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I.- Basta de inmigraciones irregulares...

La carta de 1943, de Juan Bosch a Emilio Rodríguez Demorizi, Héctor Incháustegui y Ramón Marrero Aristy, es una expresión de dolor por la matanza perpetrada por Trujillo, y un freno a ese odio que hoy, desde este mismo artículo, pretendemos combatir...

En abril de 1999 escribimos una carta a todas las instituciones del país que fue publicada por la revista Rumbo y el desaparecido periódico El Siglo, analizada y satirizada por Freddy Beras Goico en uno de sus espacios televisivos y usada como referencia, sin mencionar al autor, por el entonces presidente Leonel Fernández, en la que advertíamos de lo que podría suceder en República Dominicana con la desordenada e incontrolable inmigración haitiana si no asimilábamos lo que estaba ocurriendo en la península de los Balcanes con los albaneses desplazándose y asentándose en Kosovo, que había sido territorio serbio desde finales del siglo XIII y era considerado la cuna de su cultura.

El siguiente enlace muestra, además de la carta -dirigida a las cabezas de los poderes electos, organizaciones políticas de relevancia, iglesias y pueblo en general-, una pequeña historia sobre Kosovo: EE. UU., de Europa al Caribe.

En mayo de 2006 respondimos a una consulta de lo que se denominó Declaración Alternativa de Santo Domingo, una asamblea que reunió a organizaciones sociales, políticas y personas de todas las regiones y países de América -en ocasión de la XXXVI Reunión Ordinaria de la Organización de Estados Americanos (OEA) que se celebró en Santo Domingo los días 4, 5 y 6 de junio de ese mismo año-, que demandaba la inclusión, en el temario del organismo regional, de puntos tan determinantes como la cancelación de la deuda externa, la soberanía energética, la retirada de las bases militares norteamericanas, el cese del bloqueo a Cuba, el respeto a la autodeterminación del pueblo puertorriqueño y el reclamo a Estados Unidos para que desistiera de la construcción del muro en su frontera sur, entre otros.

Acerca de la última de las demandas habíamos expresado que era “una prerrogativa de los norteamericanos establecer las medidas que sean necesarias para controlar el flujo de inmigrantes por sus fronteras…”, y concluíamos diciendo que “respetando el derecho de otras naciones podemos nosotros, los dominicanos, exigir y hacer valer los nuestros, sobre todo con el grave problema de inmigración haitiana que tenemos en la República Dominicana”. Las respuestas al cuestionario pueden encontrarse en la publicación: Declaración Alternativa OEA.

En marzo de 2011 advertíamos a un amigo, que auspiciaba por las redes sociales un grupo cuya finalidad consistía en plantear soluciones a los problemas nacionales, sobre el eterno trauma haitiano y su incidencia en casi todas las crisis que ha vivido la República Dominicana. Hicimos tema central de la comunicación una información pública dada por Reinseinthe Paúl Joseph, exprofesor de la Universidad de Puerto Príncipe y residente en Canadá, en la que expresaba que regresaba a Haití para apoyar al cantante Michel Martelly, en ese momento candidato a la presidencia del país vecino, ya que este mantenía una postura lo suficientemente clara cuando planteaba que “la única solución a la masiva emigración de haitianos a territorio dominicano era la fusión de los dos países en una sola nación”. Recoge la reseña las siguientes palabras que, a todas luces, mueven a preocupación: “Ha llegado el momento de que los haitianos tengan libre acceso a la República Dominicana, porque la llamada frontera que supuestamente nos divide es un mito”. El contenido completo puede leerse en: Haití y un comentario a un amigo... "La tormenta perfecta".

En octubre de 2013 publicamos “El problema haitiano” y la carta de Juan Bosch, un escrito en el que analizamos una sentencia inconstitucional dictada por un “Tribunal Constitucional” que despojaba de la dominicanidad a cientos de miles de compatriotas -negros como casi todos nosotros, que han vivido como esclavos bajo las más desastrosas condiciones humanas, sirviendo, a cambio de insultos, degradación y maltrato, a unos engreídos sociales incapaces de asimilar la igualdad- y una carta de Juan Bosch del 14 de junio de 1943 -seis años después de la matanza de los haitianos ordenada por Trujillo- a la que se le quiere dar, en los actuales momentos, una connotación que no tiene.

Juan Bosch no fue ni pro ni anti haitiano. No debemos olvidar que vivió en Haití y que, para el último lustro de la primera mitad del siglo XX, en la lucha contra Trujillo, recibió del presidente Lescot la suma de 25 mil dólares, dinero con el que se compraron tres aviones. Esas son muy buenas razones para que guardara cariño y agradecimiento por el vecino país, sentimientos que no deben confundirse con una pro haitianidad que nunca exhibió. La carta de 1943 a Emilio Rodríguez Demorizi, Héctor Incháustegui y Ramón Marrero Aristy es una expresión de dolor por la matanza perpetrada por Trujillo, y un freno a ese odio que hoy, desde este mismo artículo, pretendemos nosotros combatir.

Oportunidades tuvo en sus manos para mostrar solidaridad con el pueblo haitiano mientras ocupó la presidencia de la República, pero decidió no colaborar con León Cantave cuando le solicitó espacio para entrenar una guerrilla en suelo dominicano con el fin de derrocar la dictadura de Duvalier, argumentando que preparar fuerzas haitianas para lanzarlas a una invasión era "violar el principio de no intervención, lo cual podía quitarnos autoridad si en esa hora convulsa del Caribe algún gobierno decidía hacer lo mismo con nosotros". Además, tuvo las intenciones de movilizar tropas y concentrarlas en la frontera: "la movilización se haría en tal forma que diera la impresión indudable de que esas fuerzas iban a avanzar por Haití; una vez creado el clima adecuado, la aviación militar dominicana volaría sobre Puerto Príncipe y dejaría caer hojas sueltas en francés pidiendo al pueblo de la capital vecina que evacuara los alrededores del Palacio Presidencial, porque los aviones dominicanos iban a bombardear en un plazo de horas. Yo estaba seguro de que... Duvalier huiría sin que hubiera necesidad de disparar un tiro".

Continuará...

Ing. Nemen Hazim Bassa
San Juan, Puerto Rico
18 de marzo de 2015
La falacia de la democracia

Mientras el voto del intelecto tenga el mismo peso que el de la ignorancia, la democracia no será más que un instrumento falaz al servicio del capitalismo, destinada a acrecentar la riqueza de oligarcas y burgueses, y a perpetuar a la mayoria de la población mundial en la indigencia cognitiva y material. Bajo esta farsa, y con los grandes consorcios mediáticos confabulando en su infame labor de desinformar, las mayorías quedan condenadas a subsistir bajo la mentira impuesta por las minorias.
Ing. Nemen Hazim Bassa
12 de febrero de 1997
San Juan, Puerto Rico

Himno Nacional Dominicano




Letra de Emilio Prud'Homme y música de José Reyes
Quisqueyanos valientes, alcemos, nuestro canto con viva emoción, y del mundo a la faz ostentemos nuestro invicto, glorioso pendón.
¡Salve! el pueblo que, intrépido y fuerte, a la guerra a morir se lanzó, cuando en bélico reto de muerte sus cadenas de esclavo rompió.
Ningún pueblo ser libre merece si es esclavo, indolente y servil; si en su pecho la llama no crece que templó el heroísmo viril,
Más Quisqueya la indómita y brava siempre altiva la frente alzará; que si fuere mil veces esclava otras tantas ser libre sabrá.
Que si dolo y ardid la expusieron de un intruso señor al desdén, Las Carreras! Beller!… campos fueron que cubiertos de gloria se ven.
que en la cima de heroico baluarte de los libres el verbo encarnó, donde el genio de Sánchez y Duarte a ser libre o morir enseñó.
Y si pudo inconsulto caudillo de esas glorias el brillo empañar, de la guerra se vió en Capotillo la bandera de fuego ondear.
Y el incendio que atónito deja de Castilla al soberbio león, de las playas gloriosas le aleja donde flota el cruzado pendón.
Compatriotas, mostremos erguida nuestra frente, orgullosos de hoy más; que Quisqueya será destruida pero sierva de nuevo, jamás!
Que es santuario de amor cada pecho do la patria se siente vivir; y es su escudo invencible, el derecho; y es su lema: ser libre o morir.
¡Libertad! que aún se yergue serena la Victoria en su carro triunfal, y el clarín de la guerra aún resuena pregonando su gloria inmortal
¡Libertad! Que los ecos se agiten mientras llenos de noble ansiedad nuestros campos de gloria repiten Libertad! Libertad! Libertad!

Himno a la Revolución de Abril de 1965




Letra y Música de Aníbal de Peña
A luchar soldado valiente, que empezó la revolución, a imponer los nobles principios, que reclama la constitución.
Desgarró la noche serena, la sirena de la libertad, cual clarín que llama a la guerra, defendiendo la Patria inmortal.
Como hermanos de Duarte luchemos, que ya Mella en el grito encarnó, si cual Sánchez al martirio iremos, venceremos como Luperón.
No cedamos un paso, marchemos, por senderos de gloria y honor, y otra vez al traidor venceremos, y otra vez al grosero invasor.
A luchar soldado valiente... A luchar soldado valiente.

Himno a la Raza Inmortal [Catorce de Junio-1J4]




Escrito por Ángel Concepción, Leandro Guzmán y Vinicio Echavarría. Musicalización de Héctor Jiménez
LLegaron llenos de patriotismo, enamorados de un puro ideal, y con su sangre noble encendieron, la llama augusta de la libertad.
Su sacrificio que Dios bendijo, la Patria entera glorificará, como homenaje a los valientes, que allí cayeron por la libertad.
LLegaron llenos de patriotismo, enamorados de un puro ideal, y con su sangre noble encendieron, la llama augusta de la libertad.
Su sacrificio que Dios bendijo, la Patria entera glorificará, como homenaje a los valientes, que allí cayeron por la libertad.
14 de junio, gloriosa gesta nacional; tus mártires están en el alma popular.
Hermanas Mirabal, heroínas sin igual, un grito vibrante, es el grito de la Patria inmortal.
14 de junio, gloriosa gesta nacional; tus mártires están en el alma popular.
Hermanas Mirabal, heroínas sin igual, un grito vibrante, es el grito de la Patria inmortal.
LLegaron llenos de patriotismo, enamorados de un puro ideal, y con su sangre noble encendieron, la llama augusta de la libertad.
Su sacrificio que Dios bendijo, la Patria entera glorificará, como homenaje a los valientes, que allí cayeron por la libertad.

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