15 de agosto de 2006

Fidel y los millones de "yo"

Fidel: un "timacle". Recuerdo que para comunicarle a mi padre que había escuchado un discurso de Fidel Castro utilicé una palabra que parece haber desaparecido del vocablo del pueblo dominicano y que no he podido escuchar en ningún otro país; le dije a mi padre que Fidel era un “timacle”, palabra que escuchaba decir a mi madre cuando se refería a una persona extraordinaria



La “Revolución de Abril” de 1965, como se conoce a la gesta histórica que procuraba el retorno al poder del profesor Juan Bosch, produjo un cambio en el desempeño político de la República Dominicana que facilitó el advenimiento del Estado dominicano al conjunto de organizaciones internacionales que hicieron posible la participación de mi padre en un curso de capacitación implementado en los Estados Unidos para el personal técnico de la Secretaría de Estado de Trabajo.

Corrían los días finales de diciembre de 1966 y no podía yo percibir lo que ese viaje iba a significar en términos del conocimiento de las ideas que enarbolaba Fidel Castro y que plasmaba en sus extraordinarios discursos transmitidos no recuerdo si por Radio Rebelde o Radio Habana Cuba; contaba apenas para la fecha con doce años de edad.

Ese viaje de mi padre me proporcionó unos regalos no esperados entre los que sobresalió un pequeño radio portátil que, para la época, era uno de avanzada pues tenía la característica de proporcionar transmisiones en onda corta, y esa versatilidad en dicho equipo electrónico me puso en contacto con el histórico acontecimiento de la implementación del socialismo en Cuba, tarea que con extraordinaria capacidad de dirección, dedicación y grado de responsabilidad humana llevara a cabo el hombre que cumple ocho décadas de fructífera agenda mundial, en búsqueda de la felicidad y de la integridad del ser humano y en ejercicio de la solidaridad entre los pueblos que mejor definiría la mal llamada globalización que pretende enmarcarse exclusivamente en la actividad económica propia del capitalismo salvaje que encabeza Estados Unidos, junto a los de su estirpe, en el enajenante mundo del consumismo.
Derechos de autor: Ing. Nemen Hazim Bassa. Imágenes del tema de merrymoonmary. Con tecnología de Blogger.
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