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El imperio como enfermedad moral

Durante décadas, Washington logró presentar su violencia como orden y su caos como libertad. Pero todo imperio, al envejecer, empieza a creer su propia propaganda, a creer sus propias mentiras. Ahí comienza la decadencia. La potencia que se proclamaba indispensable terminó siendo previsible; la que hablaba de valores universales los suspendió porque ahora estorban...

Europa recuerda Auschwitz, pero olvida el Congo; conmemora el Holocausto, pero archiva la trata del africano, los genocidios en India y China, el saqueo en África, la esclavitud haitiana, etc., porque resultan hechos abominables, libertinos, criminales...

Europa y el colonialismo esclavista y criminal

Europa no conquistó el mundo por error. Lo hizo con método, doctrina y plena convicción: la de su superioridad esencial. El colonialismo no fue una desviación del proyecto europeo, sino una de sus formas más coherentes. Allí donde llegaban sus barcos, llegaban también la jerarquía racial, el saqueo sistemático y la violencia cuidadosamente justificada. Todo envuelto en un lenguaje impecable: misión, progreso, civilización. África fue convertida en cantera humana; Asia, en tablero comercial; América, en botín. Tras millones de muertos, Europa decidió que el problema no había sido el crimen, sino el recuerdo. Desde entonces, administra la memoria como administra la moral: seleccionando. Recuerda Auschwitz —con razón—, pero olvida el Congo. Conmemora el Holocausto, pero archiva la trata atlántica como un episodio incómodo, aborrecible y criminal. Condena la violencia siempre que ocurra lejos y la ejerzan otros.

El verdadero prodigio europeo no fue la Ilustración, sino la capacidad de presentarla como universal mientras se la negaba a la mayor parte de la humanidad. Los derechos humanos nacieron con cláusulas invisibles: aplicables al hombre europeo, blanco y propietario. El resto debía esperar. O morir. O agradecer. Estados Unidos heredó ese mundo no como discípulo, sino como legatario. Tomó el relevo del imperio cuando Europa quedó exhausta, pero no lo hizo con humildad, sustentado en valores; donde el colonialismo europeo fue directo y brutal, el imperialismo yanqui es cínico y mediático. Sustituyó la cruz por la bandera, el rey por el mercado y la misión "civilizadora" por la "defensa de la democracia". El contenido permaneció intacto; solo cambió el decorado. [Ver "Las tres epidemias que han azotado a la humanidad"].

La dependencia del complejo médico-industrial y militar ha hecho que la guerra sea una constante. La "enfermedad" radica en la apatía de la población ante la violencia ejercida en su nombre...

Estados Unidos hace hoy, sin disimulo, lo que antes ejecutaba en la clandestinidad

Durante décadas, Washington logró presentar su violencia como orden y su caos como libertad. Pero todo imperio, al envejecer, empieza a creer su propia propaganda, a creer sus propias mentiras. Ahí comienza la decadencia. La potencia que se proclamaba indispensable terminó siendo previsible; la que hablaba de valores universales los suspendió porque ahora estorban; la que decía liderar el mundo acabó reaccionando a él con demencia. Donald Trump no es una anomalía; es resultado, confesión. El imperio dejó de fingir modales, normas y valores, y está mostrando, al ver la decadencia de frente, su verdadero núcleo: la fuerza bruta. "America First" no es una doctrina, sino una manifestación imperial, por eso Estados Unidos amenaza, invade, bombardea, destruye, saquea... Secuestra jefes de Estado si no se le obedece y se le proporciona lo que no le pertenece. [Ver "Completo - Estados Unidos y su moral en bikini. Una nación que desde sus inicios se formó bajo la mendacidad y la expoliación..." y "Completo - Cómo se convirtieron en tiranos, una serie documental de Netflix que retrata de cuerpo entero al tirano mayor..."].

Estados Unidos: de la violencia histórica (herencia europea) al camino de la extinción imperialista

Europa contempla este espectáculo con cuidadosa indignación, como si no reconociera al monstruo que ayudó a crear. Critica el estilo, jamás la sustancia. Condena el tono, nunca el método. Le escandaliza la vulgaridad del imperio en declive porque desnuda la mentira que compartió durante siglos. El problema no es que Occidente haya sido violento; eso es históricamente trivial. El problema es que haya construido una arquitectura moral para convencerse de que su violencia era distinta: necesaria, racional, incluso benévola, y que, aún hoy, frente a un mundo que ya no cree, siga exigiendo respeto por una autoridad moral que se devoró a sí misma.

El imperialismo no está muriendo porque sea injusto, sino porque ya no logra sostener su ficción. Europa y su heredero americano no enfrentan una crisis de poder, sino algo más corrosivo: una crisis de credibilidad. El mundo no se está distanciando de Occidente por resentimiento; lo hace por agotamiento, porque después de siglos de esclavitud, intervenciones, destrucciones, saqueos y cadáveres, ya nadie acepta al verdugo como maestro.

Ing. Nemen Hazim Bassa
Santo Domingo, República Dominicana
9 de enero de 2026
La falacia de la democracia

Mientras el voto del intelecto tenga el mismo peso que el de la ignorancia, la democracia no será más que un instrumento falaz al servicio del capitalismo, destinada a acrecentar la riqueza de oligarcas y burgueses, y a perpetuar a la mayoria de la población mundial en la indigencia cognitiva y material. Bajo esta farsa, y con los grandes consorcios mediáticos confabulando en su infame labor de desinformar, las mayorías quedan condenadas a subsistir bajo la mentira impuesta por las minorias.
Ing. Nemen Hazim Bassa
12 de febrero de 1997
San Juan, Puerto Rico

Himno Nacional Dominicano




Letra de Emilio Prud'Homme y música de José Reyes
Quisqueyanos valientes, alcemos, nuestro canto con viva emoción, y del mundo a la faz ostentemos nuestro invicto, glorioso pendón.
¡Salve! el pueblo que, intrépido y fuerte, a la guerra a morir se lanzó, cuando en bélico reto de muerte sus cadenas de esclavo rompió.
Ningún pueblo ser libre merece si es esclavo, indolente y servil; si en su pecho la llama no crece que templó el heroísmo viril,
Más Quisqueya la indómita y brava siempre altiva la frente alzará; que si fuere mil veces esclava otras tantas ser libre sabrá.
Que si dolo y ardid la expusieron de un intruso señor al desdén, Las Carreras! Beller!… campos fueron que cubiertos de gloria se ven.
que en la cima de heroico baluarte de los libres el verbo encarnó, donde el genio de Sánchez y Duarte a ser libre o morir enseñó.
Y si pudo inconsulto caudillo de esas glorias el brillo empañar, de la guerra se vió en Capotillo la bandera de fuego ondear.
Y el incendio que atónito deja de Castilla al soberbio león, de las playas gloriosas le aleja donde flota el cruzado pendón.
Compatriotas, mostremos erguida nuestra frente, orgullosos de hoy más; que Quisqueya será destruida pero sierva de nuevo, jamás!
Que es santuario de amor cada pecho do la patria se siente vivir; y es su escudo invencible, el derecho; y es su lema: ser libre o morir.
¡Libertad! que aún se yergue serena la Victoria en su carro triunfal, y el clarín de la guerra aún resuena pregonando su gloria inmortal
¡Libertad! Que los ecos se agiten mientras llenos de noble ansiedad nuestros campos de gloria repiten Libertad! Libertad! Libertad!

Himno a la Revolución de Abril de 1965




Letra y Música de Aníbal de Peña
A luchar soldado valiente, que empezó la revolución, a imponer los nobles principios, que reclama la constitución.
Desgarró la noche serena, la sirena de la libertad, cual clarín que llama a la guerra, defendiendo la Patria inmortal.
Como hermanos de Duarte luchemos, que ya Mella en el grito encarnó, si cual Sánchez al martirio iremos, venceremos como Luperón.
No cedamos un paso, marchemos, por senderos de gloria y honor, y otra vez al traidor venceremos, y otra vez al grosero invasor.
A luchar soldado valiente... A luchar soldado valiente.

Himno a la Raza Inmortal [Catorce de Junio-1J4]




Escrito por Ángel Concepción, Leandro Guzmán y Vinicio Echavarría. Musicalización de Héctor Jiménez
LLegaron llenos de patriotismo, enamorados de un puro ideal, y con su sangre noble encendieron, la llama augusta de la libertad.
Su sacrificio que Dios bendijo, la Patria entera glorificará, como homenaje a los valientes, que allí cayeron por la libertad.
LLegaron llenos de patriotismo, enamorados de un puro ideal, y con su sangre noble encendieron, la llama augusta de la libertad.
Su sacrificio que Dios bendijo, la Patria entera glorificará, como homenaje a los valientes, que allí cayeron por la libertad.
14 de junio, gloriosa gesta nacional; tus mártires están en el alma popular.
Hermanas Mirabal, heroínas sin igual, un grito vibrante, es el grito de la Patria inmortal.
14 de junio, gloriosa gesta nacional; tus mártires están en el alma popular.
Hermanas Mirabal, heroínas sin igual, un grito vibrante, es el grito de la Patria inmortal.
LLegaron llenos de patriotismo, enamorados de un puro ideal, y con su sangre noble encendieron, la llama augusta de la libertad.
Su sacrificio que Dios bendijo, la Patria entera glorificará, como homenaje a los valientes, que allí cayeron por la libertad.

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