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Los Expos de 1994: entre la grandeza deportiva y la fractura estructural

Cuando una maquinaria cultural —sea cual fuere su procedencia— decide emprender la tarea de reinterpretar o desacreditar la trayectoria de una figura histórica, puede moldear con notable eficacia la percepción colectiva. Si una potencia imperial emprendiera un trabajo audiovisual destinado a resaltar supuestos "desafueros" de Santa Teresa de Calcuta, no sería difícil imaginar a una parte considerable de la humanidad cuestionando la memoria de quien fue canonizada por su entrega incondicional a los más pobres...

Netflix: ¿Quién acabó con los Expos de Montreal?

¿Quién acabó con los Expos de Montreal?, documental producido por Netflix, ha provocado lágrimas entre numerosos aficionados del béisbol de las Grandes Ligas —no únicamente entre los seguidores de los Expos—. Se trata de una pieza audiovisual realizada con tal nivel de profesionalismo y carga emotiva que trasciende el ámbito estrictamente deportivo. En conversaciones sostenidas con personas poco interesadas en el béisbol, hemos constatado cómo la narrativa cuidadosamente construida logra interpelar incluso a quienes no siguen este deporte.

Este fenómeno permite una reflexión más amplia: cuando una maquinaria cultural —sea cual fuere su procedencia— decide emprender la tarea de reinterpretar o desacreditar la trayectoria de una figura histórica, puede moldear con notable eficacia la percepción colectiva. Si una potencia imperial emprendiera un trabajo audiovisual destinado a resaltar supuestos "desafueros" de Santa Teresa de Calcuta, no sería difícil imaginar a una parte considerable de la humanidad cuestionando la memoria de quien fue canonizada por su entrega incondicional a los más pobres, aun en contextos de extrema adversidad. La producción audiovisual, en manos expertas, no solo informa: construye sentido.

¿Por qué iniciar con esta comparación? Porque el documental conmueve incluso al espectador menos interesado en la Major League Baseball. Al mismo tiempo, evidencia el poder narrativo de la industria cinematográfica y televisiva para enaltecer o condenar trayectorias individuales y colectivas. Con obras "tan bien logradas", diversos imperialismos —estadounidense, francés, británico o cualquier otro (aunque casi todos los personajes que se mencionan han sido combatidos, defenestrados o asesinados por Estados Unidos)— han contribuido, directa o simbólicamente, a la deslegitimación de líderes como Muamar el Gadafi, Hugo Chávez, Patrice Lumumba, Fidel Castro, Thomas Sankara, Salvador Allende, Vladímir Putin, Amílcar Cabral, Steve Biko, Xi Jinping, Martin Luther King, Juan Bosch, Jacobo Árbenz, Nicolás Maduro o a cuanto líder se atreva a desnudar los saqueos y los genocidios que los imperialistas han cometido y siguen cometiendo. La narrativa dominante, difundida con rigor técnico y emocional, puede operar como una suerte de tribunal simbólico ante la opinión pública global.

Felipe Alou y la dignidad: liderazgo en tiempos de incertidumbre

En el plano estrictamente deportivo, quien escribe confiesa haberse sentido profundamente conmovido por la temática y por la inclusión de figuras que marcaron una época en las Grandes Ligas y en la memoria de los fanáticos de los Expos, equipo que estuvo dirigido por el gran Felipe Alou y que contó con jugadores de renombre como Pedro Martínez, Moisés Alou y Vladimir Guerrero, referentes indiscutibles para la República Dominicana, nación caribeña cuya excelencia beisbolera constituye su principal orgullo internacional. A ellos se sumaron destacados peloteros estadounidenses, canadienses y latinoamericanos que coincidieron en el punto más alto del proyecto deportivo, cuando en 1994 la franquicia se perfilaba como firme candidata a la Serie Mundial, temporada abruptamente interrumpida por la huelga.

La huelga, iniciada el 12 de agosto de 1994, fue el paro laboral más prolongado en la historia de las Grandes Ligas (232 días) y provocó la cancelación de la Serie Mundial por primera vez en 90 años (desde 1904). El conflicto surgió a raíz del intento de los propietarios de equipos de imponer un tope salarial a los jugadores, lo que provocó la pérdida de 938 juegos y afectó de manera drástica a los Expos de Montreal, que caminaban hacia su primera Serie Mundial con récord de 74 juegos ganados y 40 perdidos (6 juegos de ventaja sobre los Bravos de Atlanta).

Escuchar a comentaristas de grandes cadenas, a peloteros, a fanáticos y a miembros de la gerencia del equipo (antes de que cayera en manos de desaprensivos gringos) referirse a Felipe Alou con palabras de profundo respeto y admiración resultó particularmente significativo. Aunque su desempeño como jugador siempre fue reconocido, pocas veces se había destacado con tal énfasis su dimensión ética y cívica. En 1965, durante la intervención estadounidense en la República Dominicana, iniciada el 28 de abril, Felipe Alou se convirtió en uno de los primeros jugadores en protestar el himno estadounidense al no salir al terreno durante su interpretación, acción que emprendió como una protesta directa contra la invasión de Estados Unidos a la República Dominicana, afirmando que no podía respetar el himno de un país que invadía el suyo. Aquel gesto lo inscribió no solo como figura deportiva, sino como ciudadano comprometido.

La huelga de 1994 y el fin de una ilusión canadiense: la nueva gerencia y la expulsión de las superestrellas

Pedro Martínez alcanzó en Montreal un nivel extraordinario que lo situó entre los mejores lanzadores de su generación. En 1997 ganó el Premio Cy Young de la Liga Nacional de manera unánime tras una temporada histórica: efectividad de 1.90, promedio de bateo en contra de .201, 305 ponches en 241.1 entradas lanzadas, 13 juegos completos y balance de 17 victorias frente a 8 derrotas. Fue su última temporada en Montreal antes de ser cambiado a Boston, marcando el inicio de su dominio absoluto. Se convirtió en el único lanzador en la historia de los Expos en ganar el Cy Young.

Vladimir Guerrero, por su parte, fue una superestrella temida por la combinación de poder ofensivo y brazo excepcional. Entre finales de la década de 1990 y comienzos de los años 2000 se convirtió en el rostro visible de la franquicia. Su versatilidad lo situó entre los peloteros más electrizantes que vistieron el uniforme de Montreal. El 1 de septiembre de 1997 conectó un cuadrangular decisivo ("walk-off") ante Boston, consolidando su reputación de bateador oportuno.

Moisés Alou fue un bateador consistente y peligroso en el corazón del orden ofensivo. En 1994, antes de la huelga, registraba promedio de .339 y era pieza clave del mejor equipo en la historia de la franquicia. Su capacidad para producir carreras en momentos determinantes lo convirtió en ídolo de la afición, y él mismo definiría aquel conjunto como "el mejor equipo en el que estuve en mi vida". Junto a figuras como Larry Walker y Marquis Grissom, integró el núcleo de una franquicia canadiense que, tras la crisis económica y estructural posterior, sería destruida, vendida y trasladada a una ciudad de Estados Unidos, acción que llevó a Netflix a patrocinar este documental dirigido por Jean-François Poisson, que deja flotando en la mente del sufrido espectador la pregunta que da origen al título: ¿Quién acabó con los Expos de Montreal?

Nemen Hazim
Santo Domingo, República Dominicana
16 de febrero de 2026
La falacia de la democracia

Mientras el voto del intelecto tenga el mismo peso que el de la ignorancia, la democracia no será más que un instrumento falaz al servicio del capitalismo, destinada a acrecentar la riqueza de oligarcas y burgueses, y a perpetuar a la mayoria de la población mundial en la indigencia cognitiva y material. Bajo esta farsa, y con los grandes consorcios mediáticos confabulando en su infame labor de desinformar, las mayorías quedan condenadas a subsistir bajo la mentira impuesta por las minorias.
Ing. Nemen Hazim Bassa
12 de febrero de 1997
San Juan, Puerto Rico

Himno Nacional Dominicano




Letra de Emilio Prud'Homme y música de José Reyes
Quisqueyanos valientes, alcemos, nuestro canto con viva emoción, y del mundo a la faz ostentemos nuestro invicto, glorioso pendón.
¡Salve! el pueblo que, intrépido y fuerte, a la guerra a morir se lanzó, cuando en bélico reto de muerte sus cadenas de esclavo rompió.
Ningún pueblo ser libre merece si es esclavo, indolente y servil; si en su pecho la llama no crece que templó el heroísmo viril,
Más Quisqueya la indómita y brava siempre altiva la frente alzará; que si fuere mil veces esclava otras tantas ser libre sabrá.
Que si dolo y ardid la expusieron de un intruso señor al desdén, Las Carreras! Beller!… campos fueron que cubiertos de gloria se ven.
que en la cima de heroico baluarte de los libres el verbo encarnó, donde el genio de Sánchez y Duarte a ser libre o morir enseñó.
Y si pudo inconsulto caudillo de esas glorias el brillo empañar, de la guerra se vió en Capotillo la bandera de fuego ondear.
Y el incendio que atónito deja de Castilla al soberbio león, de las playas gloriosas le aleja donde flota el cruzado pendón.
Compatriotas, mostremos erguida nuestra frente, orgullosos de hoy más; que Quisqueya será destruida pero sierva de nuevo, jamás!
Que es santuario de amor cada pecho do la patria se siente vivir; y es su escudo invencible, el derecho; y es su lema: ser libre o morir.
¡Libertad! que aún se yergue serena la Victoria en su carro triunfal, y el clarín de la guerra aún resuena pregonando su gloria inmortal
¡Libertad! Que los ecos se agiten mientras llenos de noble ansiedad nuestros campos de gloria repiten Libertad! Libertad! Libertad!

Himno a la Revolución de Abril de 1965




Letra y Música de Aníbal de Peña
A luchar soldado valiente, que empezó la revolución, a imponer los nobles principios, que reclama la constitución.
Desgarró la noche serena, la sirena de la libertad, cual clarín que llama a la guerra, defendiendo la Patria inmortal.
Como hermanos de Duarte luchemos, que ya Mella en el grito encarnó, si cual Sánchez al martirio iremos, venceremos como Luperón.
No cedamos un paso, marchemos, por senderos de gloria y honor, y otra vez al traidor venceremos, y otra vez al grosero invasor.
A luchar soldado valiente... A luchar soldado valiente.

Himno a la Raza Inmortal [Catorce de Junio-1J4]




Escrito por Ángel Concepción, Leandro Guzmán y Vinicio Echavarría. Musicalización de Héctor Jiménez
LLegaron llenos de patriotismo, enamorados de un puro ideal, y con su sangre noble encendieron, la llama augusta de la libertad.
Su sacrificio que Dios bendijo, la Patria entera glorificará, como homenaje a los valientes, que allí cayeron por la libertad.
LLegaron llenos de patriotismo, enamorados de un puro ideal, y con su sangre noble encendieron, la llama augusta de la libertad.
Su sacrificio que Dios bendijo, la Patria entera glorificará, como homenaje a los valientes, que allí cayeron por la libertad.
14 de junio, gloriosa gesta nacional; tus mártires están en el alma popular.
Hermanas Mirabal, heroínas sin igual, un grito vibrante, es el grito de la Patria inmortal.
14 de junio, gloriosa gesta nacional; tus mártires están en el alma popular.
Hermanas Mirabal, heroínas sin igual, un grito vibrante, es el grito de la Patria inmortal.
LLegaron llenos de patriotismo, enamorados de un puro ideal, y con su sangre noble encendieron, la llama augusta de la libertad.
Su sacrificio que Dios bendijo, la Patria entera glorificará, como homenaje a los valientes, que allí cayeron por la libertad.

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