Usamos cookies para brindar un mejor servicio. OK Más información

II.- Las tres epidemias que han azotado a la humanidad - La segunda: Francia

Resulta inviable realizar un análisis exhaustivo de la totalidad de los crímenes cometidos por Francia, dada la magnitud de estos hechos, que excede los límites de un solo estudio. Las atrocidades perpetradas por Francia en sus colonias fueron numerosas y variadas, abarcando desde la violencia y el saqueo económico hasta la opresión política y cultural. Estos actos se desarrollaron durante varios siglos, en distintos continentes y contextos, dejando tras de sí un legado de violencia, resentimiento e indigencia en muchas de las antiguas colonias....

Francia

Invasiones y colonización del Imperio Francés...

La "epidemia francesa" que afectó a gran parte de la humanidad causó tanto daño como la británica. Francia colonizó o invadió una extensa cantidad de territorios a lo largo de su historia. En África, ocupó Senegal, Costa de Marfil, Mauritania, Malí, Guinea, Níger, Burkina Faso, Chad, Congo, Gabón, República Centroafricana, Argelia, Túnez, Marruecos, Reunión, Madagascar, Comoras, Mayotte y Benín. En Asia, colonizó Vietnam, Laos, Camboya, Nueva Caledonia, Polinesia, Wallis y Futuna. En Norteamérica, ocupó Canadá, San Pedro y Miquelón, y Luisiana. En Sudamérica, colonizó Guayana. En las Antillas, hizo lo propio con Haití, Guadalupe, Martinica, Granada y San Cristóbal.

Aunque a Inglaterra solo le restan 22 países por invadir, el número de naciones intervenidas por Francia se aproxima al del Imperio Británico. El saqueo de recursos naturales, la apropiación ilegal de territorios, la esclavitud (una práctica extendida en sus colonias) y la miseria son los principales resultados de las invasiones francesas en todo el mundo. Muchos de los países expoliados —pues el saqueo era el objetivo primordial— aún exhiben hoy los efectos de la explotación humana y la pobreza, como evidencia de “las bonanzas” que generaron sus pervertidos reyes y que siguen alimentando sus corrompidos gobernantes.

¿Qué hizo el Imperio Francés?

Los pueblos colonizados por Francia —en regiones como Argelia, Indochina (Vietnam, Laos, Camboya) y vastas zonas de África— sufrieron explotación económica, represión cultural y violencia extrema. Francia fue también responsable directa del sistema esclavista en sus colonias, especialmente en el Caribe (como Haití y Martinica), lo cual dejó una marca profunda de sufrimiento y desarraigo en las comunidades africanas trasladadas al continente americano.

El Imperio Francés actuó de manera similar al Imperio Británico. Hasta la aparición del Imperio Estadounidense (también conocido como "Imperialismo Yanqui"), Francia e Inglaterra se repartieron el mundo a su conveniencia, provocando estragos en los pueblos sometidos.

Los crímenes más horrendos del Imperialismo Francés

Resulta inviable realizar un análisis exhaustivo de la totalidad de los crímenes cometidos en Francia, dado que su magnitud excede los límites de un único estudio. Por esta razón, el análisis se centrará únicamente en aquellos casos que, por su gravedad y repercusión, pueden considerarse los más atroces. Las atrocidades perpetradas por Francia en sus colonias fueron numerosas y diversas, comprendiendo desde la violencia y el saqueo económico hasta la opresión política y cultural. Dichos actos se desarrollaron durante varios siglos, en distintos continentes y contextos, dejando huellas profundas en las sociedades sometidas (violencia, resentimiento e indigencia en muchas de las antiguas colonias).
África (La colonización francesa de África se extendió por más de tres siglos, comenzando a finales del siglo XVI y culminando en el siglo XX con la independencia de la mayoría de las colonias)
Francia estableció y amplió un vasto imperio colonial en África mediante ocupaciones militares, coerción y la imposición de su autoridad sobre las poblaciones locales. Este proceso se sostuvo en la explotación sistemática de recursos y mano de obra, instaurando un modelo económico profundamente desigual que benefició exclusivamente a la metrópoli. La colonización supuso el despojo de tierras, la destrucción de estructuras políticas y sociales autóctonas, y la imposición de modelos culturales y administrativos foráneos que debilitaron gravemente las identidades locales. El dominio francés estuvo marcado por una violencia extrema, la represión de resistencias y políticas cuyas secuelas siguen siendo visibles hoy en día.
La miseria humana: Haití y el legado de Francia...

Haití (1697-1804)
Los crímenes cometidos por Francia en Haití incluyen las atrocidades de la época colonial y la violencia desatada durante la lucha por la independencia: esclavitud, masacres y la imposición de una deuda injusta. Francia implantó un sistema de plantaciones basado en mano de obra esclavizada africana, sometida a condiciones infrahumanas y castigos brutales.

Tras la independencia, en 1825, Francia obligó a Haití a pagar una indemnización por la pérdida de sus propiedades coloniales, incluidos los esclavos. Esta deuda hipotecó su economía durante generaciones. Tanto la colonización como el proceso independentista dejaron cicatrices profundas en la sociedad haitiana, afectando su cultura, identidad y desarrollo. En síntesis, los crímenes de Francia en Haití no se reducen a actos puntuales de violencia, sino a un patrón de explotación, opresión y neocolonialismo con consecuencias devastadoras.
Dentro de África; caso Argelia (1954-1962)
La guerra de independencia de Argelia fue un conflicto cruel, caracterizado por torturas, masacres y violaciones sistemáticas de los derechos humanos perpetradas por el ejército francés. Fue una contienda prolongada y sangrienta entre Francia y el movimiento independentista argelino, marcada por una violencia sistemática y una represión total.

Después de la ocupación alemana en la Segunda Guerra Mundial, los pueblos árabes y bereberes iniciaron masivas protestas y levantamientos contra el dominio francés. En respuesta, las tropas y la policía colonial masacraron a cerca de 45,000 argelinos que se manifestaban pacíficamente. En su intento por mantener el control, Francia causó la muerte de hasta un millón de argelinos antes de que el país lograra su independencia en 1962.
Vietnam (mediados siglo XIX-1954)
Durante la colonización francesa y la guerra de Indochina, Francia cometió crímenes atroces: asesinatos, torturas, violaciones, saqueos y destrucción de bienes civiles. También utilizó armas químicas y bombardeos indiscriminados. En noviembre de 1946, la flota francesa bombardeó Haiphong, provocando la muerte de miles de civiles.

Las operaciones militares se dirigieron a castigar comunidades que apoyaban a la resistencia, lo que implicó la destrucción de aldeas y la masacre de sus habitantes. Además, se emplearon agentes químicos, como el agente naranja, que causaron graves daños ambientales y afectaron la salud pública con enfermedades y malformaciones congénitas. Las fuerzas francesas también cometieron actos sistemáticos de violencia contra civiles, incluidos robos, agresiones sexuales y torturas, dejando un profundo resentimiento en la memoria histórica de Vietnam.
Dentro de África; caso Ruanda (1994)
Francia mantuvo durante años una relación cercana con un régimen que promovía el odio étnico y se mostró indiferente ante los preparativos de un genocidio. En mayo de 2021, durante su visita de Estado a Kigali, el presidente Emmanuel Macron pronunció un discurso en el Monumento al Genocidio, donde reposan los restos de 250,000 víctimas, reconociendo la responsabilidad francesa en los hechos de 1994.

Sin embargo, este enfoque sobre Francia relegó a un segundo plano la responsabilidad de Bélgica, administradora colonial de Ruanda entre 1920 y 1962, y principal arquitecta del sistema discriminatorio. Los belgas establecieron un sistema de castas racistas basado en criterios antropométricos similares a los usados por los nazis para segregar a los judíos. Consideraron a los tutsis superiores por su complexión "más blanca", alta, esbelta y de nariz larga, mientras que los hutus fueron etiquetados como inferiores por ser más oscuros, bajos y de nariz chata. Así sembraron el odio que dividió para siempre a un pueblo de agricultores y pastores que, hablando la misma lengua, resolvía sus diferencias con inteligencia y equidad.
Continuará...

Ing. Nemen Hazim Bassa
Santo Domingo, República Dominicana
23 de julio de 2025
La falacia de la democracia

Mientras el voto del intelecto tenga el mismo peso que el de la ignorancia, la democracia no será más que un instrumento falaz al servicio del capitalismo, destinada a acrecentar la riqueza de oligarcas y burgueses, y a perpetuar a la mayoria de la población mundial en la indigencia cognitiva y material. Bajo esta farsa, y con los grandes consorcios mediáticos confabulando en su infame labor de desinformar, las mayorías quedan condenadas a subsistir bajo la mentira impuesta por las minorias.
Ing. Nemen Hazim Bassa
12 de febrero de 1997
San Juan, Puerto Rico

Himno Nacional Dominicano




Letra de Emilio Prud'Homme y música de José Reyes
Quisqueyanos valientes, alcemos, nuestro canto con viva emoción, y del mundo a la faz ostentemos nuestro invicto, glorioso pendón.
¡Salve! el pueblo que, intrépido y fuerte, a la guerra a morir se lanzó, cuando en bélico reto de muerte sus cadenas de esclavo rompió.
Ningún pueblo ser libre merece si es esclavo, indolente y servil; si en su pecho la llama no crece que templó el heroísmo viril,
Más Quisqueya la indómita y brava siempre altiva la frente alzará; que si fuere mil veces esclava otras tantas ser libre sabrá.
Que si dolo y ardid la expusieron de un intruso señor al desdén, Las Carreras! Beller!… campos fueron que cubiertos de gloria se ven.
que en la cima de heroico baluarte de los libres el verbo encarnó, donde el genio de Sánchez y Duarte a ser libre o morir enseñó.
Y si pudo inconsulto caudillo de esas glorias el brillo empañar, de la guerra se vió en Capotillo la bandera de fuego ondear.
Y el incendio que atónito deja de Castilla al soberbio león, de las playas gloriosas le aleja donde flota el cruzado pendón.
Compatriotas, mostremos erguida nuestra frente, orgullosos de hoy más; que Quisqueya será destruida pero sierva de nuevo, jamás!
Que es santuario de amor cada pecho do la patria se siente vivir; y es su escudo invencible, el derecho; y es su lema: ser libre o morir.
¡Libertad! que aún se yergue serena la Victoria en su carro triunfal, y el clarín de la guerra aún resuena pregonando su gloria inmortal
¡Libertad! Que los ecos se agiten mientras llenos de noble ansiedad nuestros campos de gloria repiten Libertad! Libertad! Libertad!

Himno a la Revolución de Abril de 1965




Letra y Música de Aníbal de Peña
A luchar soldado valiente, que empezó la revolución, a imponer los nobles principios, que reclama la constitución.
Desgarró la noche serena, la sirena de la libertad, cual clarín que llama a la guerra, defendiendo la Patria inmortal.
Como hermanos de Duarte luchemos, que ya Mella en el grito encarnó, si cual Sánchez al martirio iremos, venceremos como Luperón.
No cedamos un paso, marchemos, por senderos de gloria y honor, y otra vez al traidor venceremos, y otra vez al grosero invasor.
A luchar soldado valiente... A luchar soldado valiente.

Himno a la Raza Inmortal [Catorce de Junio-1J4]




Escrito por Ángel Concepción, Leandro Guzmán y Vinicio Echavarría. Musicalización de Héctor Jiménez
LLegaron llenos de patriotismo, enamorados de un puro ideal, y con su sangre noble encendieron, la llama augusta de la libertad.
Su sacrificio que Dios bendijo, la Patria entera glorificará, como homenaje a los valientes, que allí cayeron por la libertad.
LLegaron llenos de patriotismo, enamorados de un puro ideal, y con su sangre noble encendieron, la llama augusta de la libertad.
Su sacrificio que Dios bendijo, la Patria entera glorificará, como homenaje a los valientes, que allí cayeron por la libertad.
14 de junio, gloriosa gesta nacional; tus mártires están en el alma popular.
Hermanas Mirabal, heroínas sin igual, un grito vibrante, es el grito de la Patria inmortal.
14 de junio, gloriosa gesta nacional; tus mártires están en el alma popular.
Hermanas Mirabal, heroínas sin igual, un grito vibrante, es el grito de la Patria inmortal.
LLegaron llenos de patriotismo, enamorados de un puro ideal, y con su sangre noble encendieron, la llama augusta de la libertad.
Su sacrificio que Dios bendijo, la Patria entera glorificará, como homenaje a los valientes, que allí cayeron por la libertad.

Entradas más visitadas, leídas o compartidas en los últimos días...

Del golpe de Árbenz a la era Trump: anatomía de la insensibilidad moral en Estados Unidos