República Dominicana no perdió de EE. UU. por una mala apreciación del árbitro del "home plate"; perdió porque "cuando hay picheo no hay bateo"...
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.- El Clásico Mundial de Béisbol (WBC, por sus siglas en inglés), un desatino que debe reformularse... [3/28/2023] |
El picheo, la euforia y la realidad del béisbol
El Clásico Mundial de Béisbol (WBC por sus siglas en inglés) mostró, el 15 de marzo de 2026 en el parque LoanDepot de la ciudad de Miami, al 89.7 % de los neófitos que apoyan a su equipo en un evento de categoría universal (cifra que se desprende de un estudio realizado por una firma norteamericana que analiza el tipo de fanático que sigue al equipo de su preferencia en eventos de orden mundial o regional) que, aun contando una organización con los mejores bateadores, se expone a una derrota cuando el equipo contrario posee un excelente cuerpo de lanzadores.
República Dominicana y Estados Unidos se enfrentaron en un partido de semifinal con dos equipos conformados por extraordinarios bateadores y lanzadores. Como este ensayo va dirigido a la fanaticada dominicana, debemos decir que la euforia provocada por haber ganado los cinco primeros partidos influyó notablemente en ese conglomerado, que no tomó en cuenta que el encuentro disputado contra Venezuela fue el único que puso a prueba la verdadera capacidad del conjunto caribeño. Dicho partido terminó ganándose de manera apretada con una doble jugada en la novena entrada, cuando Venezuela tenía corredores en primera y tercera con un "out" y perdía por solo dos carreras.
El cuerpo de relevistas de RD y USA era de primera categoría; en cuanto a los lanzadores abridores, el norteamericano superaba al dominicano que, aunque no había ganado un Cy Young, había demostrado calidad y temple en su trayectoria por las Grandes Ligas. ¿Cuál era entonces la diferencia en la percepción? Que República Dominicana fulminó a sus rivales, mientras que Estados Unidos incluso había perdido un juego (frente a Italia). Para ese fanático "de oídas", República Dominicana debía vencer con holgura a Estados Unidos; empero, el 10.3 % de los fanáticos estaba consciente de que no sería un enfrentamiento fácil, y más consciente aún de la máxima que exhibe el béisbol: "Cuando hay picheo no hay bateo".
La derrota que muchos no supieron entender
¿A qué apela la ignorancia cuando se convierte en fanaticada? A desacreditar todo aquello que haya intervenido en el proceso y desarrollo del WBC; y el árbitro principal no estaría exento. Al cantar el tercer "strike" a Geraldo Perdomo con dos "outs" en la novena entrada y declarar el ponche (con un lanzamiento que pudo observarse, gracias al cuadro que muestra la cadena de transmisión, que fue bola; pero una cosa es una computadora —aún no aprobada por MLB— y otra un ser humano imperfecto), y por tanto el final del partido, sería sacrificado por esa masa que no busca competir, sino ganar a como dé lugar.
El árbitro sería sacrificado por una fanaticada acostumbrada a validar las perrerías del "perreo", algo que se ha convertido en norma en una sociedad conformada predominantemente por "tígueres" (no solo en la parte inferior de la clasificación social capitalista, sino también —y a escala más perjudicial— en el más alto nivel de esa aberrante categoría integrada por oligarcas y burgueses).
"Tigueraje" es una expresión netamente dominicana que describe el irrespeto a las normas; es la "habilidad" innata que posee un individuo —formado en una sociedad en la que "na e na y to e to"— para hacer lo mal hecho, utilizando lo que esté a su alcance para beneficiarse, no importa si para ello deba guillotinar a su madre |
Cuando hay picheo no hay bateo
Si el réferi hubiese actuado de manera selectiva, la protesta y los argumentos de la fanaticada dominicana podrían tener validez; pero el réferi cantó bolas y "strikes" equivocadamente para ambos bandos. Y es normal, pues es humano: no es la computadora que presenta el cuadro que permite ver con exactitud la ubicación de los lanzamientos. Dos bateadores del equipo de Estados Unidos fueron afectados por decisiones equivocadas del réferi del "home plate": Will Smith, con un lanzamiento de Camilo Doval, y Byron Buxton, con otro lanzamiento del mismo Doval, ambos en la novena entrada, en la cual el árbitro también se equivocó en el lanzamiento de Mason Miller a Perdomo. Existe un refrán mal articulado, pero veraz como él solo, que dice: "Lo que es igual no es ventaja". República Dominicana no perdió de EE. UU. por una mala apreciación del árbitro; perdió porque el derroche de bateo contra equipos muy inferiores —sin lanzadores de calidad— tenía que terminar cuando el contrario exhibiese linaje y en la lomita accionara el mejor pitcher del mundo en los últimos dos años: Paul Skenes.
El desafío fue un "Instant Classic" (quienes saben de béisbol reconocen este calificativo): fue la confrontación de dos maquinarias de bateo y picheo donde debía ganar el que ejecutara mejor desde el montículo, y ese desempeño debe acreditársele al equipo yanqui. República Dominicana perdió y lo hizo en buena lid.
Números de Paul Skenes en sus dos años en MLB:
WAR 13.5; W-L 21-13; W-L% 0.618;
ERA 1.96; GS 55; ERA+ 215; WHIP 0.948;
2024 (primer año en MLB) NL Rookie of the Year;
2025 (segundo año en MLB) NL Cy Young
Cerramos este ensayo con palabras ajenas: "Si Venezuela vence a Italia, se enfrentaría en una gran final a Estados Unidos, y entonces el degenerado que preside el imperio del mal estaría lanzando la primera bola junto a Delcy Rodríguez".
Ing. Nemen Hazim Bassa
Santo Domingo, República Dominicana
16 de marzo de 2026

