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La República de la Selva - La metástasis sistémica: cuando el tigueraje secuestra la vida nacional [ III ]

Los servicios se constituyen en la muestra más fehaciente de la incapacidad, no solo de los gobiernos, sino de técnicos y profesionales formados para escalar y expoliar de todo proyecto sin importar la magnitud ni el monto del presupuesto. La energía eléctrica —desde la generación, la transmisión y la distribución, hasta hogares, comercios y fábricas— es un desastre sistémico...

La omnipresencia del tigueraje
Estructuras sistémicas de la expoliación

La metástasis de la habilidad callejera

La descomposición social no se enclaustra exclusivamente en el comportamiento anárquico, en la falta de educación y civismo, en el irrespeto, en la corrupción y en la impunidad —conductas dañinas que se oponen a los valores éticos y morales de una sociedad—; abarca el espectro completo de todas las actividades que se desarrollan bajo el esquema del tigueraje (concepto sociológico vernáculo que describe la «habilidad callejera» que habita en el imaginario del ciudadano para sortear la problemática diaria): los sistemas contributivos, el sector bancario, los servicios públicos esenciales, las prácticas religiosas, los ejercicios musicales y los medios de comunicación.

El laberinto fiscal y la expoliación financiera

El sistema contributivo es abusivo: la gasolina, gravada con una tasa desproporcionada, exhibe uno de los precios más elevados del mundo; y el ITBIS aterra con su 18%. Está diseñado de forma tal que la complejidad burocrática en cualquier gestión obnubila la mente del contribuyente más avezado, llevándolo, en ocasiones, a pagar doblemente el mismo impuesto. Además, funciona como fuente de recolección para la subvención de un clientelismo político incapaz y depredador que sangra el bolsillo del ciudadano y se exhibe envanecido por calles y medios de prensa. Paralelamente, el sistema bancario opera, con el beneplácito de la administración del Estado, bajo la estructura de una estafa legalizada: intereses leoninos en los créditos, comisiones e impuestos punitivos por abonar las tarjetas de crédito, y el cálculo de mensualidades mediante fórmulas opacas que desafían los estándares financieros universales.

La bancarrota técnica de los servicios públicos

Los servicios se constituyen en la muestra más fehaciente de la incapacidad, no solo de los gobiernos, sino de técnicos y profesionales formados para escalar y expoliar de todo proyecto sin importar la magnitud ni el monto del presupuesto. La energía eléctrica —desde la generación, la transmisión y la distribución, hasta hogares, comercios y fábricas— es un desastre sistémico: opera recurrentemente sin la debida descarga a tierra (no es infrecuente el registro de muertes por electrocución al manipular electrodomésticos); el cableado aéreo es tan estrafalario que desafía la estética urbana; y la transmisión carece de coordinación en sus dispositivos de protección.

A pesar de que la República Dominicana ha adoptado formalmente el Código Eléctrico de los Estados Unidos (NEC), la realidad visual y técnica revela una incompetencia alarmante: tableros sin barras de tierra, conductores de colores normados (verdes y blancos) portando fases con voltaje activo, calibres inapropiados e interruptores termomagnéticos mal seleccionados que multiplican el riesgo latente de incendios catastróficos.

Por su parte, el suministro de agua potable es escaso, deficiente y de cuestionable salubridad. Todavía subsisten redes de tuberías de asbesto-cemento que, además de su comprobada nocividad biológica, reportan rupturas crónicas y colapsos estructurales. Las líneas matrices se instalan vulnerando flagrantemente los protocolos internacionales de ingeniería hidráulica. Del mismo modo, los registros para infraestructuras de telecomunicaciones, fibra óptica y televisión por cable —incluso en los complejos residenciales más exclusivos— semejan boquetes de destrucción; el tendido cruza el espacio público de manera caótica y las cubiertas protectoras brillan por su ausencia, propiciando interrupciones constantes perpetuadas bajo los patrones del abandono urbano.

La degradación cultural, espiritual y mediática

En el plano simbólico, las expresiones institucionales y culturales sufren un desgaste análogo. Las estructuras religiosas, particularmente las evangélicas, importadas bajo esquemas de mercadeo espiritual, operan con frecuencia como mecanismos de enajenación de las grandes mayorías —creadas por Israel y Estados Unidos para idiotizarlas—; mientras que las manifestaciones musicales y el ejercicio periodístico contemporáneo descienden a los niveles más infimos de la decencia, exhibiendo espectáculos dominados por la vulgaridad, la ignominia y la precariedad intelectual propias de la más rancia costumbre callejera.

Conclusión: el fin de la impunidad o la disolución de la nación

La reconstrucción ética y el imperativo del pacto social

A lo largo de esta serie de ensayos hemos documentado cómo la anomia se ha infiltrado en las estructuras más íntimas de nuestra vida en comunidad, desde la violencia desatada en las calles por criminales reincidentes hasta el cinismo institucional de los tribunales, los despachos de la alta política y la ineficiencia sistémica de los servicios.

Llegados a este punto crítico, la República Dominicana se encuentra en una encrucijada histórica inapelable: o rescatamos el sentido ético de la ley y refundamos el contrato social sobre los cimientos del mérito, la transparencia y la justicia restaurativa, o asistimos, de manera irremediable, a la disolución final de la nación soñada por nuestros libertadores. La democracia no puede sobrevivir indefinidamente como un simulacro donde el erario es botín y la impunidad es privilegio de los intocables.

Hacia un nuevo horizonte de convivencia civilizada

El restablecimiento del orden republicano exige, como condición sine qua non, erradicar la cultura del tigueraje tanto en su manifestación delictiva común como en su versión sofisticada de cuello blanco. Ello demanda una transformación profunda de los aparatos de persecución y justicia, una educación cimentada en la moral y el rigor técnico, y una ciudadanía dispuesta a desterrar el humor resignado para sustituirlo por la exigencia implacable de rendición de cuentas. Solo así podremos transformar esta selva institucional en una verdadera sociedad de derecho, donde la palabra recobre su valor, la infraestructura material e institucional refleje la dignidad humana, y el decoro vuelva a ser el eje rector de la convivencia dominicana.

Fin...

Ing. Nemen Hazim Bassa
Santo Domingo, República Dominicana
7 de octubre de 2026

La República Dominicana se encuentra en una encrucijada histórica inapelable: o rescatamos el sentido ético de la ley y refundamos el contrato social sobre los cimientos del mérito, la transparencia y la justicia restaurativa, o asistimos, de manera irremediable, a la disolución final de la nación soñada por nuestros libertadores...
La falacia de la democracia

Mientras el voto del intelecto tenga el mismo peso que el de la ignorancia, la democracia no será más que un instrumento falaz al servicio del capitalismo, destinada a acrecentar la riqueza de oligarcas y burgueses, y a perpetuar a la mayoria de la población mundial en la indigencia cognitiva y material. Bajo esta farsa, y con los grandes consorcios mediáticos confabulando en su infame labor de desinformar, las mayorías quedan condenadas a subsistir bajo la mentira impuesta por las minorias.
Ing. Nemen Hazim Bassa
12 de febrero de 1997
San Juan, Puerto Rico

Himno Nacional Dominicano




Letra de Emilio Prud'Homme y música de José Reyes
Quisqueyanos valientes, alcemos, nuestro canto con viva emoción, y del mundo a la faz ostentemos nuestro invicto, glorioso pendón.
¡Salve! el pueblo que, intrépido y fuerte, a la guerra a morir se lanzó, cuando en bélico reto de muerte sus cadenas de esclavo rompió.
Ningún pueblo ser libre merece si es esclavo, indolente y servil; si en su pecho la llama no crece que templó el heroísmo viril,
Más Quisqueya la indómita y brava siempre altiva la frente alzará; que si fuere mil veces esclava otras tantas ser libre sabrá.
Que si dolo y ardid la expusieron de un intruso señor al desdén, Las Carreras! Beller!… campos fueron que cubiertos de gloria se ven.
que en la cima de heroico baluarte de los libres el verbo encarnó, donde el genio de Sánchez y Duarte a ser libre o morir enseñó.
Y si pudo inconsulto caudillo de esas glorias el brillo empañar, de la guerra se vió en Capotillo la bandera de fuego ondear.
Y el incendio que atónito deja de Castilla al soberbio león, de las playas gloriosas le aleja donde flota el cruzado pendón.
Compatriotas, mostremos erguida nuestra frente, orgullosos de hoy más; que Quisqueya será destruida pero sierva de nuevo, jamás!
Que es santuario de amor cada pecho do la patria se siente vivir; y es su escudo invencible, el derecho; y es su lema: ser libre o morir.
¡Libertad! que aún se yergue serena la Victoria en su carro triunfal, y el clarín de la guerra aún resuena pregonando su gloria inmortal
¡Libertad! Que los ecos se agiten mientras llenos de noble ansiedad nuestros campos de gloria repiten Libertad! Libertad! Libertad!

Himno a la Revolución de Abril de 1965




Letra y Música de Aníbal de Peña
A luchar soldado valiente, que empezó la revolución, a imponer los nobles principios, que reclama la constitución.
Desgarró la noche serena, la sirena de la libertad, cual clarín que llama a la guerra, defendiendo la Patria inmortal.
Como hermanos de Duarte luchemos, que ya Mella en el grito encarnó, si cual Sánchez al martirio iremos, venceremos como Luperón.
No cedamos un paso, marchemos, por senderos de gloria y honor, y otra vez al traidor venceremos, y otra vez al grosero invasor.
A luchar soldado valiente... A luchar soldado valiente.

Himno a la Raza Inmortal [Catorce de Junio-1J4]




Escrito por Ángel Concepción, Leandro Guzmán y Vinicio Echavarría. Musicalización de Héctor Jiménez
LLegaron llenos de patriotismo, enamorados de un puro ideal, y con su sangre noble encendieron, la llama augusta de la libertad.
Su sacrificio que Dios bendijo, la Patria entera glorificará, como homenaje a los valientes, que allí cayeron por la libertad.
LLegaron llenos de patriotismo, enamorados de un puro ideal, y con su sangre noble encendieron, la llama augusta de la libertad.
Su sacrificio que Dios bendijo, la Patria entera glorificará, como homenaje a los valientes, que allí cayeron por la libertad.
14 de junio, gloriosa gesta nacional; tus mártires están en el alma popular.
Hermanas Mirabal, heroínas sin igual, un grito vibrante, es el grito de la Patria inmortal.
14 de junio, gloriosa gesta nacional; tus mártires están en el alma popular.
Hermanas Mirabal, heroínas sin igual, un grito vibrante, es el grito de la Patria inmortal.
LLegaron llenos de patriotismo, enamorados de un puro ideal, y con su sangre noble encendieron, la llama augusta de la libertad.
Su sacrificio que Dios bendijo, la Patria entera glorificará, como homenaje a los valientes, que allí cayeron por la libertad.

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