8 de noviembre de 2012

De compromisos y ciertas malas palabras

Las malas palabras ante el desinterés y la desidia. Mientras el silencio, la abulia y la apatía observan con pasividad asombrosa lo que sucede en el país, los que están activos en la lucha por la justicia, la educación y la prosperidad del pueblo dominicano son juzgados por ciertas palabras que han pasado a ocupar espacios preponderantes en la escritura responsable



Tema elocuente y delicado es el de la comunicación individual que intenta alertar a millones de “incomunicados”, ¡ciegos, sordos y mudos!, a quienes todo le hiede y nada le huele.

Ser oveja negra, en un entorno azulado -¡por lo del color de la sangre!- que caga orquídeas (la más exótica de las flores) y mea “No. I Imperial Majesty” (el más caro de los perfumes del mundo), es un hermoso conflicto que enorgullece y distingue, a la vez que preocupa y mueve a reflexión.

Lo primero no amerita de explicación alguna pero, lo segundo, sí que llama a reflexión. Antes de hacerlo, es necesario compartir unas expresiones que salieron de la boca de cierto personaje (para la época un vasallo de carne y hueso; hoy, aristócrata empedernido de la Edad Media, con hijos en la calle y fortuna de origen dudoso, mezquino y despreciable),
Derechos de autor: Ing. Nemen Hazim Bassa. Imágenes del tema de merrymoonmary. Con tecnología de Blogger.
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