La derecha frente al espejo de su mediocridad...
El derechista no respeta amistad ni vínculos familiares; en cualquier ámbito que la vida le ofrece, sólo persigue la ventaja personal. Las redes sociales han servido a la derecha como espacio privilegiado —por su propensión a la chabacanería, la rastrería y la ordinariez—; han sido el escenario donde estos sujetos muestran su incapacidad de escribir o articular un párrafo con sentido crítico e intelectual (algo lógico, dado que la irracionalidad lo impide)...