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Completo.- PLD: historia y política...

El Partido de la Liberación Dominicana y su desarrollo. Juan Isidro Jimenes Grullón, a apenas 2 años y 6 meses de formado el PRD en Cuba, y Nicolás Silfa, a pocos meses de la aparición de la agrupación en República Dominicana, se convirtieron en los forjadores de la indisciplina y el populismo dentro del PRD...

PLD: historia y política. Juan Bosch: "Servir al Partido para Servir al Pueblo"; "Compañeros, ¡cuidado con el populismo!"...
1939 es el que se señala como el año de fundación del Partido Revolucionario Dominicano, pero realmente en los meses finales de 1941 es cuando se estructura dicha agrupación política con la formación de las seccionales que tendrían en la de La Habana la dirección del Partido, y bajo esta estarían las de Venezuela, México, Nueva York, Puerto Rico y otras naciones y/o ciudades que albergasen ciudadanos dominicanos entusiasmados en la lucha contra el dictador Trujillo.

A dos años y seis meses de formada dicha agrupación, quizás para el primer cuarto del año 1944, el doctor Juan Isidro Jimenes Grullón inicia el proceso de extinción de lo que sería la razón de ser de un partido que había sido concebido con el único propósito de servirle al país, primero con el desplazamiento de la tiranía trujillista y luego con la conquista del poder por las normas establecidas y la consecuente instalación de un gobierno que brindase al pueblo las bondades del ejercicio democrático.

La confianza internacional, la capacidad, la dedicación y el liderazgo de Juan Bosch, así como el tesón demostrado por Ángel Miolán hicieron posible que, el 5 de julio de 1961, los representantes del Partido Revolucionario Dominicano, justamente dos meses después del abatimiento a tiros del "Benefactor de la Patria", llegaran a suelo dominicano. Este evento se da con veinte años de lucha inagotable por mantener al PRD con los ideales que le dieron origen; sólo el exilio y una causa tan preponderante como el ideal de lucha desde aguas extrañas por el derrocamiento de Trujillo hicieron posible que la agrupación política sobreviviese.

Los delegados del PRD que arribaron el 5 de julio de 1961 a República Dominicana fueron Ramón Castillo, Nicolás Silfa y Ángel Miolán; y uno de ellos, específicamente Nicolás Silfa, pocos meses después de la llegada, pasaba a ser Secretario de Estado de Trabajo en el gobierno de Joaquín Balaguer. El desorden, los intereses personales y la indisciplina arroparon al Partido Revolucionario Dominicano y, con estas "virtudes", nacieron los organismos de dirección del Partido.

Juan Isidro Jimenes Grullón, a apenas 2 años y 6 meses de formado el PRD en Cuba, y Nicolás Silfa, a pocos meses de la aparición de la agrupación en República Dominicana, se convirtieron en los forjadores de la indisciplina y el populismo dentro del Partido, que creía crecer con ideales patrióticos.

Las elecciones se celebrarían el 20 de diciembre de 1962; para octubre, o sea, dos meses antes de los comicios, el PRD, que poco antes había seleccionado a Juan Bosch como su candidato a la presidencia, se encontraba enfrascado en un nuevo conflicto, en esta ocasión relacionado con el acompañante de la boleta electoral: el populismo previamente había favorecido a Buenaventura Sánchez para luego sustituirlo por el doctor Armando González Tamayo.

La historia que sigue es muy conocida por los dominicanos: el triunfo del PRD en los comicios de diciembre de 1962, el golpe de Estado en septiembre de 1963, la Revolución de Abril de 1965, las elecciones "ganadas" por el Dr. Balaguer en 1966; pero, lo más importante, para la conformación de este artículo, es el proceso de implementación de los Círculos de Estudios, con la finalidad de que los miembros del PRD conociesen la disciplina y los métodos de trabajo relacionados con las actividades políticas que pensaba establecer el profesor Juan Bosch en abril de 1970 -a su regreso al país-, movido por la total desorganización que se verificaba en el mismo y por los conocimientos asimilados durante el período de transformación ideológica que se dio en el líder del partido.

Los intentos del profesor Juan Bosch de organizar al PRD sobre la base de organismos y de establecer la aplicación de métodos científicos en las tareas políticas se vieron frustrados; tanta era la desorganización y el irrespeto que el propio "astro con luz propia", ese ser respaldado por "fuerzas divinas" que es nada más y nada menos que el doctor José Francisco Peña Gómez (Secretario General del PRD para la época), se insubordinó en forma grotesca contra el profesor Bosch (en plena sesión del Comité Ejecutivo Nacional), para quien el 14 de noviembre de 1973 se constituiría en el último día de su vida en esa "agrupación política... que al llegar al poder 40 años después de fundada salió del Palacio Nacional dejando tras si la fetidez propia de todo lo que se corrompe" (Juan Bosch, "Póker de Espanto en el Caribe", Pág. 11, 1ra Edición, 1988, Santo Domingo).

En lo que concierne a esta primera fase del escrito, antes de fundar el Partido Revolucionario Dominicano, los idealistas Dr. Enrique Cotubanamá Henríquez, profesor Juan Bosch y Ángel Miolán debieron haber pensado en la formación de dominicanos revolucionarios, para que estos a su vez se dedicaran a la tarea de fundar el Partido Revolucionario Dominicano.

Días después de su salida del PRD, exactamente el 15 de diciembre de 1973, y en un congreso bautizado con el nombre del forjador de nuestra nacionalidad -Juan Pablo Duarte-, Juan Bosch y un pequeño grupo, firmes en el propósito de crear una nueva organización, anuncian la fundación del Partido de la Liberación Dominicana, concebido con una sólida base teórica en lo que respecta a concepción política, organización, métodos de trabajo y disciplina. El PLD nace como una agrupación totalmente opuesta al PRD, pero crece con aquellos perredeístas que demuestran vocación y desarrollo político y que proyectan una visión objetiva en la identificación de los males que afectan al país; crece con la juventud digna y responsable y con el intelecto que sirve a las causas más nobles del pueblo dominicano.

Los círculos de estudios le permiten al PLD filtrar a sus miembros, y sólo un grupo muy depurado, con atributos excepcionales, entra a formar parte en los organismos de dirección. La estructuración orgánica permite que las decisiones sean tomadas mediante el ejercicio de verdaderas prácticas democráticas. Esta nueva forma de agrupación política le confiere categoría especial al Partido de la Liberación Dominicana, que con el éxito alcanzado se proyecta más allá de nuestras fronteras.

El constante desarrollo como entidad de grupo -vocación de servicio única, nunca antes vista en la sociedad dominicana, que honra el lema "Servir al Partido para Servir al Pueblo- y la reputación alcanzada dentro de la sociedad, le permiten al PLD obtener una sólida votación en los comicios de 1986. El peledeísmo se va convirtiendo en un símbolo de prestigio que lamentablemente alienta el populismo. Las ambiciones desmedidas se acercan en forma de personas, llevándose de encuentro la desconfianza que debía asimilar todo peledeísta, "... porque si creemos que el motor que hace avanzar la historia es la lucha de clases, debemos suponer que... el que se nos acerca viene a buscar algo que le rinda beneficios de índole político o material, y en cierto número de casos, en la misma medida que él reciba lo que busca cargaremos nosotros (los peledeístas, NH) con algún tipo de perjuicio. Si no sucede así y hemos actuado para evitar el daño, no habremos perdido nada, pero si sucede y no nos hemos preparado para evitar ese daño, habremos perdido algo (tanto como el propio partido, NH)" (Juan Bosch, "El Partido: Concepción, Organización y Desarrollo", Pág. 181, 2da Edición, 1984).

La inclusión del compañero de boleta del profesor Juan Bosch en el certamen electoral de 1990 es el indicador más representativo de los niveles que alcanzó el populismo dentro del PLD, tan representativo que el candidato presidencial tuvo que aceptarlo, quizás envuelto "por el torbellino que desatan las pasiones electorales", tal y como lo describe el propio Juan Bosch en la página 80 de la obra citada. Quizás el despojo de la victoria por uno de los tantos fraudes a que nos tiene acostumbrados el Dr. Balaguer fue conveniente para el Partido y para el país (?). ¿Imagina el lector a Juan Bosch gobernando con una persona a su lado con tan poca capacidad política? El PLD hubiese atravesado por una de las situaciones más embarazosas, posiblemente la más, desde su fundación.

El populismo se esparce tal y como lo hacen las células cancerosas, que destruyen la parte sana del cuerpo humano hasta agotarle su capacidad física, llevándole al abandono total de la vida. El esparcimiento de esta corriente dañina comenzó su ciclo en el Partido de la Liberación Dominicana y ya para las elecciones de 1994 el daño realizado era significativo; el profesor Juan Bosch comenzó a asimilar esta situación y su descontento se dejó sentir en forma abierta, a tal punto que tomó posiciones radicales con el objetivo único de mantener vivas las raíces que dieron origen a la fundación del PLD.

Nos vamos a permitir incluir en este escrito, por ser la razón principal del mismo, los señalamientos más importantes de un artículo del profesor Juan Bosch (ideólogo, fundador y líder del Partido de la Liberación Dominicana) del 11 de abril de 1982 y que aparece como un capítulo de su extraordinaria obra "El Partido: Concepción, Organización y Desarrollo", bajo el título de "HAY QUE TENER CUIDADO CON EL POPULISMO":
"... un partido como el PLD no puede usar métodos populistas en ninguna de sus actividades... por esa razón el PLD se ha negado a ensuciar paredes de casas, negocios, industrias, oficinas públicas y paseos o monumentos con afiches o pintura".
Más adelante, señala el profesor Bosch:
"... recordamos que en un artículo publicado en Vanguardia habíamos escrito, refiriéndonos al populismo, que en un partido de base ideológica firme los líderes dirigen a las masas, pero en los partidos populistas las masas dirigen a los líderes ...".
Refiriéndose a las elecciones del 1982, hace la siguiente observación:
"El PLD está participando en las elecciones de este año porque así se lo impone su condición de partido que dirige a cientos de miles de dominicanos, PERO NO PUEDE SACRIFICAR SUS PRINCIPIOS DEJÁNDOSE GUIAR POR LAS MASAS".
De inmediato precisa:
"Un partido como el PLD NO PUEDE FALTARSE EL RESPETO A SÍ MISMO CAYENDO EN ACTIVIDADES POPULISTAS, PORQUE CON ESAS ACTITUDES SE LE ABRE PASO HACIA LAS ENTRAÑAS DE NUESTRA POSICIÓN IDEOLÓGICA AL PEOR ENEMIGO QUE PODEMOS TENER, EL QUE NOS PUEDE DERROTAR DESDE ADENTRO DE NOSOTROS MISMOS CONVIRTIÉNDONOS, SIN QUE NOS DEMOS CUENTA DE ELLO, EN OTRO PRD O EN OTRO PR; Y EL DÍA QUE ESO SUCEDIERA TENDRÍAMOS QUE INTERROGARNOS DICIÉNDONOS ¿POR Y PARA QUÉ, PUES, SALIMOS DEL PRD, SI AHORA NOS CONVERTIMOS EN LO QUE ÉL ES?" (mayúsculas mías, NH).
En el 1982, Juan Bosch alertaba contra el populismo. Hoy, en 1996, el PLD está trabajando para los comicios del 16 de mayo como un auténtico partido populista. Nos preocupa enormemente lo que podría suceder con el PLD de salir derrotado en la próxima contienda. A los que aún se mantienen dentro de la dirección del Partido llevando en alto los principios del profesor Juan Bosch le planteamos esta preocupación; a Euclides Gutiérrez Félix, a José Joaquín Bidó Medina, y a otros que, como los mencionados, han mantenido una conducta vertical, de principios fieles y definidos, de sólida fortaleza ideológica. ¿Habrá valido la pena? ¿Hemos asimilado las experiencias históricas? "Si nuestro pueblo no tiene memoria histórica es porque los hechos, importantes o no, dejan poco sedimento social y cultural, no son asimilados, de ahí que a lo largo de su historia es frecuente encontrar los mismos errores en diferentes momentos". Así habla Félix Jiménez en su obra "¿CÓMO FUE EL GOBIERNO DE JUAN BOSCH?" (Pág. 11, 1ra Edición, 1988), y nos preguntamos, ¿ha asimilado el PLD los errores cometidos en el pasado?

En lo que respecta a esta segunda fase del escrito, antes de fundar el Partido de la Liberación Dominicana, el idealista profesor Juan Bosch debió haber pensado en la formación de dominicanos preocupados por la liberación nacional, para que estos a su vez se dedicaran a la tarea de fundar el Partido de la Liberación Dominicana.

Si establecemos un orden natural en la formación de agrupaciones políticas preocupadas por el bienestar del pueblo dominicano, llegaremos a la conclusión de que la primera organización política (y social) debió surgir de nuestra formación misma como grupo étnico, de nuestra formación misma como nación, de la definición de nuestros hábitos y costumbres, en fin de la formación de la dominicanidad. Primero debió fundarse el Partido de la Formación Dominicana, y ya, como buenos dominicanos, dotados de las mejores virtudes para con nuestra nación, debió fundarse el Partido Revolucionario Dominicano, que crearía conciencia revolucionaria en los "buenos dominicanos" y aportaría a la sociedad elementos capaces de luchar por la liberación nacional, vía el Partido de la Liberación Dominicana.

Aún confiamos en el PLD. Las otras dos organizaciones mayoritarias han establecido "fábricas de corruptos", dictando cátedras en lo que respecta a la formación de esta "industria". El PLD no ha tenido experiencia alguna en esta modalidad; ha demostrado, en las pocas ocasiones en que alguno de sus miembros -y desde una posición pública de compromiso con la sociedad- se ha iniciado como parte de la "producción", que no tolera la desvinculación del camino trazado: "Servir al Partido para Servir al Pueblo".

Como diría el profesor Bosch: "Compañeros, ¡cuidado con el populismo!".

Ing. Nemen Hazim
31 de marzo, 1996
San Juan, Puerto Rico
La falacia de la democracia

Mientras el voto del intelecto tenga el mismo peso que el de la ignorancia, la democracia no será más que un instrumento falaz al servicio del capitalismo, destinada a acrecentar la riqueza de oligarcas y burgueses, y a perpetuar a la mayoria de la población mundial en la indigencia cognitiva y material. Bajo esta farsa, y con los grandes consorcios mediáticos confabulando en su infame labor de desinformar, las mayorías quedan condenadas a subsistir bajo la mentira impuesta por las minorias.
Ing. Nemen Hazim Bassa
12 de febrero de 1997
San Juan, Puerto Rico

Himno Nacional Dominicano




Letra de Emilio Prud'Homme y música de José Reyes
Quisqueyanos valientes, alcemos, nuestro canto con viva emoción, y del mundo a la faz ostentemos nuestro invicto, glorioso pendón.
¡Salve! el pueblo que, intrépido y fuerte, a la guerra a morir se lanzó, cuando en bélico reto de muerte sus cadenas de esclavo rompió.
Ningún pueblo ser libre merece si es esclavo, indolente y servil; si en su pecho la llama no crece que templó el heroísmo viril,
Más Quisqueya la indómita y brava siempre altiva la frente alzará; que si fuere mil veces esclava otras tantas ser libre sabrá.
Que si dolo y ardid la expusieron de un intruso señor al desdén, Las Carreras! Beller!… campos fueron que cubiertos de gloria se ven.
que en la cima de heroico baluarte de los libres el verbo encarnó, donde el genio de Sánchez y Duarte a ser libre o morir enseñó.
Y si pudo inconsulto caudillo de esas glorias el brillo empañar, de la guerra se vió en Capotillo la bandera de fuego ondear.
Y el incendio que atónito deja de Castilla al soberbio león, de las playas gloriosas le aleja donde flota el cruzado pendón.
Compatriotas, mostremos erguida nuestra frente, orgullosos de hoy más; que Quisqueya será destruida pero sierva de nuevo, jamás!
Que es santuario de amor cada pecho do la patria se siente vivir; y es su escudo invencible, el derecho; y es su lema: ser libre o morir.
¡Libertad! que aún se yergue serena la Victoria en su carro triunfal, y el clarín de la guerra aún resuena pregonando su gloria inmortal
¡Libertad! Que los ecos se agiten mientras llenos de noble ansiedad nuestros campos de gloria repiten Libertad! Libertad! Libertad!

Himno a la Revolución de Abril de 1965




Letra y Música de Aníbal de Peña
A luchar soldado valiente, que empezó la revolución, a imponer los nobles principios, que reclama la constitución.
Desgarró la noche serena, la sirena de la libertad, cual clarín que llama a la guerra, defendiendo la Patria inmortal.
Como hermanos de Duarte luchemos, que ya Mella en el grito encarnó, si cual Sánchez al martirio iremos, venceremos como Luperón.
No cedamos un paso, marchemos, por senderos de gloria y honor, y otra vez al traidor venceremos, y otra vez al grosero invasor.
A luchar soldado valiente... A luchar soldado valiente.

Himno a la Raza Inmortal [Catorce de Junio-1J4]




Escrito por Ángel Concepción, Leandro Guzmán y Vinicio Echavarría. Musicalización de Héctor Jiménez
LLegaron llenos de patriotismo, enamorados de un puro ideal, y con su sangre noble encendieron, la llama augusta de la libertad.
Su sacrificio que Dios bendijo, la Patria entera glorificará, como homenaje a los valientes, que allí cayeron por la libertad.
LLegaron llenos de patriotismo, enamorados de un puro ideal, y con su sangre noble encendieron, la llama augusta de la libertad.
Su sacrificio que Dios bendijo, la Patria entera glorificará, como homenaje a los valientes, que allí cayeron por la libertad.
14 de junio, gloriosa gesta nacional; tus mártires están en el alma popular.
Hermanas Mirabal, heroínas sin igual, un grito vibrante, es el grito de la Patria inmortal.
14 de junio, gloriosa gesta nacional; tus mártires están en el alma popular.
Hermanas Mirabal, heroínas sin igual, un grito vibrante, es el grito de la Patria inmortal.
LLegaron llenos de patriotismo, enamorados de un puro ideal, y con su sangre noble encendieron, la llama augusta de la libertad.
Su sacrificio que Dios bendijo, la Patria entera glorificará, como homenaje a los valientes, que allí cayeron por la libertad.

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