con la extinción del comercio azucarero resurgirían de nuevo en el Partido de la Liberación Dominicana como las cucarachas, que, "por su aspecto y el peligro que representan, son los insectos que despiertan más sentimientos de desagrado y fobia".

Nemen Hazim
San Juan, Puerto Rico
6 de marzo de 2017
La falacia de la democracia

Mientras el voto del intelecto tenga el mismo peso que el de la ignorancia, la democracia no será más que un instrumento falaz al servicio del capitalismo, destinada a acrecentar la riqueza de oligarcas y burgueses, y a perpetuar a la mayoria de la población mundial en la indigencia cognitiva y material. Bajo esta farsa, y con los grandes consorcios mediáticos confabulando en su infame labor de desinformar, las mayorías quedan condenadas a subsistir bajo la mentira impuesta por las minorias.
Ing. Nemen Hazim Bassa
12 de febrero de 1997
San Juan, Puerto Rico

Himno Nacional Dominicano




Letra de Emilio Prud'Homme y música de José Reyes
Quisqueyanos valientes, alcemos, nuestro canto con viva emoción, y del mundo a la faz ostentemos nuestro invicto, glorioso pendón.
¡Salve! el pueblo que, intrépido y fuerte, a la guerra a morir se lanzó, cuando en bélico reto de muerte sus cadenas de esclavo rompió.
Ningún pueblo ser libre merece si es esclavo, indolente y servil; si en su pecho la llama no crece que templó el heroísmo viril,
Más Quisqueya la indómita y brava siempre altiva la frente alzará; que si fuere mil veces esclava otras tantas ser libre sabrá.
Que si dolo y ardid la expusieron de un intruso señor al desdén, Las Carreras! Beller!… campos fueron que cubiertos de gloria se ven.
que en la cima de heroico baluarte de los libres el verbo encarnó, donde el genio de Sánchez y Duarte a ser libre o morir enseñó.
Y si pudo inconsulto caudillo de esas glorias el brillo empañar, de la guerra se vió en Capotillo la bandera de fuego ondear.
Y el incendio que atónito deja de Castilla al soberbio león, de las playas gloriosas le aleja donde flota el cruzado pendón.
Compatriotas, mostremos erguida nuestra frente, orgullosos de hoy más; que Quisqueya será destruida pero sierva de nuevo, jamás!
Que es santuario de amor cada pecho do la patria se siente vivir; y es su escudo invencible, el derecho; y es su lema: ser libre o morir.
¡Libertad! que aún se yergue serena la Victoria en su carro triunfal, y el clarín de la guerra aún resuena pregonando su gloria inmortal
¡Libertad! Que los ecos se agiten mientras llenos de noble ansiedad nuestros campos de gloria repiten Libertad! Libertad! Libertad!

Himno a la Revolución de Abril de 1965




Letra y Música de Aníbal de Peña
A luchar soldado valiente, que empezó la revolución, a imponer los nobles principios, que reclama la constitución.
Desgarró la noche serena, la sirena de la libertad, cual clarín que llama a la guerra, defendiendo la Patria inmortal.
Como hermanos de Duarte luchemos, que ya Mella en el grito encarnó, si cual Sánchez al martirio iremos, venceremos como Luperón.
No cedamos un paso, marchemos, por senderos de gloria y honor, y otra vez al traidor venceremos, y otra vez al grosero invasor.
A luchar soldado valiente... A luchar soldado valiente.

Himno a la Raza Inmortal [Catorce de Junio-1J4]




Escrito por Ángel Concepción, Leandro Guzmán y Vinicio Echavarría. Musicalización de Héctor Jiménez
LLegaron llenos de patriotismo, enamorados de un puro ideal, y con su sangre noble encendieron, la llama augusta de la libertad.
Su sacrificio que Dios bendijo, la Patria entera glorificará, como homenaje a los valientes, que allí cayeron por la libertad.
LLegaron llenos de patriotismo, enamorados de un puro ideal, y con su sangre noble encendieron, la llama augusta de la libertad.
Su sacrificio que Dios bendijo, la Patria entera glorificará, como homenaje a los valientes, que allí cayeron por la libertad.
14 de junio, gloriosa gesta nacional; tus mártires están en el alma popular.
Hermanas Mirabal, heroínas sin igual, un grito vibrante, es el grito de la Patria inmortal.
14 de junio, gloriosa gesta nacional; tus mártires están en el alma popular.
Hermanas Mirabal, heroínas sin igual, un grito vibrante, es el grito de la Patria inmortal.
LLegaron llenos de patriotismo, enamorados de un puro ideal, y con su sangre noble encendieron, la llama augusta de la libertad.
Su sacrificio que Dios bendijo, la Patria entera glorificará, como homenaje a los valientes, que allí cayeron por la libertad.

Entradas más visitadas, leídas o compartidas en los últimos días...

Del golpe de Árbenz a la era Trump: anatomía de la insensibilidad moral en Estados Unidos