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II.- En este ambiente xenofóbico, ¿quiénes harán de tutsis?

En Ruanda, en 1994, se produjo un genocidio por parte de los “hutus”, quienes intentaron exterminar a los “tutsis” porque a los belgas se les ocurrió diferenciarlos por el tamaño de la nariz...

¿Qué han hecho los “neonacionalistas” [palabra con la que han bautizado, inexplicablemente, a los que asumen un patriotismo de a "chele" debido a una sentencia que, siendo inconstitucional, terminó eclipsada por una ley ("ley ilegal", según los patrioteros de más jerarquía) que regulariza el estatus de los inmigrantes haitianos –sólo haitianos, porque quien suscribe estas palabras, descendiente de árabes que llegaron sin papeles a la República Dominicana antes de 1929, estaría haciéndolo como natural de esas tierras desérticas o como apátrida, no como dominicano-] para repudiar a Pedro Santana y sacarlo del Panteón Nacional por ser el más grande traidor de todos los tiempos?

¿Por qué los “nazionalistas” no usan el mismo proceder y encono con los gringos, que nos han invadido y saqueado en dos ocasiones (algunos historiadores hablan de tres, otros de cuatro y nosotros diríamos que siempre), y han asesinado miles de dominicanos, en nuestras propias fronteras, luchando por nuestras propias realidades? ¿O acaso no saben esos defensores del patriotismo barato que lo que hizo Dessalines se correspondió con una época en la que no éramos un Estado soberano?

Wikipedia, el más simple de los recursos para conocer la historia, al que por lo menos deberían tener acceso los que no han leído nunca los letreros que se colocan en las márgenes de las carreteras, ofrece la siguiente información acerca de cómo se logró la independencia dominicana:
“La guerra de Independencia Dominicana fue el proceso histórico que culminó con la proclamación de la República Dominicana y su separación de Haití en febrero de 1844. Durante los 22 años que precedieron (para los sordos de vista y ciegos de oído, esta palabra significa antes, o sea 22 años antes de… NH) a la independencia, toda la isla de La Española estuvo bajo el dominio de Haití, a consecuencia de la ocupación por parte de este país del estado de Haití Español, surgido fugazmente en 1822 en la parte oriental de la isla.”
Nos separamos de Haití, no de España ni de Inglaterra; ni de Holanda, ni de Portugal, ni de Bélgica; ni de Francia, ni de Alemania, ni de Rusia… Si se quiere juzgar a Dessalines por los hechos que cometió cuando la dominicanidad era sólo un embrión, entonces nuestros “neonazis” deberían actuar de la misma forma con los españoles, que mataron todas las raíces originarias, nos saquearon de la forma más ridícula -cambiándonos espejitos por oro-, y entraron a nuestro territorio sin papeles ni invitaciones, convirtiéndose en los primeros (o segundos… o terceros) violadores de las leyes migratorias... ¿Cierto?

En Ruanda, en 1994, se produjo un genocidio por parte de los “hutus”, quienes intentaron exterminar a los “tutsis” porque a los belgas se les ocurrió diferenciarlos por el tamaño de la nariz. Cuando los belgas llegaron, a nombre de la Sociedad de Naciones [organismo creado en junio de 1919 -una vez finalizada la Primera Guerra Mundial, y disuelto en abril de 1946, al finalizar la segunda-, que dio lugar a lo que hoy se conoce como Organización de las Naciones Unidas (ONU)], separaron a los negros en dos grupos: los "hutus" y los "tutsis", sembrando el racismo entre dos etnias sin diferencias raciales ni lingüísticas significativas (diferencias que fueron plasmadas por los belgas en las cédulas de identidad otorgadas a los integrantes de cada una; los de menos rasgos característicos de la raza negra pasaron a ser los "tutsis", por lo que fueron convertidos en servidores de los belgas).

Luego de la salida de los blancos, el poder pasó a ser ejercido por los "hutus", quienes, con sus resentimientos raciales esperando por el momento oportuno, ejercieron venganza, dando lugar a uno de los más horripilantes genocidios de la época contemporánea, y que pretenden emular, casi en la mitad de la segunda década del siglo XXI, los sionistas del "Ejército de Israel" (que hace de Estado orgánico) con el pueblo palestino, bajo la anuencia de los criminales norteamericanos, protagonistas de los más desgraciados eventos que conoce la humanidad a partir de la Segunda Guerra Mundial, y sobre quien Simón Bolívar expresaría (en lo que se conoció como 'La Carta de Jamaica', un texto escrito el 6 de septiembre de 1815 en Kingston, capital de la colonia británica de Jamaica), a apenas 321 días para que se cumplan exactamente 200 años, o sea dos siglos: "los Estados Unidos parecen destinados por la providencia para plagar la América de miseria en nombre de la libertad". Uno de sus más 'renombrados hombres', John F. Kennedy, autor intelectual del golpe de Estado a Juan Bosch en 1963, y que accionó en consonancia con los intereses del imperio (no con los intereses del pueblo dominicano), adorna, con su nombre, una de las principales avenidas dominicanas, en un hecho doloroso y repugnante que avergüenza y mancilla el honor de la nación.

¿Qué han hecho los patrioteros de nueva cuña, en su mayoría negros como los haitianos -porque la xenofobia, créalo o no el lector, está más arraigada, en República Dominicana, en los negros que en los blancos- para quitar ese ofensivo nombre de las vías del país? ¿Qué han hecho para repudiar a los españoles y sacarlos de nuestras fronteras, que sólo han sabido matar nuestras raíces y saquearnos desde el primer día que, en octubre de 1492, pisaron nuestro suelo? ¿Han hecho algo para sacar de nuestro territorio a los invasores y genocidas yanquis?

La corta reseña sobre los "hutus" y los "tutsis" no es fortuita; la presentamos para que sirva de escarmiento y alerte sobre lo que podría suceder si se sigue alimentado este odio contra los haitianos. El verdadero problema radica en saber quiénes harán de "hutus" y quiénes de "tutsis"...

Fin...

Ing. Nemen Hazim
San Juan, Puerto Rico
18 de octubre de 2014
La falacia de la democracia

Mientras el voto del intelecto tenga el mismo peso que el de la ignorancia, la democracia no será más que un instrumento falaz al servicio del capitalismo, destinada a acrecentar la riqueza de oligarcas y burgueses, y a perpetuar a la mayoria de la población mundial en la indigencia cognitiva y material. Bajo esta farsa, y con los grandes consorcios mediáticos confabulando en su infame labor de desinformar, las mayorías quedan condenadas a subsistir bajo la mentira impuesta por las minorias.
Ing. Nemen Hazim Bassa
12 de febrero de 1997
San Juan, Puerto Rico

Himno Nacional Dominicano




Letra de Emilio Prud'Homme y música de José Reyes
Quisqueyanos valientes, alcemos, nuestro canto con viva emoción, y del mundo a la faz ostentemos nuestro invicto, glorioso pendón.
¡Salve! el pueblo que, intrépido y fuerte, a la guerra a morir se lanzó, cuando en bélico reto de muerte sus cadenas de esclavo rompió.
Ningún pueblo ser libre merece si es esclavo, indolente y servil; si en su pecho la llama no crece que templó el heroísmo viril,
Más Quisqueya la indómita y brava siempre altiva la frente alzará; que si fuere mil veces esclava otras tantas ser libre sabrá.
Que si dolo y ardid la expusieron de un intruso señor al desdén, Las Carreras! Beller!… campos fueron que cubiertos de gloria se ven.
que en la cima de heroico baluarte de los libres el verbo encarnó, donde el genio de Sánchez y Duarte a ser libre o morir enseñó.
Y si pudo inconsulto caudillo de esas glorias el brillo empañar, de la guerra se vió en Capotillo la bandera de fuego ondear.
Y el incendio que atónito deja de Castilla al soberbio león, de las playas gloriosas le aleja donde flota el cruzado pendón.
Compatriotas, mostremos erguida nuestra frente, orgullosos de hoy más; que Quisqueya será destruida pero sierva de nuevo, jamás!
Que es santuario de amor cada pecho do la patria se siente vivir; y es su escudo invencible, el derecho; y es su lema: ser libre o morir.
¡Libertad! que aún se yergue serena la Victoria en su carro triunfal, y el clarín de la guerra aún resuena pregonando su gloria inmortal
¡Libertad! Que los ecos se agiten mientras llenos de noble ansiedad nuestros campos de gloria repiten Libertad! Libertad! Libertad!

Himno a la Revolución de Abril de 1965




Letra y Música de Aníbal de Peña
A luchar soldado valiente, que empezó la revolución, a imponer los nobles principios, que reclama la constitución.
Desgarró la noche serena, la sirena de la libertad, cual clarín que llama a la guerra, defendiendo la Patria inmortal.
Como hermanos de Duarte luchemos, que ya Mella en el grito encarnó, si cual Sánchez al martirio iremos, venceremos como Luperón.
No cedamos un paso, marchemos, por senderos de gloria y honor, y otra vez al traidor venceremos, y otra vez al grosero invasor.
A luchar soldado valiente... A luchar soldado valiente.

Himno a la Raza Inmortal [Catorce de Junio-1J4]




Escrito por Ángel Concepción, Leandro Guzmán y Vinicio Echavarría. Musicalización de Héctor Jiménez
LLegaron llenos de patriotismo, enamorados de un puro ideal, y con su sangre noble encendieron, la llama augusta de la libertad.
Su sacrificio que Dios bendijo, la Patria entera glorificará, como homenaje a los valientes, que allí cayeron por la libertad.
LLegaron llenos de patriotismo, enamorados de un puro ideal, y con su sangre noble encendieron, la llama augusta de la libertad.
Su sacrificio que Dios bendijo, la Patria entera glorificará, como homenaje a los valientes, que allí cayeron por la libertad.
14 de junio, gloriosa gesta nacional; tus mártires están en el alma popular.
Hermanas Mirabal, heroínas sin igual, un grito vibrante, es el grito de la Patria inmortal.
14 de junio, gloriosa gesta nacional; tus mártires están en el alma popular.
Hermanas Mirabal, heroínas sin igual, un grito vibrante, es el grito de la Patria inmortal.
LLegaron llenos de patriotismo, enamorados de un puro ideal, y con su sangre noble encendieron, la llama augusta de la libertad.
Su sacrificio que Dios bendijo, la Patria entera glorificará, como homenaje a los valientes, que allí cayeron por la libertad.

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