Completo.- ¡No hay plata, pero hay cohetes! Las respuestas más ridículas de la derecha en el poder - Delirios, promesas vacías y la más dañina incompetencia...
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La galería del desencanto: el club de los administradores del caos o el desfile de los gerentes del fracaso - Los rostros del "presidente gerente" cuando la realidad supera al eslogan de campaña, cuando se pasa de la promesa técnica al disparate cotidiano o cuando el ego y la improvisación reemplazan a la gestión pública...
Delirios de poder y promesas vacías: el fracaso de una derecha que gobierna entre la megalomanía, los cohetes espaciales y la más absoluta incompetencia...
Mucho eslogan, cero gestión: el desfile de disparates de la derecha americana
El gran eslogan de la derecha contemporánea siempre ha sido el mismo: "nosotros sí sabemos administrar". Se presentan como gerentes eficaces, técnicos implacables y hombres de acción que pondrán orden en el caos estatal. Sin embargo, cuando el humo de la campaña electoral se enfrenta a la realidad de los ministerios, el mito se desmorona de inmediato. Lo que queda no es eficiencia, sino un desfile de improvisaciones y contradicciones que transitan entre el absurdo y la desconexión total.
El desplome de las promesas técnicas
Cuando las soluciones mágicas de campaña chocan con la burocracia real y las limitaciones presupuestarias, los gobernantes de derecha suelen recurrir a piruetas para encubrir la falta de planes viables.
Donald Trump / El calentamiento "con diseño" y la Quinta Avenida
El presidente de los Estados Unidos siempre ha vendido la marca de ser el negociador definitivo y el empresario multimillonario que maneja el Estado con la supuesta precisión de una corporación exitosa. Sin embargo, su rigor técnico quedó en entredicho cuando decidió resolver la crisis climática global mediante una audaz teoría geopolítica digna de un cómic: aseguró sin pestañear que "el concepto de calentamiento global fue creado por y para los chinos con el fin de hacer que la manufactura estadounidense no sea competitiva". Reducir la ciencia climática y el derretimiento de los polos a un simple complot de fábrica textil asiática expone el nivel de su ignorancia y lo muestra tal cual es.
Para rematar el mito de la responsabilidad civil y el orden institucional que tanto defiende su sector, Trump dejó una frase que se convirtió en el monumento definitivo a la devoción ciega y a la necedad: "Podría pararme en medio de la Quinta Avenida y dispararle a alguien, y no perdería ningún votante". La dura metáfora de un mandatario cometiendo un crimen a plena luz del día en Manhattan solo para presumir la fidelidad incondicional de sus seguidores demostró que, detrás de la fachada del "orden y la ley", el verdadero método de mando se sostiene en un puro espectáculo de ego.
Javier Milei / El crecimiento mágico "sin dinero"
El presidente de Argentina se presenta al mundo como un experto capaz de recitar de memoria teorías económicas complejas. Sin embargo, su capacidad de gestión tropezó con sus propias palabras cuando aseguró con orgullo ser un "especialista en crecimiento económico con y sin dinero".
La genialidad de hacer crecer una economía sin dinero —una contradicción que parece sacada de un manual de trueque antiguo— chocó de frente con la dura realidad de su gobierno. Cuando la falta de fondos paró las obras públicas y congeló los presupuestos de las universidades, el misterioso método del crecimiento "sin dinero" se convirtió en un directo y tajante "no hay plata". Al final, gobernar sin dinero resultó no ser una teoría económica avanzada, sino simplemente dejar las cajas del Estado vacías.
Daniel Noboa / En el peor de los mundos posibles
En Ecuador, Daniel Noboa intentó proyectar la imagen de un empresario dinámico y moderno. No obstante, su claridad conceptual quedó en entredicho cuando intentó explicar el rumbo de su administración y terminó atrapado en un laberinto lingüístico: "Estaremos mejor que ayer, y peor, solo peor, que el mañana".
Esta confusa predicción parece definir a la perfección la falta de planificación de su gobierno. Para rematar el diagnóstico, Noboa confesó a la prensa internacional su gran plan de obras para las cárceles frente a la crisis de seguridad: construir un penal para cien delincuentes en la Antártida. La genialidad de llevar presos a un continente congelado, protegido por acuerdos internacionales y sin rutas comerciales básicas, demostró que la gran estrategia de seguridad de su gobierno dependía más de la ciencia ficción que de la administración pública real.
José Antonio Kast / El espejismo del primer día
El presidente de Chile, José Antonio Kast, llegó al poder con la promesa de aplicar reglas claras y mano dura para resolver los problemas de migración y economía. Su campaña aseguró con total firmeza que expulsaría a 300,000 migrantes irregulares en su primer día de gobierno. Sin embargo, al chocar con las leyes internacionales, los tribunales y la logística real, tuvo que dar marcha atrás ante los empresarios y confesar que aquello era solo "una metáfora" para mostrar urgencia.
La incapacidad para diseñar políticas públicas que sirvan se disfraza aquí de simple figura literaria. El remate de su gestión económica llegó cuando, para defender los recortes en los programas de comida escolar del Estado, sugirió con ligereza que "los niños también pueden llevar un sándwich desde la casa". Reducir el presupuesto de ayuda social y proponer un pan con queso como solución demuestra que, detrás del discurso del orden fiscal, la derecha suele esconder una profunda incapacidad para entender cómo sobrevive la gente más vulnerable.
Delirios de poder: la derecha americana entre vasallaje, trivialidad, cohetes espaciales y promesas vacías
Detrás del discurso de eficiencia y negocios, la derecha del continente demuestra una clara incapacidad para resolver las necesidades básicas de la gente. Cuando los problemas reales superan a las promesas de campaña, la gestión del Estado se transforma en delirios de grandeza, improvisaciones y proyectos absurdos. Desde proponer cohetes para ocultar apagones hasta copiar leyes extranjeras, el mito del gobernante como gran administrador se derrumba ante la realidad.
Megalomanía y desconexión; retrato del colapso gerencial en América
Luis Abinader / Cohetes espaciales y apagones terrenales
El presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, suele cobijarse tras un discurso moderado (¿sumiso?), pero la megalomanía con números inflados terminó traicionando su narrativa de eficiencia. En un arranque de optimismo desbordante, afirmó que las obras de su gestión superaban a las de 20 años de gobiernos anteriores combinados, una pirueta matemática difícil de sostener frente al estado real de la infraestructura del país.
El clímax de la desconexión llegó cuando, en medio de protestas por apagones masivos y deficiencias en los servicios públicos esenciales, el mandatario anunció entusiasmado que el país lanzaría cohetes al espacio desde una plataforma en Oviedo.
La propuesta de enviar naves a la estratosfera mientras las neveras de los ciudadanos se apagaban por falta de luz en la Tierra se convirtió en el monumento perfecto a la desconexión gerencial: una derecha que sueña con la NASA pero no puede arreglar los cables del tendido eléctrico. En esa misma línea de utopías y con un claro toque de tigueraje, Abinader llegó al extremo de ofrecer energía eléctrica a Puerto Rico y ayuda a Ecuador para combatir la pobreza «compartiendo sus modelos de protección social y seguridad alimentaria».
José Raúl Mulino / El Estado soy yo (y mis carpas)
En Panamá, José Raúl Mulino optó por un estilo autoritario y directo que confunde la firmeza institucional con el capricho personal. Su incapacidad para comprender las dinámicas de un Estado moderno y transparente quedó plasmada cuando justificó la gestión de una emergencia asegurando: "Yo compré todas las carpas que había en la ciudad capital".
La idea de que los recursos del Tesoro Nacional y las compras públicas operan como si fueran la billetera personal del presidente retrata el vacío técnico de su administración. A esto se suma su desdén por las herramientas modernas de fiscalización ciudadana, jactándose de que no tiene TikTok en el celular ni mira las críticas, una postura que confunde la soberanía presidencial con el aislamiento voluntario frente a las demandas de la población.
Keiko Fujimori / La resignación como política pública
En el Perú, Keiko Fujimori ha pretendido encarnar la herencia de la supuesta "eficiencia" de la década de los noventa. Sin embargo, su verdadera capacidad de respuesta ante las crisis quedó retratada en una sola frase durante su gira de inspección en el norte del país frente a la amenaza de inundaciones climáticas: “Ya limpiamos el río, más que eso no podemos hacer”.
La declaración se convirtió en el eslogan definitivo de la incompetencia estatal. Frente a un desastre previsible que requería grandes obras de ingeniería, canalización y planes de contingencia a largo plazo, la respuesta de la líder del Ejecutivo fue la rendición anticipada. Si la gran solución de la derecha ante una catástrofe es limpiar el cauce y cruzarse de brazos a esperar el temporal, la famosa "capacidad de gestión" no es más que una retirada administrativa.
Laura Fernández / El libreto importado y los cárteles "terroristas"
La presidenta de Costa Rica asumió el poder con la promesa de mantener el dinamismo económico y el estilo confrontativo de su antecesor, pero en materia de política exterior y seguridad decidió que el mejor camino gerencial era, simplemente, fotocopiar los manuales de Washington. En un movimiento que generó sorpresas y burlas entre los analistas internacionales, Fernández adoptó al pie de la letra la narrativa más agresiva del gobierno estadounidense y declaró formalmente a los cárteles mexicanos como "organizaciones terroristas".
La genialidad técnica de importar etiquetas bélicas ajenas, con tal de ganarse una palmadita en la espalda de la administración Trump bajo el amparo de la iniciativa "Shield of the Americas", evidenció las costuras de su planificación propia. Validar discursos extranjeros como si fueran soluciones mágicas para la seguridad nacional dejó al descubierto una preocupante falta de estrategia local: un gobierno que intenta legitimarse montando un show de mano dura con vocabulario prestado, mientras los problemas estructurales de criminalidad en los puertos y calles costarricenses exigen soluciones reales en lugar de meros guiños hacia la Casa Blanca.
Conclusión: El colapso del mito gerencial
El repaso por la gestión de la derecha americana demuestra que el mito del "presidente gerente" se sostiene únicamente en la campaña electoral. En la práctica, cuando las soluciones mágicas fallan y los problemas reales desbordan a sus administraciones, la supuesta eficiencia técnica es reemplazada por excusas poéticas, cárceles polares, cohetes espaciales y sándwiches caseros.
El panorama no puede ser más desolador: el egotismo impune de Trump, los inventos macroeconómicos de Milei, los disparates geográficos de Noboa, la insensibilidad social de Kast, la megalomanía aeroespacial de Abinader, el patrimonialismo caprichoso de Mulino, la resignación mediocre de Fujimori y el servilismo geopolítico de Fernández. Todos ellos conforman las distintas caras de una misma moneda fallida. Si los pueblos no frenan a tiempo el avance de esta derecha sucia, chabacana y mediocre, el destino inmediato no será el progreso prometido, sino el colapso institucional, la absoluta marginación de las mayorías y el triunfo definitivo del espectáculo por encima de la dignidad humana.
Que sea un homenaje a Luiz Inácio Lula da Silva y al pueblo trabajador y consciente de Brasil, hoy 29 de octubre de 2026, a poco más de tres días de la gran victoria sobre la derecha fascista que, con el perverso apoyo del imperialismo yanqui y los genocidas sionistas, encabezaba un clan familiar cuyo apellido se ha vuelto sinónimo de impunidad.
Un patriarca preso, un hijo refugiado en Miami —eterna guarida de delincuentes de la derecha— y otro intentando escapar de la justicia brasileña componen una dinastía donde la corrupción se hereda, las cárceles son el destino natural y las fronteras funcionan como refugio. Una familia que, en definitiva, parece tener muchas más cuentas pendientes con la justicia que compromisos reales con el país...
Ing. Nemen Hazim Bassa
Santo Domingo, República Dominicana
29 de octubre de 2026
Los gobernantes de derecha han quebrantado la esperanza de todo un continente que soñaba con sociedades más justas, inclusivas y solidarias. Han sembrado el miedo donde debía florecer la confianza, el enfrentamiento donde debía construirse la unidad y la resignación donde debía renacer la esperanza... |









